18 de junio de 2013

Tres meses juntos




Imposible ser más felices...

Nuestra pequeña LY es feliz. Lo dice nuestra familia, los amigos que la ven cada cierto tiempo... pero sobre todo, lo leemos en sus ojos. Se despierta riéndose, preparando alguna de las suyas, porque es muy pero que muy bicho. Nos regala sonrisas por nada, nos da besos y los pide. Le encanta que la abracen y le encanta abrazar. Sigue creciendo en estatura, y además empieza a entendernos. Es capaz de decirnos oraciones de tres palabras en lengua de signos mientras parlotea un idioma que aún somos incapaces de descifrar.

Pero sobre todo, va creciendo el vínculo entre los tres. Sobre todo, el vínculo con papi, que está felizmente agotado y orgulloso con parte de la baja maternal que ha podido coger. LY se derrite en sus brazos. Es a él a quien busca cada mañana. Dani es quien le prepara el desayuno todos los días, quien la saca a pasear y jugar, quien la lleva de visitas y a los médicos. Bendita baja. No se quien es más feliz de los dos, y eso me llena de orgullo.

Y este vínculo se va haciendo más y más intenso. LY ya no se va a los brazos de cualquiera, sino que espera un poco en brazos de sus papis y luego ya se abre a todo el mundo, o ahora cuando está pachucha, ya no quiere ninguna visita en casa. Le molestan hasta los iaios y sólo quiere nuestros brazos (los de Dani con preferencia). Y ya está más tranquila en las visitas a médicos y no se pone a llorar, aunque nos agarra con fuerza del cuello. LY crece en amor y felicidad cada día.

Nuestra pequeña princesa de ojos negros que vino desde tan lejos... ¡¡¡Bendito hilo verde!!!

9 de junio de 2013

4 segundos...

4 segundos es el tiempo máximo que una niña de dos años recién cumplidos, es capaz de estar sin vigilancia directa. Al segundo 5, ya el silencio de la casa es demasiado insoportable y LY ha hecho alguna de las suyas.

Meter la mano en el bebedero de los gatos y luego chuparse la mano o la manga del jersey ( podemos estar juntos tres horas y pasar delante del bebedero y no le hace caso. Ahora, en cuanto la vigilancia decrece, parece un imán para ella).

Sentarse en el bebedero de los gatos. Esta variedad es más divertida si lleva unos pañales 3D secos. Es entonces cuando te das cuenta de por qué lo llaman 3D.

Tirar el móvil al bebedero de los gatos.

Subir las escaleras sin vigilancia. Por ahora hasta el sexto escalón, aunque por fín hemos instalado las barreras para que no suba... ¡ni baje!.

Meterse entre las ventanas correderas del salón y la reja del jardín, como si fuera Spiderman. La versión actual es, además, cerrar las ventanas correderas desde fuera y quedarse atrapada.

Trepar por la puerta de la cocina de casa de los abuelos, que tiene 8 huecos de cristalera. Como han retirado los cristales, LY descubrió una nueva experiencia: trepar hasta el techo en vertical como si fuera una alpinista... pero sin cuerdas.

Apretar el zumo de por las tardes para mancharse el jersey. Mola más si hay visitas.

Beber de cualquier biberón que no sea el suyo, o apropiarse del chupete de su amiguito cuando en casa ella ni los quiere, pero ya se sabe, culo veo culo deseo.

Moriiiiirse de celos si le damos un beso a su "pimita". Es entonces cuando repite por lo bajito "no, no, no..." mientras separa a la prima de nuestros brazos. Por supuesto, la primita sigue en nuestros brazos pero la incluímos a ella en los besuqueos.

Agarrar al gato del cuello y darle besitos como si fuera un bebé mientras miramos asqueados con la boca abierta. También lo arrastra por el salón hasta que el pobre gato sale despavorido. Tiene su punto de gracia pues el gato se llama "chinito" desde que lo tenemos hace ya 6 años, y ahora el Chinito huye despavorido ante la presencia de la China.

Tirar del rabo a la perra grande, o darle de comer cuando "no vemos".

Volcar el agua de la botellita encima de la mesa de la trona y luego palmotear encima y salpicarse entera. Menos mal que hace calor y no se enfría.

Quitarle el pañal y hacerse pis antes de ponerle el siguiente.

Peinar a los animales con su propio peine y luego intentar peinarse ella (directamente, el peine ya se queda para uso de los bichos).

Girar la cabeza al llamarla si ponemos voz dulce diciendo que hay comida, pero ignorarnos y hacerse la sorda cuando la llamamos con voz no tan dulce porque está haciendo una trastada.

Esconderse en el armario y cerrar las puertas desde dentro para que juguemos con ella al escondite. Esto lo considero de infarto porque lo hace con nosotros con la puerta cerrada de la habitación y de repente: "la niña no está". Y aunque la llames y la llames, ella no responde. Al abrir la puerta del armario ella se muere de risa, pero yo estoy para que me dé algo. Imagínate cuando le de por jugar en toda la casa a esconderse...

Estar sentada en la cama tranquilita y de repente, ponerse en pie y comenzar a correr por el colchón, mientras tú sabes que es imposible controlar los tres lados de la cama al mismo tiempo.


Decir NO NO NO NO NO cuando el cura intenta bautizarla, y arrancar un mechón del cabello de su tía cuando intentó ponerla en posición de que le cayera el agua en la cabeza (por poco acaba bautizándose la madrina en vez de la niña).

Y un largo etc que ocurre generalmente en nuestra presencia a Dios gracias.



Y por supuesto, viene el turno de los accidentes domésticos. Ya me dijeron en el trabajo que una persona no es padre si no hace la triada: que se te caiga de la cama, de los brazos y del sofá. Por el momento, falta la versión del sofá, y he pensado en comprar una alfombra bien gordota aunque sea pleno verano para evitar males mayores. Por el momento, ya se sube sola al sofá y se pone de pie para darle al botón de la luz.

En este turno de accidentes, hemos acabado con un gran coscorrón en la cabeza que la llevó a urgencias y que tuvo como consecuencia que su papi y yo nos turnáramos para vigilarla y despertarla cada hora por la noche. Al día siguiente, a 50 centímetros de mí y sin que me diera tiempo literal a reaccionar, pilló la puerta de la cocina con tope para puertas y consiguió cerrar la puerta de un portazo... "con el dedito atrapado en la parte de las bisagras". Creí que al abrir la puerta ya no tendría dedo, pero afortunadamente sólo perdió una uña. Ale, corriendo de nuevo a urgencias.

El dedito ahora lo lleva vendadito y con curas diarias en el centro de salud. Nada más llegar a casa volvió a pegarle un portazo a la puerta de la cocina como si nada hubiera pasado. La pediatra nos recetó antibiótico para evitar infecciones. ¡¡¡¿¿¿penicilina???!!! Ahí fuí corriendo a pedirle a la pediatra que le recetara algo que no tuviera penicilina porque yo soy alérgica. La cuestión, como me dijo, es si era alérgica o no su madre biológica. Mierda!. Es que se me olvida que no la llevé en la tripa sino un poco más arriba.

De todas maneras, y visto que la pequebicho es muy movida y le pasan cosas, acabé rogándole a Dani que le diéramos el antibiótico a las puertas de urgencias del hospital (que está a un paso de casa) por si tenía alergia. Y bueno, pues LY no es alérgica, menos mal.

Así que ya se acabó. No se puede limpiar la casa porque hay que estar con ella y disrutar cada segundo que podamos de su niñez. Hemos vuelto a contratar a alguien que nos ayude porque no podíamos más. Y estamos encantados.

Mientras, nuestra pequeña crece. Ya no gasta la talla de 12 meses de pantalón, sino la de 18. Su cara es más redonda, las muñecas rechonchonas, tiene algo de pancita y unos muslos para comérselos. Pero lo mejor... se la ve feliz, muy feliz, y totalmente encariñada con su padre, al que adora.


2 de junio de 2013

Magia

Fotografía: Vicenta Borja


Magia es acostarse y ver tu cara dulce y relajada descansando entre las nuestras.
Magia es que con tus manitas cojas nuestras caras y las acerques a la tuya para que te demos un beso.
Magia es despertarse por las mañanas con una de tus sonrisas mientras nos traes las gafas.
Magia es verte reir a carcajadas hasta con la más mínima gracia que podamos hacerte.
Magia es ver brillar los ojos de todos los que te rodean por el mero hecho de tenerte cerca.
Magia es observarte mientras juegas a las "cocinitas" o a perseguir al gato con cara de pilla.
Magia es verte devorar la comida que acercamos a tu boca mientras pones cara de deleite.
Magia es disfrutarte todos los días en algo que, de tan lindo, parece un sueño irreal.
Magia es superar el cansancio, el sueño, el hambre o la sed con tal de darte a tí descanso, comida o bebida.
Magia es tenerte aquí, con nosotros, dejando atrás la dura espera, la lucha incesante, los malos momentos.
Magia es que esta "luna de miel" esté siendo tan larga y tan dulce.
Magia es que sólo tengas dos añitos recién cumplidos y ya seas una personita maravillosa, con una energía desbordante, un carisma arrollador y una mente curiosa y espabilada.
Magia es lo que nos gustaría hacer para que los que ya no están pudieran disfrutarte, aunque solo fuera un momento.

Magia...eres tú, querida LY.

Feliz cumpleaños, princesa


9 de mayo de 2013

La cosa va de mocos

Pues sí, llevo tiempo pensando en la próxima entrada que iba a escribir. Tengo claras muchas ideas, una carta especial para mi hija, un resumen de sus avances médicos, el primer seguimiento post-adoptivo... pero es que este tema me ha parecido que debía expulsarlo. Los mocos deben irse fuera y para qué negarlo..

Los niños vienen con un pan bajo el brazo... pero también con mocos

Convertirse en padres después de tantos años de dudas, deseos, entrevistas y un largo etc. no te prepara para una húmeda realidad. La maravillosa niña que acaban de depositar en tus brazos a 12.000 Km de tu casa está resfriada y tiene mocos. ¡Como todo buen hijo de vecino!. Y tu madre no está cerca para darte consejos, ni siquiera vía Skype.

En ese momento de la entrega ni ves sus moquitos, ni escuchas su respiración algo fatigosa. Hay tantas cosas y sentimientos agolpados que lo más importante es que ese primer encuentro sea tan espectacular, dulce y tranquilo como finalmente acabó siéndolo, porque quieres tener un buen cominezo y quieres saborear cada momento. ¡¡¡Y vaya si lo saboreé!!!.

Ya en la cama la primera noche, LY empezó a tocarse la naricilla.El calor de la calefacción del hotel nos secaba a todos la garganta y las mucosas, y mi pobre niña, resfriadilla, buscaba consuelo intentando ella misma limpiarse con el dedillo la nariz (como todo buen hijo de vecino, repito). Pero: ¡ah! ¡tenemos un problema! LY tiene la nariz tan chatita que literalmente el dedito se quedaba en la entrada del orificio y no cabía más. ¡Qué desesperación! Veíamos los moquillos resecos a unos milímetros y no podíamos quitárselos. La guía, muy amablemente nos dijo: "madres españolas siempre uñas cortas. Eso mal. Uñas deben ser largas para ayudar a sacar los moquitos de niño".

Manda huevos que tenga que ir a China para que me informen de este hecho. Con lo bien preparadas que llevaba las maletas con todo repasado y requetepensado, y va y se me ocurre cortarme las uñas antes del viaje. ¿Pero es que esta guía no se da cuenta de que las mamis llevamos las uñas bien cortitas por miedo a pegarles un arañazo sin querer?

Así pasó LY sus primeras noches. Yo le masajeaba la nariz, teatralmente su padre y yo hacíamos como si nos sonáramos para ver si ella nos imitaba, con un palillo de los oídos mojaba los algodoncitos y humedecía los moquitos secos para ver si era más fácil expulsarlos. Pero nada. Al tercer día, harta de ver que ella sufría y que nosotros teníamos un sacamocos en la maleta que no queríamos utilizar por no crearle un trauma, nos armamos de valor y comenzamos la faena.

SACAMOCOS-1: ALIAS "EL ASPIRADOR INFERNAL"
El Sacamocos-1 era un modelo parecido a este:

Imagínate la escena. Estás en pleno proceso de vinculación, hablas dulcemente por las mañanas a tu niña, masajeas su cuerpo con cariño, intentas que no se ponga nerviosa, que coma con tranquilidad, y de repente, sacas un tubo de plástico, te pones un extremo en la boca y el otro en un orificio nasal de la criatura y aspiras. ¡Puaj! La imagen fue parecida a esta:


Pero con una graaaaan diferencia. LY pesa 6 kilos más que el bebé de la foto, tiene una fuerza increíble en las manos, para ella eres una extraña, y vé que te acercas con un artilugio extraño a su nariz mientras dices: shhhhh, tranquiiiiilaaa, no pasa naaaaada.

Por supueto que le daba pavor. Además, hay que tapar un orificio mientras absorves por el otro, al tiempo que controlas la cabeza que va de un lado para el otro como la niña del Exorcista al tiempo que con sus manos intenta quitárselo y de regalo te suelta patadas con los pies. Al final, el padre y la madre acaban haciendo un placaje a la criatura, inmovilizando dos pies, dos manos, una cabeza y un orificio nasal, con caras medio sonrientes para aparentar tranquilidad (JA) y que lo que le estamos haciendo es lo mejor del mundo mundial. De verdad que no sé cómo nuestra hija nos sigue queriendo.

El artilugio consta de una boquilla nasal desechable que tiene un espumillón que atrapa los mocos y de esa manera, no se los traga el adulto. Doy fé de que por muy líquidos que sean, los mocos se quedan ahí, pero... ¡ay amigo!... los virus y bacterias no se quedan en el algodoncillo, y tras dos días liberando la nariz de mi hija de sus moquillos, me empezó a doler la garganta a mí. Y por supuesto, un par de días después cayó su padre en las mismas circunstancias. Un horror, la verdad. Encima es necesario poseer una buena capacidad pulmonar para una succión contínua pero no muy fuerte para no hacerle daño en los capilares. Dios!!! Esto no lo daban en el cursillo de preparación de Consellería ni para la idoneidad!!!

Ya en España y comentando con mi hermana el caso del mar sabor de boca que se queda tras usar el sacamocos y el dolor posterior de garganta cada vez que ayudo a LY a respirar, amablemente me dedicó unas dulces palabras:

-  ¡pero serás pava...! ¿No te dí el sacamocos eléctrico de tu sobrina para que lo usaras? Si es que de donde no hay...

Mi hermana es la madrina de mi hija y además le hemos puesto a LY su nombre en su honor. De verdad que nos queremos aunque nuestras frases a veces sean lapidarias. Hoy en día, LY corre a los brazos de su tía en cuanto la ve y casi casi roza la idolatría. Pero esperamos que no saque su carácter...

SACAMOCOS-2: VETE A COMPRAR PILAS...
El sacamocos-2 es el eléctrico, y es como éste:
 Consta de un pequeño motor que aspira en dos velocidades de potencia creciente y tres boquillas con diferente diámetro para diferentes orificios nasales y consistencia moquil. En el caso de LY, velocidad 1 para pasar gradualmente al 2, que es más fuerte, con boquilla mediana que tuvimos que cambiar a la pequeña, la de bebé, porque no le entraba en la rariz.

Ventajas: no te tragas los virus de tu hija. Sale más económico a la larga porque no es necesario comprar boquillas desechables. Saca mejor los mocos.

Incovenientes: Es caro al principio, limpiarlo da asquito, los mocos sólo salen si son muy húmedos y además, vibra de manera exagerada y el ruido que hace, acaba asustando aún más a LY que el sacamocos-1 aspirador. Además, necesitas aproximarte mucho a su espacio vital para usarlo y no sabes cómo manejar a una niña de menos de dos años que parece que tenga más miembros que un pulpo.

Y otro inconveniente: cuando has terminado de utilizarlo, los lloros de tu hija son tan dramáticos, que crea nuevos mocos, con lo cual es un círculo vicioso del que nunca sales.

Así que volvimos a la versión 1 hasta que Dani en el Toy'sRus o como diantres se escriba, metió en la cesta de las cosas imprescindibles un nuevo modelo.

SACAMOCOS-3: LA PERA LIMONERA
Un Goya deberían de dar a quien ha patentado esta sencilla solución. De boquilla ancha, aprietas la pera, la acercas a la nariz, sueltas la pera y: TACHÁN!!! Todo el aire que entra en la pera, arrastra consigo mucosidad seca o no. Literalmente, necesitas estar con un par de klinex al lado porque salen hasta mocos de la garganta y la niña de repente, respira que te cagas. Le dió impresión sólo las dos primeras veces. Ahora LY lo coge y se lo pone ELLA SOLA en la nariz cuando le cuesta respirar, aunque aún no sabe cómo usarlo.
Ventajas: Sólo cuesta 4'95 euros y es eterno. No da impresión. Le resulta divertido. Es rápido y poco dramático. Se puede acabar convirtiendo en un juego.

Inconvenientes: no se puede usar en bebés porque los capilares nasales son demasiado finos. Limpiarlo sigue dando asquito y hay que hervirlo cada noche.

Yo lo tengo claro, me quedo con la versión pera que es la que saca más mocos, es la más barata y encima la que no le da miedo. Y debo avisar que su uso es contínuo, porque a día de hoy, y va para dos meses de su adopción, la niña sigue teniendo moquitos que según la pediatra, "se irán cuando llegue el calor".

Estoy deseando que llegue ese momento. Mientras, dejo una fotillo de nuestra peque. Al fin y al cabo, los moquitos son sólo una anécdota más en el día a día con nuestra pequeña Godzilla. ¿Cómo era la vida antes de LY? Ah, sí, no me resfriaba tanto...


5 de mayo de 2013

Mi primer cumpleaños como padre

Hoy ha sido un día especial: mi primer cumpleaños como padre, el primero con LY en casa, junto a nosotros. No hemos hecho una gran celebración, no nos hemos juntado toda la familia (lo haremos mañana, día de la madre, y matamos dos pájaros de un tiro), ni hemos tenido tarta "al uso". No es necesario. Tengo absolutamente todo lo que necesito para ser inmensamente feliz.

El día ha comenzado con la peque trayéndome las gafas de su madre a las siete y media de la mañana para despertarme, como diciéndome "papá, ponte los ojos y vamos a jugar...". Pese al madrugón, me he levantado con la sonrisa en la cara. ¡Qué forma más bonita de comenzar el día de mi cumpleaños!

La mañana la hemos pasado haciendo alguna compra de última hora para la celebración del domingo. En otra ocasión, pasar una mañana haciendo compras o mirando tiendas habría sido un incordio, pero... esta vez es diferente. Ver a LY mirándolo todo con curiosidad, corriendo por las tiendas de un lado a otro, tocándolo todo, disfrutando y saboreando cada momento... La vida ha cambiado, sí, pero infinitamente a mejor.

Al mediodía hemos comido los tres con mi madre. Comida con aires del país vasco que, además de satisfacer el estómago, me han hecho añorar aún más si cabe a mi padre. ¡Cuánto hubiera disfrutado hoy, entre pimientos del piquillo, los pintxos de morcilla de burgos, el choricillo a la sidra y el chuletón de kilo mientras su nieta jugaba de brazo en brazo! Uff, cuánto te echo de menos, papá. Ojalá nos hayas podido ver y hayas podido disfrutar de este ratito tanto como lo hemos hecho nosotros... Lágrimas ocultas en mi interior honran hoy tu memoria.

Por la tarde, después de una siesta reparadora, festival en el cole de Susana. Los niños de su clase diciendo lo guapa que era la peque y preguntándonos cosas sobre ella, los compañeros dándonos la enhorabuena y jugando con la niña... LY ha disfrutado de la parte bonita del colegio sin las obligaciones que conlleva (ya le tocará), saltando de silla en silla y correteando por el patio con cara de pilla.

Por último, cenita en casa (algo de comida rápida, que estamos todos cansados) y dentro de nada a la cama a descansar, que mañana es un día de emociones con la familia.

Mientras tanto, durante todo el día ha habido un goteo incesante de llamadas, mensajes por whatsapp, sms y facebook... Tener tantos y tan buenos amigos es un verdadero tesoro. Me siento verdaderamente afortunado de estar rodeado de tan grandes personas. Es genial sentir que no estás solo en el mundo, que no eres una piedra en medio del océano, sino un grano de arena en la playa, cálida y rodeado de otros pequeños granitos de arena como tú que te arropan...

Así que, pese a no haber tenido un cumpleaños "tradicional", pese a no haber tenido tarta, pese a no habernos juntado todos en casa... he tenido uno de los mejores cumpleaños que recuerdo. Porque somos tres, porque soy padre, porque tengo una familia y unos amigos maravillosos, porque soy feliz y porque la vida me está regalando una etapa verdaderamente increible y la suerte de poder vivirla de forma intensa, vibrante y dulce.

Y respetando las opiniones y creencias de todo el mundo, yo también tengo las mías, así que quiero dar gracias a Dios por estos momentos de felicidad plena. Lo tengo todo, soy feliz y hace ya mucho tiempo que me convencí de que la casualidad no existe, que la suerte se la busca uno y que el destino no está escrito. La Providencia guía nuestras vidas y a nosotros nos está llenando, creo incluso que sin merecerlo, de todos los bienes que uno puede desear. Sea como fuere, gracias, mil gracias por permitirnos ser tan felices.

4 de mayo de 2013

Mi pequeña colibrí



¡¡¡Como un colibrí!!!

Así notaba yo los latidos de LY la primera noche que pasamos juntos. Esa maravillosa noche en la que el mejor de los mejores sueños se hacía realidad viendo la dulce cara de nuestra hija tumbada entre los dos en la cama, agarrando con cada mano a su padre y a mí al mismo tiempo.
No había sensación de miedo en su cara. Ni tampoco sudaba... sólo dejó de hacernos caso ya de noche cuando después de muchas risas y sonrisas el sueño la venció.

Con un miedo atroz a tocarla, pues me ponía en su lugar y pensaba en la desorientación que tendría al día siguiente cuando viera a "esos dos desconocidos que me sonríen", la tapamos cuidadosamente. Puse muy lentamente mi mano en su pecho. ¡Qué pena de fotografías! no teníamos ni tiempo de hacerlas y los momentos eran tan intensos que se nos olvidaba coger la cámara.

Ojitos cerrados, respiración un poco agitada, mano agarrada a su papi y yo acariciándola dulcemente. Fue entonces cuando lo noté. Las pulsaciones eran tan rápidas que en seguida a mi mente vino la imagen de un colibrí. Le miré las manos, vi sus uñas sonrosadas y pensé que todo iba bien.

Y mi pequeña colibrí, aún con sus risas, con sus miradas, en sus sueños, en los paseos... seguía teniendo el corazón como un colibrí... y así ha sido también al llegar por fín a su casa, al conocer su nuevo entorno, la famila, los amigos, los animales... pero los médicos auscultaban y no daban importancia. Hasta que LY se puso malita la semana pasada y nos asustaron con las pulsaciones de mi pequeña.

Todo tiene su yin y su yan. Tenerla monitorizada casi 12 horas hizo que descubriéramos su corazón. Pasó de tener picos de 200 pulsaciones a, ya en la habitación sóla con nosotros, con sus papis, las pulsaciones fueron descendiendo, hasta llegar a un tranquilizador 120. Pero cada vez que se abría la puerta y aparecía una médica o una enfermera, las pulsaciones volvían a dispararse.

Y ya en casita más tranquilos, días después, sin mocos, sin fiebre y durmiendo de nuevo entre nosotros, puse otra vez la mano en el pecho suavemente. Un latido normal. Le conté las pulsaciones, y no llegaban a 100. ¿Qué le ha pasado a mi colibrí? Y en ese momento nos damos cuenta de que ella está empezando a adoptarnos como padres. Que nuestra presencia la tranquiliza. Ahora sólo con tocarla sé si está nerviosa o tranquila. Curiosa manera de descubrirlo.

Pero a mi mente siguen llegando las imágenes de un colibrí, un ser frágil, de batir de alas rápido y enérgico pero a la vez elegante. Curiosa imagen que a veces se trunca cuando coge un juguete y va correteando por casa haciendo gritos graves y soltando carcajadas mientras lo lanza al suelo para ver qué sonido produce y nos mira con cara de picardía. En esos momentos el colibrí huye despavorido y cariñosamente nos miramos mientras disfrutamos de nuestra sonriente y alocada Godzilla que, tranquila, alegre, confiada y con la barriga llena, ha decidido que es hora de que dejemos de estar sentados y nos lancemos a jugar con ella.

Ya se sabe, si no puedes con el enemigo... ¡únete a él!


28 de abril de 2013

Cosas que han cambiado al hacernos padres

Cosas que han cambiado

- Dani cambió su teclado ruidoso por uno silencioso.
- El cajón de los sujetadores ahora es el de los pañales.
- La TV tiene marcas de manitas que no quiero limpiar.
- Ya no tengo insomnio y me duermo al poco de acostarme.
- Ahora desayunamos los tres juntos, y no cada uno por su lado.
- Valoro cada instante de silencio y paz con igual intensidad que cuando LY despierta y todo se vuelve sonoro.
- Mi cara está relajada.
- Nuestra vida de pareja es aún mejor que antes... Ejem!
- La escobilla del water puede ser usada como una espada de juguete.
-  El rollo de papel higiénico tiene marcas de dientecitos.
- A veces el rollo aparece en otro lado... En trocitos.
- El Jacuzzi ahora está lleno de juguetes de agua y gel atópico.
- La batería del IPad me dura días por falta de uso.
- El móvil se pierde en lugares insospechados.
- El aseo huele a pañal usado.
- Ahora ya roncamos 4 en la habitación, y no tres como antes. Y si la niña no ronca... Malo! Me despierto con luz para ver si respira.
- El bebedero de agua de los gatos es una piscina infantil improvisada.
- Las toallitas húmedas lo limpian TODO.
- Tenemos tres tipos de saca mocos y el mejor ha sido el más barato.
- Nuestros tres termómetros dan resultados diferentes, pero el más resultón es el de chupete.
- El cajón de LY de pantalones es de 12 meses, pero el de jerseys es de 18.
- Todos se vuelcan en dejarte ropa pero lo más alucinante es que te dejen ropa de gemelas. Lo tienes todo doble....
- No hay tiempo para nada.

Y todo aquello que juré que nunca haría o diría... Empiezo a hacerlo o decirlo.
Y todo lo que en mi interior critiqué de los hijos de los demás... Me descubro haciéndolo con mi hija.
Y todo lo que me propuse grabar... Ahora no me da tiempo ni a coger la cámara.
Y todas las fotos que siempre le quise hacer... Ahora crece por momentos y no saco tiempo para hacerlas.


Y cada día soy más feliz...


 

23 de abril de 2013

LY malita: ya somos padres

Bueno, pues oficialmente ya hemos entrado en el mundo de la paternidad: ayer estuvimos con LY ingresada en el hospital. Primer susto para padres inexpertos con niña sin antecedentes conocidos...

A las cuatro de la mañana se despertó Susana porque la niña estaba muy agitada. Respiraba con dificultad, tenía la frente ardiendo y el corazón latía cual caballo desbocado. Tras tomarle la temperatura y ver 38,6º decidimos salir corriendo a urgencias, principalmente por el tema de los latidos. Y acertamos.

En urgencias del hospital nos atendieron estupenda y rápidamente. Lo primero, tomarle la temperatura a la nena: 39.1º. Mientras le administraban Apiretal y le ponían unas gasas frías, la pediatra le tomó las pulsaciones... ¡Más de 180 latidos por minuto! Hale, a hacerle un electrocardiograma...

Por desgracia, en urgencias no tienen aparatos específicos para niños. Entre que LY tiene pánico a los médicos, que estaba muy nerviosa, la fiebre, etc... el ECG salió fatal. Los picos de la gráfica se salían de la hoja. Además, pese a hacer tres intentos, no conseguían ponerle una vía a la nena, por lo que la pediatra, con buen criterio, decidió que era el momento de ingresarla, repetir el electro con la máquina de pediatría y que se quedara en observación para hacer un seguimiento de las constantes vitales.

A estas alturas, yo ya estaba para que me ingresaran a mí también... Si me hacen un electro, reviento la máquina. Susana, gracias a Dios, tiene una gran capacidad de mantener la calma en momentos así, pero la procesión va por dentro y también estaba muy nerviosa de ver cómo se desarrollaban los acontecimientos. Sobre todo porque la pediatra de urgencias comenzaba a relacionar cosas como la atresia auditiva de la nena con la eco abdominal que la harían al día siguiente...y con la taquicardia. ¿Y si aparece ahora un problema de corazón? Ufff...no quiero ni pensarlo.

Nos pasan a la planta de pediatría y una vez más se repite la escena, solo que esta vez con un aparato adecuado. El último ECG ya ha salido normal, por lo que casi se descartan problemas de corazón, pero aún así nos quedamos, pues sigue con una frecuencia cardíaca alta y no han podido auscultarla debido a la rabieta que lleva...

En la habitación, la estama es demoledora: ver a la peque con las pegatinas del electro (que no se las quitaron por si había que repetirlo), carita de pena y de malestar por la fiebre y por estar rodeada de médicos hacía que nos dieran ganas de llorar. Nos sentamos a su lado, la agarramos la manita y se quedó dormida. Gracias a Dios, pues esto hizo que sus pulsaciones se estabilizaran (en 115-120 lpm) y que pudiera descansar. Además nos permitió a nosotros conocer su "normalidad" (pese a estar aún con algo de fiebre) en lo que a ritmo cardíaco se refiere.

A las 10 y media de la mañana nos vieron los médicos. Hasta cinco personas, entre pediatras y enfermeras, reunidas para evaluar la situación. Tras revisar el ECG de la noche, la evolución de las constantes vitales de la nena, auscultarla mientras dormía y ver que todo estaba normal, diagnosticaron que todo había sido una subida de garganta fuerte (la tiene inflamada, rojísima y llena de mocos, la pobre). Así que Apiretal y Dalsy alternos cada 4 horas y a casita. ¡¡Menos mal!! Al final, acabamos saliendo del hospital a las cinco de la tarde, habiendo ingresado a las cinco de la mañana... Las doce horas más largas de mi vida (¡mucho más que las doce horas de vuelo para volver de China!)

En estos momentos es cuando te das cuenta realmente de todo lo que amas ya a esta pequeña criatura que lleva un solo mes con nosotros. La quieres por encima de todas las cosas y darías lo que fuera por su bienestar. Hoy nos hemos turnado Susana y yo durante la noche para, cada hora, despertarnos uno de los dos y revisar su estado febril (las subidas de fiebre son repentinas y tiene picos de cuando en cuando de hasta 39.4º), pese a estar ambos destrozados tras el día de hospital. El cuerpo saca fuerzas de donde haga falta para atender las necesidades de tu hija, aunque no seas capaz ni de hacerte la cena para tí... Eso sí: no quiero ni imaginar esto siendo uno sólo o teniendo que ir al trabajo al día siguiente...ufff!!

Finalmente, la peque va mejor, con la fiebre controlada gracias a los antitérmicos y esperando la revisión del pediatra de mañana por si hay que darle algo más o esperar a que se pase sólo. La buena noticia es que hemos superado nuestra primera crisis médica con éxito (¡casi diría que con nota!) y que ya, oficialmente, hemos entrado en el mundo de la paternidad: ya estamos sufriendo por nuestra hija.

Te queremos, LY. Gracias por las sonrisas que nos dedicas pese a tu fiebre y gracias por mirarnos a los ojos y apretarnos la mano para poder dormirte tranquila. Nos llenas de felicidad.

22 de abril de 2013

Cuando el apego inseguro te hace buscar otra teta...

Ya comenté en el anterior post que LY necesita el contacto para dormirse, ya que me toca el pecho, la teta, el pezón... Juega con él y se duerme tocándome. Ay, ese colecho que bueno! Qué contenta estoy de que lo estemos haciendo, notamos que nos necesita muchísimo. Pero a veces, LY, que aún no nos ha adoptado (las expertas dicen que ellos nos adoptan pasado el año) pues esta noche después de cenar en casa de unos amigos, LY ya potrosa y con ganas de dormir, ha buscado la teta de mi amiga. Y ahí se ha puesto a sobarla dulcemente.

Menos mal que no soy celosa!

Miraba a mi hija hacerle a otra madre lo que ella me hace a mí me hace darme cuenta de que su apego inseguro está ahí, aunque cada día notamos avances. Tranquila LY, no hay prisa. El tiempo que necesites... Ahora bien, cuando la hija de mi amiga ha visto que otra niña sobaba a su madre... Le ha faltado tiempo para meter la mano en el escote para reclamar lo que es suyo por derecho! Lo que hacen los celos. Quizás es una magnífica forma de que ella vea a su madre con otros ojos, con ojos de "ostras, que me la quitan".

Otra cosa ha sido que LY ha pasado su primera noche fuera de casa. Tras unos compromisos que se realizaban a horas muy tardías, decidimos dejarla por la tarde en casa de la abu, con posibilidad de quedarse a dormir si era necesario. La noche se fue alargando y cuando ya vimos que iríamos a buscarla de madrugada, nos dimos cuenta de que era mejor que no se moviera de donde estaba: un entorno conocido con una señora mayor cuya cara me suena y que me entretiene un montón.

Ante la completa seguridad de que con cualquiera de nuestras madres LY va a ser muy cuidada, no tenemos problemas en dejarlas con ellas y confiamos en su criterio, aunque por supuesto siempre desearías controlar la situación cuando no estás delante.

Mi niña ha pasado fuera su primera noche. Su padre, a las 4 de la mañana, quitaba su almohada de nuestra cama con mucha tristeza. Yo en la cama me sentía rara y añoraba enormemente los patadones de mi hija cuando duerme, sus vueltas extrañas en la cama, su manera de despertarse tarde, pero de golpe.

¡Cuánto te hemos echado de menos! Y si hemos derramado alguna lágrima al notar un hueco, imagino a la abu emocionada también porque ese hueco que estaba vacío, esas madres acostumbradas a cuidar de alguien, por fín tienen a alguien a quien dedicarse con pasión.

LY nos ha recibido con una sonrisa de oreja a oreja y con una actividad increíble. A los 5 minutos ya era ella y yo me la comía a besos. Mi bomboncito...! Quizás no es mala idea que aprovechemos este apego inseguro en mostrarle las casas de la abu y la iaia donde pasará tanto tiempo cuando empecemos a trabajar...

20 de abril de 2013

LY nos lo pone fácil

Ni en nuestros mejores sueños podríamos haber imaginado tanta felicidad. LY nos lo pone bien fácil y es muy parecida a nosotros. Duerme mucho y se despierta tarde, se come lo que le ponen por delante, le encantan las verduras, lo pilla todo al vuelo y es cariñosa a rabiar... Aunque con otros niños no. Pero hay que darle tiempo al tiempo. No sabemos ni conocemos sus experiencias con otros niños en un orfanato y por el momento, su primer instinto es de susto y rechazo hacia otros niños, aunque Norah con paciencia y tesón, acaba consiguiendo que su "pimita" juegue con ella. La verdad es que es muy dulce con ella y paciente, aunque lo quiere hacer tan bien que se frustra cuando LY la aporta de un manotazo. ¡Pobrecita!

Mientras, LY crece por momentos. Ya parece que empieza a responder a su nombre españochino y poco a poco va adaptándose al horario y a nuestra alimentación. Pero sigue siendo muy bruta jugando. Lo tira todo al suelo gritando con voz grave o hace una lucha de globos con su padre. Cariñosamente hemos comenzado a llamarla "nuestra Pequeña Gotzilla".

Sí, nos lo pone fácil. Podemos salir por ahí, quedar en casa de un amigo hasta las tantas y se duerme a su hora, no se queja de tanto trasiego de coche y de ir de una casa a otra... Demasiado fácil. ¿Qué se esconde detrás de tanta facilidad? Imagino, y duele imaginar, y duele ponerse en su lugar, el duelo que ella estará pasando. Ha perdido absolutamente todas sus referencias. Su idioma, su cultura, sus amigos, sus rutinas, sus comidas, sus cuidadoras, su idioma... Y aún así, juega y ríe con nosotros. ¿Cuándo saldrá su dolor?

Hoy, que ya empezamos a reconocer los gestos de su cara, mientras preparábamos la cena y para controlar un poco por dónde estaba en casa (ya la hemos pillado subiendo por las  escaleras a escondidas) la hemos sentado en su trona mientras terminaba de hacerse su cena. Mientras hablábamos han pasado unos cinco minutos. LY estaba callada y en apariencia relajada. La miraba de reojo hasta que me he parado un momento y la he mirado detenidamente: mirada perdida, ojos que no se fijaban en nada, ausente de nuestra conversación voces y gestos y absolutamente quieta mientras se chupaba ansiosamente el labio inferior. La cara pura del aburrimiento, el hastío, el no tener nada ni a nadie, la ausencia, las ausencias. De que? De cariño, de caricias, de palabras y gestos. Su cara era la de una niña de orfanato con muchos otros niños y a la que nadie prestaba atención. ¿Cuánto tiempo se habrá pasado así mi niña? Era la cara de las fotos que recibimos de su asignación. Una niña de mirada perdida en un entorno en el que era una más.

Cuánto duele verle esa cara. ¡Cuánto!. Mi pequeña LY nos lo pone tan fácil que nos olvidamos que lleva con nosotros apenas un mes, y que no sabemos nada de los otros 22 que tardamos en poder adoptarla. Ahora no quiero ni puedo asomarme a ese pasado que nos acompañará siempre. Necesito que viva el presente, que se vincule con paciencia a nosotros, que ella nos adopte como padres. No pienso olvidar ni omitir nada de su pasado. Es su historia y sólo de ella, pero es tan duro no saber qué ocurrió para poder ayudarla... Pero su pasado vive con ella. Sus recuerdos están ahí. No podemos enseñarle las fotos que nos mandaron del orfanato sin que su cara cambie y adopte la misma expresión que esta noche antes de la cena.

Mi niña de las caricias nos sigue cogiendo la mano para que la acariciemos, persigue el contacto físico a la hora de dormir, que es quizás su momento de más ansiedad y de lloros. Nos necesita. Las últimas noches, tumbados los tres en la cama y con ella dormida, buscaba con su mano mi pecho, me tocaba una teta, hundía sus dedos, relajaba la mano, volvía a apretar... Se acercaba a mi pezón, apoyaba la boca, me miraba sonriendo mientras se volvía a dormir. Si intentaba separar su mano al creerla profundamente dormida pues enseguida abría los ojos y volvía a apoyar su mano entre mis pechos. Así una y otra vez hasta que cae en un sueño profundo. ¡La importancia del contacto físico, de la piel con piel, de dormir juntos los tres aunque eso nos suponga estar incómodos de noche. Ella es lo importante, la que manda ahora mismo en nuestras vidas.