5 de septiembre de 2013

¿Papá y mamá? Trabajando...

Bueno, pues desgraciadamente ha llegado el momento en el que se acabaron las vacaciones, bajas mater y paternales y días festivos. Dani se incorporó a trabajar a mediados de julio y yo acabo de comenzar el lunes.

Estos casi seis meses con nuestra LY han sido maravillosos. ¿Cómo es posible querer tanto a semejante bicho inquieto? Daría gustosa mi vida por ella y por su felicidad, pondrìa la mano en el fuego para que ella no se quemara, pasaría frío y hambre con tal de que ella estuviera alimentada y abrigada...

Antes de ir a buscarla, yo pensaba... ¿Podré querer a una niña desconocida para mí? La respuesta fue evidente desde el minuto cero de estar con ella. Es imposible no enamorarse de tu hija. Siempre lo diré.

Tuvimos que esperar tantos años simplemente 
porque nuestra hija aún no había nacido.

Cada día la queremos más, a pesar de que cada día es más bicho si cabe.

Ahora, comienza otra etapa, una a la que le tenía miedo pero, como siempre, LY no deja de sorprenderos. Ahora ya no desayuna ni come con nosotros, sino con las abuelas, aunque este mes aún se echa la siesta en nuestra casa. Hemos ido preparándola para los cambios y aunque ha llorado un poco al principio, lo cierto es que por el momento se está adaptando de maravilla. ¡ Qué alegría!

La que no me adapto soy yo, en día como como hoy, por ejemplo, que la he dejado en casa de su iaia esta mañana y después del trabajo no he ido a buscarla. Estoy sola en casa y... ¡Está tan vacía...! No hay ningún ruido, no hay gritos ni risas ni lloros ni pupas ni tele ni juguetes golpeándose en el suelo. 
Echo de menos a mi pequeña, pero la vida es así. Para poder darle lo que es materialmente indispensable, tenemos que trabajar, aunque gustosa me quedaría en casa unos años para cuidarla y crecer con ella.aunque, para ser sinceros, he de reconocer que un ratito libre, un par de horas como hoy, tampoco están nada mal, pero sigo prefiriendo su follón y sus risas...

29 de agosto de 2013

The Show Must Go On

¡Sonrie! Él lo hubiera querido así...
Cariño mío, hoy es un día duro para tus papis. Hoy hace dos años que el abuelito dejo de estar con nosotros, compartiendo su sonrisa picarona, su alegría, sus chistes y sus "ideas de bombero" para hacerle barcos en miniatura a Dios y jugar interminables partidas al ajedrez con Él.

Hoy, además, llevas cinco meses y medio con nosotros. En este tiempo hemos disfrutado como nunca contigo, hemos vivido los momentos más intensos de nuestras vidas y nos has llenado de alegría y ganas de disfrutar juntos del futuro.

Hoy es, por tanto, un día de contrastes y de sentimientos encontrados. Inmensa alegría al mirarte a la cara y verte sonreir, al verte despertar de tu siesta diaria, al recibir (¡y darte!) esos maravillosos besos que nos regalas a menudo. Inmenso dolor al saber que tu abuelito no puede disfrutar del regalo que has supuesto para nuestra familia, de tus ganas de vivir y de disfrutar, de tu inocencia y de tu dulzura.

¿Pero sabes qué? Hoy hay una cosa que desestabiliza esa "balanza emocional" hacia lo positivo. Hoy hemos podido comprobar que tu abuelita, que en fechas tan duras como esta está hundida -como todos nosotros, queramos o no reconocerlo-, ha sido feliz y casi se ha olvidado de su dolor gracias a tenerte a su lado durante unas horas. Tú has conseguido que el amor le gane la partida al dolor, que la alegría le dé jaque mate a la tristeza en la peculiar partida de ajedrez que nos ha tocado jugar a todos con este revés de la vida.

Así que, amor mío, puedes sentirte muy orgullosa pues desde bien pequeña, sin saberlo, sin siquiera proponértelo... ya eres una pieza imprescindible de nuestra partida. La más importante de todas. Nuestra pequeña reina.

Gracias por este maravilloso regalo, vida mía. Te queremos con locura... y tu abuelo, esté donde esté, también.

"The Show Must Go On" (Queen)

21 de agosto de 2013

Cosas que te dice la gente

Hoy en el médico (para variar). Había una niña de unos 8 años con el brazo dolorido que tras mucho mirar a LY me pregunta:
Niña: ¿Es tu hija?
Yo: Sí, es mi hija.
Niña: anda, pues es que parece un poco china.
...
Yo: Es que su padre es chino.
Niña: Anda, ya decía yo. ¿Y tú hablas chino?
Yo: Pues la verdad es que no, pero me gustaría.
Niña: Ya...
Curiosidad sana. Respuestas satisfactorias para una niña con mente abierta. No se ha fijado en la patología de LY.

Otro día, en la piscina del camping, nos encontramos con una familia que tiene dos hijas nacías en China. La mayor de 11 años se acerca a saludar y en cuanto ve a LY se lleva las manos a la boca mientras hace un gesto y sonido de aprehensión.
Niña: Dios!!! ¿Qué le ha pasado en la oreja?
Yo: Pues que aún no le ha crecido.
Niña: (con más gestos de tiricia  y aaprensión)... Entonces... ¿No se la habéis cortado vosotros?
La pobre pensaba que habíamos castigado a LY cortándole una oreja, como a los toros. 

La semana pasada en Mercadona. LY en el carrito sentada mirándolo todo e intentando meterlo en el carro cuando no miro. Se acerca un desconocido y, directamente, se pone a tocarle la oreja a mi hija.
Descconocido: Uy, le falta la orejita, ¿Qué le ha pasado?
Yo: umm
Estuve a punto de tocarle los huevos y preguntarle... "Uy, no los encuentro, ¿Te ha pasado algo?
Vamos a ver, LY aún no es consciente de su patología y viene un desconocido a tocarle la...  Desde ese día LY se toca a veces la oreja y cuando juega a médicos, ya no se pone el termómetro en ese oído. 

Un abuelo en la calle, amigo de mi padre. El iaio presenta orgullosísimo a su nieta al abuelo que conoce. El abuelo mira a LY y le suelta: umm, ésta ya está espumá.

¿Es que mi hija es un cocido?

En la piscina de unos amigos. Son las 9 de la noche y bajamos a darnos un baño para refrescarnos. Una madre con dos hijos (que ni siquiera era de la urbanización) comienza a pinchar a los hijos para que pregunten datos de LY. La mujer se queda todo el tiempo de nuestro baño y recoge al mismo tiempo que nosotros nos vamos. Mientras tanto, ha estado atenta a todo el "cotilleo" y a nuestra charla haciéndonos pasar un rato incómodo. ¿Habría hecho lo mimo de no tener LY rasgos asiáticos?

El marido de una amiga al conocer a LY:
- ¡Qué guapa! Si es que los chinos de pequeños son muy guapos. Luego ya, pues crecen...





8 de agosto de 2013

Que aburrida era la vida sin LY...

Nuestro pequeño trocito de jade continúa creciendo. Está cambiando por momentos. Su cara es más redonda, la nariz es más grande, el perímetro craneal ha aumentado más de un centímetro y curiosamente ya no tiene la cabeza plana, ha engordado cerca de dos kilos, crecido 6 centímetros y aumentado dos tallas de pie... En tan sólo cuatro meses. Una auténtica proeza. A veces me la quedo mirando sin reconocer a la criatura que recogimos en China, pero le miro la oreja y digo: sí, es ella, jeje.

Le encantan las verduras y sobre todo la comida del chino. Ya no toma biberón por la mañana pues desayuna en un cuenco con cereales. Le encanta el ketchup. Ya no duerme la siesta de por la mañana pero en cambio, duerme por la tarde una siesta de casi tres horas. Eso sí, dormirse por la noche nos lleva cerca de una hora, pues no parece tener sueño. Se duerme muy tarde aunque espero que eso cambie a partir de septiembre. Sabe ponerse sola los zapatos, come sola (aunque a veces pide que se lo demos), y sigue siendo igual de bicho que al principio. ¡O más!.

Lo pilla todo ala primera. Sólo necesita verlo una sola vez y ya lo imita todo. Sabe quitar el cerrojo de la puerta de la escalera (ahhhhh!!!) descuelga el teléfono, le encantan los libros, disfruta con la piscina aunque se pegue un resbalón y trague agua, juega con los gatos y les da de comer por la mañana, ayuda a poner la lavadora, se sube sola a las sillas y al sofá (otro ahhhhhhh!!!) y ya se comunica con nosotros en lengua de signos de manera asombrosa.

Ha aprendido a dar saltos en el aire con las dos piernas y ha bajado el número de coscorrones diarios de unos 15 a 3 o 4 al día. Eso sí, coscorrones estos últimos bestiales. Ha perdido otra uña con otra puerta y ha aprendido a ponerse ella sola una tirita. Pero, porque siempre hay un pero, tenemos problemas con las pesadillas.

Fue al poquito de llegar a España cuando comenzaron las pesadillas. Lloros y sollozos que le salían de dentro y que no hayaban consuelo más que nuestras caricias y tiernas palabras. Y aunque el número de pesadillas ha bajado considerablemente, no hay noche en que no tenga una o dos de esas. Ahora mismo, antes de ponerme a escribir, he notado movimiento, la he iluminado tenuemente y he visto como ponía un gesto de dolor en la cara, abría la boca y dejaba salir un hondo quejido. La cabeza sudada y el cuerpo inquieto.

Seguimos con el colecho y nos alegramos enormemente, pues en estos momentos puedo tocarla, acariciarla y calmarla. No llega a despertarse de sus pesadillas pero se calma en pocos segundos... Hasta que la pesadilla retorna. ¿Con qué sueña mi niña? ¿Qué le produce tanto sufrimiento? Ojalá tuviera una varita para ver sus sueños y poder ayudar en la raíz del problema.

Por el momento, los momentos previos a intentar dormirla son felices. Los tres en la cama le hacemos cosquillas, nos cubrimos de besos. Ella nos quita las gafas (que rabia le dan) y jugamos a hacerle cosquillas. LY juega a tirarse para atrás, con los coscorrones correspondientes con el cabezal de la cama. Le ponemos el pijama, le cambiamos el pañal ( el orinal vuelve a ser una fuente de disgusto así que ni se lo enseño) y dulcemente le cantamos un canción. A veces incluso, hasta funciona...

17 de julio de 2013

Cuatro meses con olor a Nenuco

Hoy hace exactamente 4 meses que nuestra pequeña LY es parte inseparable de nuestras vidas. Nuestro pequeño milagro huele a colonia Nenuco, con esa fragancia penetrante y dulce que hace que viajemos en el tiempo a cuando nosotros mismos éramos niños y, tras el baño relajante, nos rociaban con ese aroma inalterable pese al transcurrir de los años.

Estos cuatro meses, intensos como ellos solos, nos han permitido establecer el comienzo de un vínculo maravilloso con nuestra hija. Un vínculo que se ha visto reforzado por las adversidades en las que nos hemos mantenido unidos y hemos estado a su lado en todo momento, de manera que cada vez que LY levantaba la vista nos encontraba y cuando comenzaba a expresar una necesidad, ya estábamos ahí para cubrirla.

A fecha de hoy, 17 de Julio, podemos afirmar con plenas garantías de no estar equivocados que nuestro tesoro es feliz. Es una niña alegre, juguetona, sonriente, besucona y mimosa, además de dura y resistente como ella sola.

A nivel físico, la pequeña ha dado un cambio enorme con respecto a la niñita que nos entregaron cuatro meses atrás, pero a nivel afectivo la cosa no queda atrás. Escuchar su risa es uno de los mayores placeres que he tenido oportunidad de disfrutar en mi vida. Casi tan grande como el que se siente cuando te despierta o te da las buenas noches con besitos y abrazos...

Durante estos meses ha ido creciendo en nosotros un enorme amor por ella, un sentimiento tan grande y poderoso que hace que diésemos cualquier cosa por evitarle todo tipo de sufrimiento. Hoy por hoy no sabríamos vivir sin tenerla con nosotros. Es nuestra hija, lo más grande que podía sucedernos.

Y por encima de nuestros sentimientos, están los de LY. Día tras día vemos reflejado ese mismo amor que nosotros sentimos por ella en su corazoncito. LY nos quiere y se siente segura con nosotros. No sé si a fecha de hoy nos considerará sus padres, unos "cuidadores majetes" o simplemente "esos señores que me dan de comer, me bañan y juegan conmigo cada día", pero tengo claro que nos quiere y mucho. Sus besos son profundos y sentidos, al igual que su lloro las (pocas) veces que le echamos la bronca para evitar que se haga daño con algo peligroso. Y saber que nuestra hija nos quiere es maravilloso, nos llame como nos llame.

Quizás LY tenga algún día un hermanito o hermanita, eso sólo Dios lo sabe (al igual que su procedencia), pero mientras llega tengo claro lo que quiero: disfrutar cada día de nuestra pequeña como si acabara de llegar a la familia, como disfrutamos de ella el día de la asignación, el día en el que nos la entregaron y durmió plácidamente entre nuestros brazos por primera vez.

Mi vida con Susana ha sido plena y me he considerado enormemente afortunado desde que la conocí, pero siento que con la llegada de nuestra hija, nuestra vida como familia se ha enriquecido de una manera formidable. Nuestra familia, pese a seguir en fase de construcción, está muchísimo más completa. Esta "enana" nos ha conquistado el corazón.

Por último, hoy no quiero dejar pasar el día sin recordar a varias personas:
  • Al abuelito, que (no me cabe duda) nos guía y nos cuida allá donde quiera que esté. Me apena saber lo que se está perdiendo y lo mucho que hubiera disfrutado con la risa y las carantoñas de LY, pero al menos lo hace la abuelita por él y sé que estaría orgullosísimo de su nietita.
  • A nuestras familias, por acompañarnos en esta aventura pese a no entender en ocasiones el aluvión de información que les dábamos. Seguro que más de una vez pensaron que nos habíamos vuelto locos, pero su apoyo firme, acudiendo incluso a cursos de formación adoptiva con nosotros, nos dió las fuerzas necesarias para seguir adelante.
  • A las personas que encontramos en este arduo camino de la adopción y que hoy son ya nuestros amigos. Gente maravillosa, con tremenda empatía y capacidad de superación. Gente que ha demostrado que sabe estar a las duras y a las maduras y que nos ha apoyado en todo momento, de forma incondicional.
  • A los cuidadores del orfanato donde estuvo la peque y a toda la gente que tuvo en su vida durante sus primeros dos años de vida, pues dejaron una huella imborrable en ella y a juzgar por su estado físico y afectivo, la cuidaron a la perfección. 
  • A los médicos y profesionales que nos acompañaron antes de la llegada de LY y a los que lo están haciendo ahora que está aquí con nosotros. Las decisiones son siempre más fáciles cuando alguien con la experiencia y conocimiento suficientes te permite entrever el camino.
  • A la gente de asociaciones a las que ni siquiera pertenecemos de forma "oficial" que nos ayudaron durante los meses previos a la llegada de LY, haciendo que trámites complejos se convirtieran en algo sencillo, casi mágico. Sin ellos, posiblemente la llegada de nuestra hija se habría retrasado varios meses.  
  • A Dios, que nos ha permitido alcanzar nuestro sueño de la forma más increible y maravillosa que podríamos haber soñado jamás, llenando nuestras vidas de gozo.
Nuestro agradecimiento eterno a todas estas personas y a muchas que nos dejamos en el tintero por el cansancio (¡bendito cansancio!) que tengo a estas horas de la noche por culpa de LY. Ojalá algún día podamos devolverles todo lo que hicieron por nosotros de una manera u otra, pues nuestra hija es también un poquito de ellos.

17 de Julio. Cuatro meses con olor a Nenuco. La familia crece y nosotros rebosamos felicidad. Casi no me lo puedo ni creer. LY duerme relajada en la cama junto a mamá y yo, en cuanto pinche en "Publicar" me tumbaré a su lado, miraré esa preciosa carita y dormiré con el corazón irradiando felicidad por los cuatro costados. Gracias, Dios mío. Gracias.

3 de julio de 2013

Tres pequeños pero grandes avances...

El primero, el anecdótico... o no.
Esta tarde, Dani y yo jugábamos con LY en la alfombra del comedor. De repente nos mira, sale corriendo, agarra el orinal, lo planta en nuestras narices, se sienta y al cabo de unos segundos... shshshhhhhhhh... chorrito al canto. ¡¡¡Pero si no le hemos enseñado nunca!!!
La primera reflexión que me ha venido a la mente es que ya venía aprendida del orfanato de China, pero la segunda reflexión me da escalofríos. Si ya sabía hacerlo... ¿Por qué ha tardado más de 3 meses en demostrárnoslo? ¿es ahora cuando realmente se siente segura para hacerlo?

Segundo avance, el evolutivo.
LY siempre ha tenido un apego muy inseguro, que hacía que se fuera en brazos del primero que llegaba a casa. Pero desde hace unas semanas, cada vez que viene alguien a casa o vamos a casa de otra persona, LY se agarra a nosotros y no nos suelta en un rato. Si es con Dani, luego además hay un periodo de hipervigilancia. No le quita el ojo de encima y siempre lo tiene controlado. Pasado un tiempo, se va soltando y vuelve a ser la LY de siempre. Creo que este apego ya empieza a ser más seguro y por fín, LY empieza a adoptarnos. El vínculo se va formando y, sinceramente, la vemos feliz a rabiar, y tremendamente cariñosa y besucona.

Tercer avance, la piscina.
LY acaba de superar una neumonía. La verdad es que lo hemos pasado realmente mal. Ver cómo intentaba respirar fatigosamente, cómo le subía la fiebre hasta 40'3 y no bajaba ni con una baño de agua, sufrir los cinco días de fiebre no alta, altísima, esas noches sin dormir tocándole la frente, porque nuestra peque en apenas media hora pasa de tener febrícula a tener que salir pitando para el hospital. Pues eso, superada por fin la neumonía gracias a las doctoras, los cariños y vigilancia de su papi, a no salir de casa en dos semanas y a quedarnos sin cumpleaños del iaio y sin comidas con amigos, hoy por fin la peque se ha dado el primer baño en la piscina de casa.
Tener a este bichito llenando por fin tu piscina es muy gratificante, pero eso sí, ya estamos buscando clases de natación porque es muy temeraria. Se ha recorrido toda la parte infantil ella sola, se ha metido en el agua sin miedo y a los 5 minutos ya pedía irse a la piscina grande. Miedo nos da nuestra niña. Es capaz de tirarse al agua sin vigilancia. Afortunadamente hace años que papi le fabricó la valla de seguridad con una puerta con un buen candado, pero nos quedaremos más tranquilos cuando aprenda a "flotar" y a salir ella sola de la piscina.


Y... más anécdotas? con esto de la neumonía, cada mañana la despertaba al ponerle la mano en su frente y al encender el termómetro. Ahora que ya está bien no lo hacemos, pero es ella la que por la mañana, se acerca a mi lado, me pone su manita en mi frente, saca el termómtro de su funda y me lo pasa por la frente. Luego sonríe, chapurrea algo en un idioma desconocido y me da unas palmaditas como diciendo: ¡ale, levanta de la cama que ya estás buena!. ¿Es o no es un bicho?


El abrazo nocturno

Sucedió hace dos noches. LY estaba en la cama entre nosotros, disfrutando de este maravilloso e incomprendido colecho. Nos miraba a los dos con una sonrisa en la cara mientras nos lanzaba besitos y ponía morritos para que nos la comiéramos enterita. Y por primera vez, entre caricia y caricia, besos y achuchones, LY se puso encima mía, tumbada encima de mi pecho con los ojos cerrados.

Fueron sólo dos minutos, pero... ¡Qué dos minutos! No pude evitar llorar de felicidad.

Este bichito que ha llegado a nuestras vidas y que lo ha puesto todo patas arriba, que nos agota, nos consume, nos alegra, nos preocupa y nos da vida...

18 de junio de 2013

Tres meses juntos




Imposible ser más felices...

Nuestra pequeña LY es feliz. Lo dice nuestra familia, los amigos que la ven cada cierto tiempo... pero sobre todo, lo leemos en sus ojos. Se despierta riéndose, preparando alguna de las suyas, porque es muy pero que muy bicho. Nos regala sonrisas por nada, nos da besos y los pide. Le encanta que la abracen y le encanta abrazar. Sigue creciendo en estatura, y además empieza a entendernos. Es capaz de decirnos oraciones de tres palabras en lengua de signos mientras parlotea un idioma que aún somos incapaces de descifrar.

Pero sobre todo, va creciendo el vínculo entre los tres. Sobre todo, el vínculo con papi, que está felizmente agotado y orgulloso con parte de la baja maternal que ha podido coger. LY se derrite en sus brazos. Es a él a quien busca cada mañana. Dani es quien le prepara el desayuno todos los días, quien la saca a pasear y jugar, quien la lleva de visitas y a los médicos. Bendita baja. No se quien es más feliz de los dos, y eso me llena de orgullo.

Y este vínculo se va haciendo más y más intenso. LY ya no se va a los brazos de cualquiera, sino que espera un poco en brazos de sus papis y luego ya se abre a todo el mundo, o ahora cuando está pachucha, ya no quiere ninguna visita en casa. Le molestan hasta los iaios y sólo quiere nuestros brazos (los de Dani con preferencia). Y ya está más tranquila en las visitas a médicos y no se pone a llorar, aunque nos agarra con fuerza del cuello. LY crece en amor y felicidad cada día.

Nuestra pequeña princesa de ojos negros que vino desde tan lejos... ¡¡¡Bendito hilo verde!!!

9 de junio de 2013

4 segundos...

4 segundos es el tiempo máximo que una niña de dos años recién cumplidos, es capaz de estar sin vigilancia directa. Al segundo 5, ya el silencio de la casa es demasiado insoportable y LY ha hecho alguna de las suyas.

Meter la mano en el bebedero de los gatos y luego chuparse la mano o la manga del jersey ( podemos estar juntos tres horas y pasar delante del bebedero y no le hace caso. Ahora, en cuanto la vigilancia decrece, parece un imán para ella).

Sentarse en el bebedero de los gatos. Esta variedad es más divertida si lleva unos pañales 3D secos. Es entonces cuando te das cuenta de por qué lo llaman 3D.

Tirar el móvil al bebedero de los gatos.

Subir las escaleras sin vigilancia. Por ahora hasta el sexto escalón, aunque por fín hemos instalado las barreras para que no suba... ¡ni baje!.

Meterse entre las ventanas correderas del salón y la reja del jardín, como si fuera Spiderman. La versión actual es, además, cerrar las ventanas correderas desde fuera y quedarse atrapada.

Trepar por la puerta de la cocina de casa de los abuelos, que tiene 8 huecos de cristalera. Como han retirado los cristales, LY descubrió una nueva experiencia: trepar hasta el techo en vertical como si fuera una alpinista... pero sin cuerdas.

Apretar el zumo de por las tardes para mancharse el jersey. Mola más si hay visitas.

Beber de cualquier biberón que no sea el suyo, o apropiarse del chupete de su amiguito cuando en casa ella ni los quiere, pero ya se sabe, culo veo culo deseo.

Moriiiiirse de celos si le damos un beso a su "pimita". Es entonces cuando repite por lo bajito "no, no, no..." mientras separa a la prima de nuestros brazos. Por supuesto, la primita sigue en nuestros brazos pero la incluímos a ella en los besuqueos.

Agarrar al gato del cuello y darle besitos como si fuera un bebé mientras miramos asqueados con la boca abierta. También lo arrastra por el salón hasta que el pobre gato sale despavorido. Tiene su punto de gracia pues el gato se llama "chinito" desde que lo tenemos hace ya 6 años, y ahora el Chinito huye despavorido ante la presencia de la China.

Tirar del rabo a la perra grande, o darle de comer cuando "no vemos".

Volcar el agua de la botellita encima de la mesa de la trona y luego palmotear encima y salpicarse entera. Menos mal que hace calor y no se enfría.

Quitarle el pañal y hacerse pis antes de ponerle el siguiente.

Peinar a los animales con su propio peine y luego intentar peinarse ella (directamente, el peine ya se queda para uso de los bichos).

Girar la cabeza al llamarla si ponemos voz dulce diciendo que hay comida, pero ignorarnos y hacerse la sorda cuando la llamamos con voz no tan dulce porque está haciendo una trastada.

Esconderse en el armario y cerrar las puertas desde dentro para que juguemos con ella al escondite. Esto lo considero de infarto porque lo hace con nosotros con la puerta cerrada de la habitación y de repente: "la niña no está". Y aunque la llames y la llames, ella no responde. Al abrir la puerta del armario ella se muere de risa, pero yo estoy para que me dé algo. Imagínate cuando le de por jugar en toda la casa a esconderse...

Estar sentada en la cama tranquilita y de repente, ponerse en pie y comenzar a correr por el colchón, mientras tú sabes que es imposible controlar los tres lados de la cama al mismo tiempo.


Decir NO NO NO NO NO cuando el cura intenta bautizarla, y arrancar un mechón del cabello de su tía cuando intentó ponerla en posición de que le cayera el agua en la cabeza (por poco acaba bautizándose la madrina en vez de la niña).

Y un largo etc que ocurre generalmente en nuestra presencia a Dios gracias.



Y por supuesto, viene el turno de los accidentes domésticos. Ya me dijeron en el trabajo que una persona no es padre si no hace la triada: que se te caiga de la cama, de los brazos y del sofá. Por el momento, falta la versión del sofá, y he pensado en comprar una alfombra bien gordota aunque sea pleno verano para evitar males mayores. Por el momento, ya se sube sola al sofá y se pone de pie para darle al botón de la luz.

En este turno de accidentes, hemos acabado con un gran coscorrón en la cabeza que la llevó a urgencias y que tuvo como consecuencia que su papi y yo nos turnáramos para vigilarla y despertarla cada hora por la noche. Al día siguiente, a 50 centímetros de mí y sin que me diera tiempo literal a reaccionar, pilló la puerta de la cocina con tope para puertas y consiguió cerrar la puerta de un portazo... "con el dedito atrapado en la parte de las bisagras". Creí que al abrir la puerta ya no tendría dedo, pero afortunadamente sólo perdió una uña. Ale, corriendo de nuevo a urgencias.

El dedito ahora lo lleva vendadito y con curas diarias en el centro de salud. Nada más llegar a casa volvió a pegarle un portazo a la puerta de la cocina como si nada hubiera pasado. La pediatra nos recetó antibiótico para evitar infecciones. ¡¡¡¿¿¿penicilina???!!! Ahí fuí corriendo a pedirle a la pediatra que le recetara algo que no tuviera penicilina porque yo soy alérgica. La cuestión, como me dijo, es si era alérgica o no su madre biológica. Mierda!. Es que se me olvida que no la llevé en la tripa sino un poco más arriba.

De todas maneras, y visto que la pequebicho es muy movida y le pasan cosas, acabé rogándole a Dani que le diéramos el antibiótico a las puertas de urgencias del hospital (que está a un paso de casa) por si tenía alergia. Y bueno, pues LY no es alérgica, menos mal.

Así que ya se acabó. No se puede limpiar la casa porque hay que estar con ella y disrutar cada segundo que podamos de su niñez. Hemos vuelto a contratar a alguien que nos ayude porque no podíamos más. Y estamos encantados.

Mientras, nuestra pequeña crece. Ya no gasta la talla de 12 meses de pantalón, sino la de 18. Su cara es más redonda, las muñecas rechonchonas, tiene algo de pancita y unos muslos para comérselos. Pero lo mejor... se la ve feliz, muy feliz, y totalmente encariñada con su padre, al que adora.


2 de junio de 2013

Magia

Fotografía: Vicenta Borja


Magia es acostarse y ver tu cara dulce y relajada descansando entre las nuestras.
Magia es que con tus manitas cojas nuestras caras y las acerques a la tuya para que te demos un beso.
Magia es despertarse por las mañanas con una de tus sonrisas mientras nos traes las gafas.
Magia es verte reir a carcajadas hasta con la más mínima gracia que podamos hacerte.
Magia es ver brillar los ojos de todos los que te rodean por el mero hecho de tenerte cerca.
Magia es observarte mientras juegas a las "cocinitas" o a perseguir al gato con cara de pilla.
Magia es verte devorar la comida que acercamos a tu boca mientras pones cara de deleite.
Magia es disfrutarte todos los días en algo que, de tan lindo, parece un sueño irreal.
Magia es superar el cansancio, el sueño, el hambre o la sed con tal de darte a tí descanso, comida o bebida.
Magia es tenerte aquí, con nosotros, dejando atrás la dura espera, la lucha incesante, los malos momentos.
Magia es que esta "luna de miel" esté siendo tan larga y tan dulce.
Magia es que sólo tengas dos añitos recién cumplidos y ya seas una personita maravillosa, con una energía desbordante, un carisma arrollador y una mente curiosa y espabilada.
Magia es lo que nos gustaría hacer para que los que ya no están pudieran disfrutarte, aunque solo fuera un momento.

Magia...eres tú, querida LY.

Feliz cumpleaños, princesa