9 de junio de 2014

Un cumpleaños poco social



Hemos celebrado tu cumpleaños, vida mía, rodeados por la familia y amigos. Por una parte esa familia del corazón que tanto entiende de estas celebraciones, y por otra con tu familia adoptiva, que te adora. LY se lo ha pasado genial, aunque haciendo alarde de su carácter.

Con A. estaba emocionada al saber que vendría, pero luego lo ignoró el resto de la tarde.
Con I. Estuvo todo el rato quitándole los juguetes con los jugaba.
Con C. Y A., que son todo amor, las ignoró.

Y al dia siguiente, con los hijos de mis primos, pues se cerró en banda y no quiso ningún tipo de relación con ellos. No quiso comer junto al resto de niños, no quiso jugar con ellos... Estuvo arisca y antisociable escepto con la familia. Cuando se fue la gente, volvió a ser la niña dulce que es siempre.

¡Vaya un cumpleaños, en que la cumpleañera no quiso saber nada de los que allí estaban! Es que la tía no quiso ni que la sacáramos una foto. Menos mal que con la vela del cumpleaños parece que se emocionó un poco.

Sé que todo esto es normal, que es de manual de padres adoptivos. Sé que ella sólo se muestra tal como es cuando se siente segura, y que se siente segura sólo con nosotros, con un círculo cerrado familiar o con algunos de nuestros amigos... Pero me da pena que los demás se lleven una impresión de ella que no es la realidad, al menos como yo la percibo


19 de mayo de 2014

LY y Yantai

Nuestros amigos conocen la aversión que tiene Dani con cualquier felino. Pero el amor es el amor y cuando nos casamos, no tardamos en tener un gato pequeño por casa. En aquel momento no teníamos ni idea de lo que implicaba y la responsabilidad que asumíamos. Llego Estrella y se hizo amiga de Luna, nuestra perra, que también era un cachorro.

En años posteriores y trabajando yo de voluntaria en un albergue de animales, y aprovechando que vivimos en el campo, vinieron con nosotros otros felinos: Chinito (que está en las últimas desde hace casi tres años), Muriel, Chanquete (sólo un mes, era muy viejito), Nela (vino a casa a vivir sus últimos días para que no muriera en el albergue... que conociera lo que era una casa... y duró dos años)... y unos 47 gatos de acogida urgente, bebés de horas a los que alimentábamos de biberón cada tres horas hasta que tenían mes y medio y podían ir al albergue en espera de familia.

La cara de Dani siempre era un poema, pero reitero que el amor es el amor, e incluso llegó a dar algún biberón de otro a los gatillos.

Con la llegada de LY, todos nuestros esfuerzos y nuestro tiempo está dedicado a ella. Ya no voy al albergue, luego ya no entran más animales en casa.

Pero el mes pasado sucedió una cosa...

Nos llamó una amiga porque había un gatito de mes y poco en una caja de cartón en la puerta del hospital, en urgencias. El gato estaba helado, ella entraba a trabajar allí y, no sabía que hacer. Le dije que lo cogíamos puesto que hacía mucho frío y podía morirse.
Dani entró en cólera. Muy enfadado diciendo que ya no somos una ONG, pegó un portazo y se fua por "el dichoso gato". Hasta LY miraba extrañada.
Tardó media hora en llegar... en ese tiempo yo ya no creía ni que lo fuera a traer a casa, pero apareció con una caja de cartón, un pack del veterinario para darle leche en polvo y una cara descompuesta. Pero lo trajo.

LY se acercó y lo miró. Estaba muertecito de frío. Lo bañamos con agua caliente y lo secamos con una mantita. Con un biberón entró en seguida en calor. LY lo cogía en brazos alucinada.

- ¡Un bebé! ¡Un miau bebé!

Sus ojos preguntaban de dónde diablos salía aquel bichejo mientras yo me apresuraba a encontrar amigos del albergue que se llevaran al gatillo.

LY seguía con él en brazos. No lo soltaba. Lo tocaba con ternura y se tocaba después el cuello en ese gesto tan suyo de desconcierto. Le tocaba la cabecita, me miraba y sonreía y se volvía a poner muy seria.

Yo seguía al teléfono cuando ella se levantó y se fue al despacho con su papi. Al cabo de unos minutos, llegó Dani:

Dani: El gato se queda.
Yo: ¿¿¿Quééé???
D: Que se queda.
Yo: ¿Y eso?
.... (unos segundos de silencio)...
D: Ha entrado LY en el despacho, me ha mirado a la cara y me ha dicho la oración más larga que jamás le había oído.
Yo: ????
D: Me ha dicho "Papi, ¿nos lo poémo quear?"

Así que ahora en la familia, somos uno más. Yantai, el gatillo, y LY se han coleguillas de travesuras y se buscan el uno al otro por toda la casa. Nosotros somos felices, LY está pletórica y nuestro sofá, pues...








27 de abril de 2014

Petición de minusvalía de LY

Agenesia total del oído externo y medio, escuchando tan sólo a partir de 75 dB (un avión al despegar). Sordera moderada.

Hipertrofia mandibular con síndrome de primer arco, faltándole huesos de la parte izquierda de la mandíbula, lo que genera una desviación de la mandíbula inferior que le impide que coincidan los dientes con problemas además a la hora de deglutir. También provoca una asimetría facial evidente, pues un lado de la cara no crece al mismo ritmo que la otra.

Hemiparesia en el lado de la cara afectado debido al tamaño más corto de lo normal de los nervios faciales.

Parálisis facial en el otro lado del rostro.

Nevus en sien de unos 3 cm.

Apnea del sueño con 260 paradas respiratorias por noche. Una de ellas de 115 segundos de duración.

Varias operaciones futuras amén de logopedas, odontólogos y un largo etc.




Resultado: 4% de minusvalia


No entiendo nada...

21 de abril de 2014

6 tallas de zapato...

LY ha pasado de un 19 a un 25 de pie.
Ha engordado casi  4'5 kilos y ya anda por los 13'2.
Vino con 78 cm de altura. La última vez que la medimos estaba por los 92, y ya hace dos meses.

Su cara sigue siendo medio coreana, con unos mofletes para comérselos.
Ya no tiene cuerpo de bebé, ni barriga que empieza debajo del pecho. Ahora comienza a tener cuerpo de niña más mayor. 
Tiene unos ojos negros preciosos. Me pierdo en ellos. Son tan negros que cuesta verle el iris.
Y un pelo negro fuerte. Sigue siendo estropajosillo y necesita mucho aceite.

Los dedos de los pies son como los de mamá y papá, con índice más grande que el pulgar. Hubo un tiempo en que me obsesionó que los dedos fueran de mayor a menor altura, diferentes a nosotros. Pero ganó la genética. Afortunadamente este rasgo lo compartimos la familia biológica y la adoptiva.
Los dedos de las manos son largos, ágiles, con destreza. Es capaz de hacer una pulsera insertando cuentas diminutas, algo realmente difícil para unas manos de una niña de dos años.

Anda, salta, ríe y crece. Crece en cariño, en carácter, pero también en inseguridad.

La inseguridad... qué gran problema. Durante una gripe de mamá que se complicó, estuvo unos días en casa de la yayi a la que adora. Vino como siempre... pero con miedo... ¡no!, ¡con pánico a dormir!. Casi siempre se nos hacen las 11 o las 11:30 de la noche. Estamos agotados, pero ella no puede dormir. Se asusta. Y nosotros la acompañamos con caricias y besos, pero no podemos suplir sus miedos, sus inseguridades. Sólo podemos hacer que note que seguimos aquí. Que siempre estaremos aquí.

Parece que lleve toda la vida con nosotros, y a veces nos olvidamos de su mochila: 9 meses en un orfanato, otros 6 en una casa de acogida, de nuevo 6 meses más en el orfanato. 7 días en un hotel, otros 2 en otro. Un vuelo muy largo en avión, un trayecto más corto en tren. Un recibimiendo apoteósico en la estación con caras desconocidas y con sol, con mucho sol, con todo el sol, la luz y el calor que puede brindar el Mediterráneo. Papá y mamá por fín en casa, pero Ly tiene que acostumbrarse. Aún no es la casa de LY. 

Y poco a poco se ha adaptado, y nos ha adoptado, igual que nosotros a ella, y cuando todo parece ir sobre ruedas: PLAF. De repente, 6 días en casa de la abuela.

¿Me volverán a abandonar?. No, no quiero volver a ver a la yayi. Si me lleváis a su casa lloro. Lloro sin consuelo cuando antes eran todo risas. Y ya no quiero siestas con la yayi, ni dormirme en otra casa. Ni quiero dormir con papá y mamá. Y se tira al suelo, y llora y grita. Y sólo con palabras dulces y firmes y con abrazos fuertes se calma y sube a dormir. Y así durante semanas hasta que hoy, por fin, se ha dormido poco antes de las 10.

Y ahora que mami está de baja, no quiere salir de casa. Y si salimos, me mira. Me mira por el retrovisor del coche, cuando vamos al parque, en casa de los abuelos. Y me hace el gesto de si me voy a trabajar.

- ¡Mami trabajar no!
- No mi vida. Mami está de vacaciones. Hoy todo el día con Laura Yu.
- ¡Trabajar no!
- No. Tooodo el día con Laura Yu.
- Vamos a casa.
- No, comemos aquí hoy, con los iaios.
- Pero mami trabajar no.
- Que nooooo, que mami hoy toooooooooodo el día con Laura Yu (acompañado de un besazo y un abrazo)

Y esta conversación se repite 3 veces más en el transcurso de media hora. 

También ha comenzado a ver la tele con atención. Esa gran enemiga nos está ayudando con los miedos de dormir. A veces la siesta la hace mirando "Buscando al memo" como lo llama ella, o por la noche se sube a la cama con la promesa de ver un par de capítulos de Peppa Pig. Se queda más calmada. No leemos cuentos pero es que ahora necesita motivación para subir arriba, y los cuentos la activan.


Hay tantas cosas para contar de ella que escribiría líneas y líneas y líneas... Pero mejor dejo unas fotos del día de su aniversario y del cumpleaños de su prima, y así seguiremos otro día.











22 de febrero de 2014

Todo amor...

Cada vez que ve a un niño más pequeño...
Cuando se levanta y nos da un beso...
Al vernos llegar del trabajo...
Jugando tirados en el suelo...

Miles de besos, abrazos, buenas caras y gestos.
Y un sinfín de "gasiasss"
Y otro tanto de "pofavooo"
Y mucho de "colate"
Y a veces "tié tos? Ta agua"
 Y cada dos por tres "ñam ñam mamá"

Y lloros para conseguir los que quiere (o al menos intentarlo)

Y muuuucha mamitis. Mucha, mucha mucha!

Pero al final del día, cuando la veo dormir, aún me arrepiento de no haber jugado un poquito más con ella.


9 de febrero de 2014

"Madre" no es "madre biológica". ¿o si?


Sé que me lloverán las críticas, que pensaréis que es un pensamiento mío egoista, que no pienso en el bien de nuestra hija, que cómo puedo decir estas cosas con la formación adoptiva que tengo, etc etc etc. Lo cierto es que llevo tiempo relexionando sobre lo que voy a escribr, y aunque aún no tengo una idea formada, ni estoy convencida, lo cierto es que es un pensamiento que me ronda la cabeza, sobre todo después de ver este video que, sinceramente, recomiendo.

Al hilo de nuestra anterior entrada, y después de ver este video, estuve reflexionando mucho sobre los términos, las palabras que se emplean y la confusión que generan.

Quede bien claro por delante que nuestra hija tendrá toda la información de la que disponemos adaptada a su edad evolutiva y que queremos llamar a cada cosa por su nombre...

...pero para mí, el concepto de "madre biológica", sinceramente, no me cuadra.

Porque madre, para mí, tiene un significado muy amplio, pero es a quien se quiere, quien te ha protegido, cuidado, amado, respetado, y quien te ha dado todas las herramientas y valores para ser feliz. Quien está en lo bueno y en lo malo y quien, de verdad, daría la vida por tí, como yo la daría YA por nuestra hija si fuera necesario.  La palabra "madre" siempre la he asociado a cuidados, mimos, abrazos, tiempo, paciencia... Idem con "padre".

Y no dudando de que las circunstancias que conocemos, nos llevan a pensar que LY fue querida y cuidada hasta la fecha de su abandono, lo cierto es que yo, a fecha de hoy, no puedo considerar a la madre biológica de LY como madre.

Fue madre, no lo dudo, pero por circunstancias muy duras para ella, renunció a ese derecho. Ya no es madre. Lo fue. ese es el quid de la cuestión. Y seguro que en cada cumpleaños de LY su corazón se remueve, seguro que se acuerda de ella todos los días de su vida. No lo dudo.

Pero renunció a su derecho. 

Un vientre de alquiler, por ejemplo. A un niño que viene de adopción subrogada no se le dice que tu madre biológica te "donó" a otra familia... El niño que viene de vientre de alquiler, tiene claro que sus padres son los que son y que nació del vientre de una mujer que, aunque lo quiso y se cuidó en el embararazo, siempre tuvo claro que no iba a ser hijo suyo y que ayudaba a otra familia a cumplir su sueño de ser padres.

Tengo que decirle a una niña que quien la parió es "su madre" aunque la abandonara?

Me recuerda a una discusión que leí hace años, acerca de una madre que perdió a su hijo. Esta mujer se lamentaba de que no existía una palabra que pusiera nombre a su situación a la de la madre al que se le muere un hijo, pero si la hay en el caso de perder a tu pareja (viudo/a) o perder a tus padres (huérfano/a).

Para mí es el mismo caso. Me falta una palabra apropiada para definir a la mujer que dió a luz a nuestra hija. Existiera o no amor (que no dudo de la existencia en nuestro caso). No me cuadra la palabra "madre"... pero a falta de una palabra que a fecha de hoy no existe, siempre le hablaremos a LY de su "madre" biológica, y no de la mujer que la llevó en su vientre, y que renunció a la maternidad por un motivo al que no tenemos respuesta.

Si miramos el video... si vemos los ojos llenos de lágrimas de esa madre, que sacrifica muchas cosas por el bienestar de su hija... esa madre, cuando le explica la verdad a su hija, tiene que llamar "madre" biológica a la que la abandonó en una maleta al lado de un contenedor de basura? No sería mejor que existiera una palabra que, reflejando el cariño y el amor que representa la palabra "madre", pudiera sustituirla para hablar de los orígenes biológicos?

Ummm,  me da que ésta entrada soy capaz de borrarla en breve porque me arrepienta de lo que acabo de escribir.

31 de enero de 2014

Feliz Año Nuevo, pequeña LY...


31 de Enero de 2014. Hoy es la Fiesta de la Primavera, el Año Nuevo Chino, y con él se inician un montón de celebraciones, reuniones, comidas tradicionales, mucha pirotecnica y jolgorio y millones de desplazamientos de gente que quiere reencontrarse con amigos y familiares que viven lejos y a quienes muchas veces sólo ven en esta celebración.

Si la vida te hubiese deparado otro camino, hoy estarías mirando con cara de alucine el colorido de las calles, los farolillos rojos, los dragones bailando y los fuegos de artificio. Quizás incluso estarías jugando con otros niños que, al igual que tú, estarían disfrutando de estas espectaculares fiestas que hoy se inician.

Hoy, sabiendo todo esto, me duele un poquito el alma. Hoy tomo más conciencia si cabe de que te hemos arrancado de tus orígenes y de tu gente hasta el punto de ser extranjera en tu propia tierra. Sí, sé que lo hicimos por amor, que nosotros queríamos tener una preciosa hija como tú y tú estabas necesitada de una familia que te ofreciera todo aquello de lo que carecías, pero me empiezo a dar cuenta de que el precio pagado es muy alto, vida mía.

Hoy, más allá de una simple fiesta, veo el enorme desarraigo que hemos provocado dentro de tí y que, a buen seguro, en el futuro saldrá a relucir. Sólo espero que encontremos el camino para calmar el dolor que eso te generará y que podamos ayudarte a encontrarte a tí misma, vida mía. Ojalá podamos estar a la altura de tus necesidades, pues tú ya estás sobradamente a la altura de las nuestras.

Por el momento disfruta del sueño junto a nosotros, mientras en China resuenan los petardos, la música y la alegría de un pueblo que hoy celebra el Año Nuevo Lunar. Feliz Año del Caballo, mi amor.


新年快樂!



28 de enero de 2014

Aprendiendo a dormir

1 hora y 40 minutos es el máximo de tiempo que nos ha costado conseguir que durmieras, aunque tu cara se contraía con profundos bostezos y tus ojos estaban llorosos de sueño. Siempre te ha costado dormir. Siempre... desde que llegamos.

Ni siquiera el colecho ha evitado o permitido que tuvieras la suficiente tranquilidad para intentar conciliar el sueño. Y lo hemos probado todo:
- Las rutinas para ir a la cama...
- Bajar el ritmo 1 hora antes de ir a la cama...
- Un bañito caliente... hasta que descubrimos que te activaba.
- Un biberón de última hora, calentito...
- Leer cuentos en la cama, abrazaditos, tapaditos con la manta...

Y mil cosas más, pero nunca funcionaba. Raro era el día que conseguíamos que te durmieras antes de las 11 y media de la noche. Un desastre para todos, pero sobre todo para tí, pues al día siguente, mi vida, estás destrozada y muerta de sueño.

Hemos probado a ver la tele un rato antes, a poner baby einstein por la noche en el Ipad y ver dos capítulos para cansar la vista. Hemos probado a activarte haciéndote cosquillas a ver si así acababas agotada. A cerrar puertas/ventanas/persianas para que no entrara nada de luz que te desvelara... pero nada.

Y desde hace tres días, benditos tres días, sólo has tardado 25 minutos en dormirte. Hoy, 22 minutos. Desde hace tres días te hemos quitado la tele, el Ipad y otros estímulos. Hoy te hemos dado una duchita antes de ir a la cama y no te ha desvelado. Desde hace tres noches, tú has impuesto otra rutina:
- Nos pides ir a la cama, y no al revés.
- Nos pides lavarte los dientes.
- Ayudas a ponerte el pijama? No, en eso sigues siendo una gamberra. Pero forma parte de la nueva rutina.
- Luego sacas 3, 4, 5 o más cuentos y nos obligas a leértelos mientras tú señalas con los dedos las letras aún sin saber que dicen.
- Bajas la persiana (es eléctrica)
- Nos quitas las gafas y las dejas en la mesita de noche
- Pides beber agua.
- Apagas la luz, y no nos dejas apagarla a nosotros.
- Te acurrucas entre nosotros y... ¡empiezas a hablar!. No te pillamos casi nada de lo que dices, pero tú no paras, y con tu lenguaje chino-español, nos vas contando el día, con quién has estado, has comido, has visto... incluso nos haces imitaciones. Papi y yo contestamos con un ¡vale! ¿Ah, sí? ¡Claro mi vida! ¡Vaya! ¡Mañana...! mientras te damos masajes en la espalda para relajarte.

Chapurreas unos 5/10 minutos mientras nos morimos de risa con tu alegre monólogo en tu idioma, y de repente te callas. Tu respiración se hace más fuerte, más rítmica. Empiezas a tocarte el cuello, ese gesto tan tuyo que haces cuando tienes sueño. Abres la boquita en un bostezo, nos tocas la cara. La respiración se hace más acompasada. E incluso a veces, ya pides irte a tu camita, y duermes del lado izquierdo.

La respirtación fuerte se para y de repente, todo es silencio. Te ilumino con el Ipad porque tanto silencio me asusta, y veo como tu pecho se mueve acompasado de tu dulce respiración.

De noche, a veces todavía haces un lamento, como cuando tenías pesadillas, pero alargo la mano y te toco, y vuelves a dormirte de un tirón toda la noche.

Cada hora me desvelo y compruebo con la luz del Ipad que estás tapada (y que respiras). Te tapo. Meto las sábanas debajo del colchón para evitar que te desabrigues, y acabo haciendo lo mismo varias veces en la noche. A veces incluso, no te has destapado. Simplemente apareces encima del nórdico en una posición extraña durmiendo plácidamente pero heladita de frío.

Da igual qué pijama te ponga. Si te lo pongo fino para que sientas frío y no destapes, o si te abrigo como si estuvieras en la nieve. En ambos casos acabas destapada y con los pies y las manos heladas. Así que, a las 7 de la mañana, a veces, te vuelvo a meter en nuetsra cama, te acurruco en mi lado izquierdo y te abrazo de manera que tu carita queda enfrente de la mía y tu pie izquierdo se queda bailando un vals encima de mi barriga gracias a mi respiración.

 Te abrazo, siento tu calor. y disfruto de los pocos minutos que quedan para que suene el despertador, maldiciendo las rutinas laborables tan necesarias y que nos han permitido realizar nuestro sueño de construir contigo una familia. Construyendo una familia...

20 de enero de 2014

Miedos de LY

A menudo se habla de los miedos que tenemos los padres con los hijos, sobre todo si son adoptados.  Antes de ir en busca de LY, yo estaba aterrorizada de que nos pasara algo, o de que LY tuviera algo muy grave. Luego, los miedos han sido a los problemas de vinculación, a una maldita neumonía atípica en leno verano, a los picos de fiebre de madrugada y a las futuras operaciones que están por venir, pero... ¿Y los miedos de nuestra pequeña?

Nuestra bichito es TAN feliz y está TAN adaptada, que parece que esté con nosotros toda la vida. Eso ha hecho que nos relajemos mucho, y que la tratemos en la actualidad como si toda la vida hubiera estado con nosotros. Pero lo cierto es que 22 de sus 31 meses, no los pasó con nosotros y sí con un montón de personas que le dejaron huella.

¿Por qué cuento esto? Porque LY, ayer, no actuó nada normal.

Haciendo el cambio de sábanas en la cama, aprovechando que el colchón estaba desnudo, con LY mirando, me dejé caer encima del colchón dando un grito de gusto. Esto con ella lo he hecho varias veces, con LY cogida a mis brazos. Automáticamente, papi se dejó caer encima del colchón también siguiendo la gracia. 

De repente, LY se puso a llorar y a sollozar. Se puso roja y salió gritando de la habitación hasta su cuarto, huyendo de nosotros. Inmediatamente, como si tuviéramos un muelle debajo, saltamos en su busca. La encontramos con la mirada perdida en su cuarto, con una mano en la boca, con gruesas lágrimas que le recorrían la cara y la cara congestionada. La lleve en brazos de nuevo a nuestro cuarto, le dije que eran juego como tantas otras veces, que yo estaba bien, que papi me quería y nunca me iba a hacer daño, a ninguna de las dos.

LY no podía ver a mi marido. Rechazaba su contacto físico y visual y aunque yo le acariciaba a él y daba muestras de cariño, era Imposible calmarla. A todo esto, su padre también estaba muy afectado de verla así, con los ojos enrojecidos. Que tu propia hija te rechace, no da gusto, la verdad.

LY se calmó tras barios minutos y muchas distracciones, y seguimos nuestros planes. Pasaron un par de sucesos más que la alteraron esa tarde y por la noche volvimos a casa con uña niña muyyy impresionada y asustada. Ufff.

Analizando todo, Dani y yo siempre hemos visto como LY, cuando en los dibujos de la tele se pelean dos personajes, ella mira atentamente y dice: No,no, no, no... Mientras hace gesto de negación con el dedo. Le altera mucho ver que dos se pelean. No sabe reaccionar, y no le gusta. Aunque sean dibujos.

¿Formará ésto con lo que pasó ayer, una parte de la mochila de su pasado? ¿Será que recuerda algo, o ha visto algo? Desde luego, la reacción no fue nada normal. Lo único que puedo hacer, por el momento, es normalidad y evitar situaciones que ella pueda malinterpretar, pero llegará un día en que  pueda y deba hablar con ella,en su lenguaje, para tratar este tema. 

Uff...

17 de enero de 2014

Aceptación

Acabo de leerlo y no puedo resistirme a la tentación de compartirlo, pues me ha encantado, y ya de paso obligarnos a tener este decálogo siempre presente en nuestras vidas.

Está extraído de esta fantástica entrada del blog Buenos Tratos, del enorme Jose Luís Gonzalo. Gracias, Jose Luís, por este regalo. Aquí lo dejo:


"Acepta mi persona incondicionalmente, con independencia de mis conductas, características, sexo, raza, creencias y forma de ser.
Acepta que los motivos de mi conducta externa no siempre coinciden con las interpretaciones que tú haces. Pregúntame que siento y pienso por dentro para comportarme del modo en el que lo hago y, si no lo sé, ayúdame a tomar conciencia. Escúchame antes de aplicarme ninguna consecuencia. Enséñame calmadamente. Repara tus equivocaciones conmigo.
Acepta que tengo dificultades para aprender y que yo soy el primero que lo sufre aunque a veces me tenga que defender desde la indiferencia o con otro mecanismo de defensa, y que hago lo que puedo.
Acepta que no puedo ser como tú, que soy diferente. Y que muchas veces no puedo alcanzar el nivel de exigencia que tú me marcas.

Acepta que tengo un pasado que muchas veces influye en el presente y prospectivamente en el futuro.

Acepta que pueda tener sentimientos que no te gusten ni agraden como la ira, el odio hacia ti, el temor, la inseguridad… Si los contienes y les das forma y palabra con reflexión, podré ir canalizándolos.

Acepta que como padre y madre has de revisar y reflexionar sobre tu propia historia de apego y el modo en el que te influye a la hora de educarme y vincularte conmigo.
Acepta que mi mente puede no estar bien organizada aún y que me has de ayudar, apoyar y tener mucha paciencia para que pueda estabilizar y organizar adecuadamente muchas de mis buenas intenciones
Acepta que las relaciones sociales me evocan experiencias de vínculos pasados y que no me resultan fáciles porque a veces las puedo querer pero las rechazo porque las temo; otras veces las desprecio porque no conocí lo que es la emoción sentida. Y en otros casos, no sé dirigirme porque no conozco los códigos o entro en caos por mi activación interna o mi desconocimiento de cómo hay que relacionarse.

Acepta que has de volcarte en mí, que no tuve infancia, que me la robaron... Reconoce mi dolor para empatizar no con el fin de justificarme. Recuerda que si me das un punto de apoyo incondicional el tiempo que lo necesite, transformaré mi mundo y conoceré la resiliencia.

Estos diez principios se encierran en dos: aceptarás (y respetarás) al niño/a sobre todas las cosas y circunstancias y le acompañarás (ni dos pasos por delante de él/ella, ni dos por detrás) en todas las cosas y circunstancias.

Trabajemos por ello y para ello."
 
Que no lo olvidemos nunca y podamos tenerlo en mente en cada ocasión que podamos aplicarlo.