12 de noviembre de 2014

Hija mía... mayor

En el coche este fin de semana

- Cariño, dame la mano.
- Si mamá. Te quero mucho...
-Y yo también mi vida... ¡Hija mía bebé! (la llamo así desde hace muuuucho tiempo)
- No!. Yo "hija mía mayó".
- No Laurita, tú eres mi bebé...
- No! Yo mayó (con cara de enfado). Yo hija mía mayó, no bebé.
- Entonces Laurita, ya no te llamo más bebé?
- No mamá! Yo mayó. Mayóóóó!
- Hija mía mayor entonces? Quieres que te llame así?
- Sí.

Y se puso a mirar por la ventana mientras yo le cogía la mano a Dani.



Madre mía, que pronto se me ha hecho mayor!!! Aunque creo que cuando venga Luis Jin va a querer volver a tener el status de bebé.

13 de octubre de 2014

Tu primer cumpleaños y estás tan lejos...



Estuve varios días, Luisito, temiendo tu cumpleaños, temiendo cómo iba a sentirme. Sintiendo el agobio de esta dura espera. ¿Cómo ir a trabajar sabiendo que mi hijo cumple un año y aún no lo conozco? Sin embargo hijo mío, ya te quiero. Hay un rinconcito en mi corazón que día a día va creciendo y que se llena de amor aunque crece en dolor por no tenerte ya entre mis brazos. Es cierto, duele...

Pasó tu cumpleaños, lo celebramos con tu familia y tu hermana sopló la vela en tu nombre. Ella feliz, todos felices. ¿Y tú?

Y pasaron un par de días, y vino la tía Laura con tu primo Leo, con el que te llevas sólo 17 días. ¡Qué grandes amigos vais a ser!. Y yo miraba a mi sobrino, pensando: "yo tengo uno así en China". Y todo el dolor que no saqué en tu cumpleaños (ya me preocupé yo por tener un día extremedamente ocupado, para no pensar), repito, todo ese dolor empezó a aflorar de a poquito, aunque lo llevé bien.

Lo llevé bien hasta que después de comer, Leo quiso la siesta y yo me lo llevé al cuarto para dormirlo, para ayudar a mi hermana que iba agobiada.

Y así, meciendo ese cuerpecito regordete, viendo cómo se le cerraban los ojitos, y sintiendo como se quedaba profundamente dormido en mis brazos... ¡exploté!.

Y lloré...
Lloré todo lo que no lloré en la asignación.
Ni lo que no pude llorar cuando le decía a tu hermana: ¡¡¡tienes un hermano!!!
Ni lo que me guardé en el día de tu cumpleaños.


Lloré con sollozos, con desesperación, con alegría, con miedo y rabia. Porque yo tengo a mi hijo en China, y no lo puedo abrazar. Ni lo puedo besar. Ni lo puedo acariciar. Y aún no tengo ni fecha para hacerlo.

Lloré porque me siento madre.

Y también pensé en que, ese día, también habría una mamá en China, que no sé que sentimientos tendría, pero imagino que muy similares a los míos, aunque más doloroso. Mucho más doloroso.

Hay dos madres que te quieren, hijo mío. Una ya te dió la vida. La otra suspira por cuidarla y llevarte de la mano... y enseñarte a volar.

Feliz cumpleaños hijo mío. El último que pasas solo. Te lo prometo.


Papá, mamá y LY, con tu tarta de cumpleaños
¡Qué rica estaba!

21 de septiembre de 2014

Dejarla llorar: empieza la revelación


- "Mamá, do cuento, do" me dice LY en la cama hace un rato. Y es que cada noche leemos dos cuentos, ni uno más ni uno menos.  Ella elige lo que quiere que leamos y a veces, incluso hace como que nos lo cuenta con su lengua de trapo.

Esta noche los escogidos son "Los animales del bosque" y "Esperándote". 

El primero le encanta porque fue uno de los primeros libros que le enseñamos. Jugábamos a que nos pinchaba el puerco espín (aun lo hacemos), le olíamos el culo a la mofeta con cara de asco, buscábamos las bellotas para las ardillas y en silencio y suavecito señalábamos el nido de pájaros con sus huevos, mientras LY muy solemne, como siempre, nos señalaba "mía, ejte mamá, ejte papá y ejte bebé, como yo".  Aun juega a la triada de mamá-papá-bebé cada vez que ve tres objetos de diferente tamaño.

Llegamos al turno de "Esperantote". Es uno de los cuentos que hablan de adopción que tenemos por casa. Hoy en dia le chifla el de "La mejor familia del mundo", heredado de A. y desde entonces, cada vez que ve una palmera de chocolate me dice "como er cuento!!!" y se queda satisfecha si acaba zampándose la palmera en mis brazos.

"Esperándote"lo hemos leído muchas veces. Siempre terminamos con los niños del final...
- Mira Laura Yu, este niño y su familia vinieron en avión.
- Como yoooo!!!
- Si, hija, como tú. Y esta niña vino en tren, como E.
- E. Es un bebé!!!
- Si, un bebé. Y en coche fueron a buscar a A.
- ¿En checo?
-Si, en coche, porque no estaba muy lejos. 
Y como me queda un niño montado en un barco, siempre se lo dejamos a I.
 - I. vino en barco. Bueno, podía venir en barco si quería.
- Barco, que guay!

Y así están todos. Pero hoy ha sido diferente, porque hoy, LY ha visto el cuento y lo ha escuchado de otra manera. Aunque la palabra "adopción" sale en casa con frecuencia, y ella le dice a todo el mundo que "yo china", hoy miraba el dibujo de los niños que esperaban y los papás que también esperaban. Como tantas otras veces, le hacemos gestos de que papá y mamá estaban aquí, cogieron un avión a China y adoptaron a LY y la trajeron con otro avión de vuelta a casita.

Todo el libro habla de esa espera, de esa espera por parte de todos, de manera positiva y nada traumática.

Terminamos el libro, y LY se acuesta entre nosotros. La noto que me abraza fuerte, muy muy quieta. Al cabo de unos segundos comienza a sorberse la nariz. Pensando que son los moquitos que tiene estos días, enciendo la luz.  Gruesos lagrimones surcan su rostro de cara inexpresiva y mirada perdida.

Papá y yo abrazamos.. Le tocamos la frente en busca de fiebre o de algo que le duela, pero desde fuera no parece que duela nada. La abrazo, la acuno en mis brazos mientras como tantísimas veces le digo cuánto y cuánto la queremos para siempre. LY rompe a llorar. No sabe decir que le pasa pero le sale un sollozo de dentro.

Dejamos que llore porque creo que en esta cabecita de tres años y 3 meses, hoy algo ha hecho "clic" y ha empezado a intuir, a comprender algo. Creo que hoy ha sabido que hay algo diferente. La abrazamos los dos y mientras seguimos acariciandola y diciéndole cuánto la queremos, ella sesgue sollozando y llorando hasta que se duerme en nuestros brazos.

No podré quitarle su dolor, sus dudas y sus miedos. Sus futuras y temibles preguntas y la desazón de no encontrar respuestas... Hoy hemos comenzado, sin querer, con la revelación, y prometo que estaremos ahí acompañándola lo mejor posible en este camino.

Pero duele mucho verla llorar sabiendo el motivo.

9 de septiembre de 2014

VOLVEMOS A SER PADRES

Es un niño... es un niño... y tiene 11 meses.
Dios mío, un bebé. ¡¡¡Soy mamá de un bebé!!! ¡¡¡Volvemos a ser padres!!!

Por fin puedo gritarlo a los cuatro vientos, puedo dejar que las lágrimas cubran mi rostro, puedo besar al hombre que amo sabiendo que la familia está completa, puedo abrazar a Laurita mientras le enseño el video y las fotos de su hermano. Sí, LY ya tiene un hermano, y es el niño más guapo y simpático y enérgico y grandote que he visto nunca de China. Y es cabezón, tiene la frente llena de chichones de lo que corre, y lo más importante, es un niño FELIZ, que sonríe mucho, que no corre sino vuela con el tacataca por los pasillos del orfanato y tiene la misma energía y vitalidad que nuestra pequeña. ¡¡¡Dios mío que locura!!!

Somos felices, felices a rabiar. Mil mariposas revolotean por el estómago mientras la ansiedad campa a sus anchas y las lágrimas amenazan con salir a cada momento. Nuestro pequeño nos espera en China, nuestra familia se va completando.

¿Y Laurita? Laurita al ver el video de su hermano se quedó muyyyyy quieta muy quieta, y lo único que decía era: Tié pupa ahí (tiene labio leporino). Ella no entiende qué hace en China su hermano, y por qué no vamos YA a por él. No lo entiende y está muy nerviosa... como nosotros.

Bendito hilo verde, bendita locura que nos hizo volver a solicitar un pasaje verde aún con nuestros miedos. Sólo espero y deseo el momento en que por fín pueda besarle, comerme esa boquita que tiene, abrazarlo por la noche, abrazar a mis hijos... ¡a los dos! Y notar con Dani abrazados que por fín tenemos la familia con la que siempre habíamos soñado.

Bienvenido Luis Jin a tu familia.Estamos deseando tenerte en nuestros brazos.

https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgTOdw5D1SM5wGrTRo-_DALe_c81B6PXzSEUoh2PaZJ20voR8_179Fk8Ifd7AuLBUpVkC6qENjl2rqFXq1_uCN_8lptltPAmSnCkTXfCZW9AFEvgOALVKIVm0KilaXat_rLr93yXDuJcu5R/s1600/adopci%25C3%25B3n%255B1%255D.jpg

9 de julio de 2014

Desenredando el hilo verde

hoy hemos sabido que nuestro segundo expediente a China ya está en camino. Ya hace más de un mes que firmamos con la ECAI para un nuevo pasaje verde. Tenemos la corazonada de que pronto vamos a tener noticias, pues no es habitual poner necesidades sensoriales en el CI. Pero... El hilo es el hilo. 

Es normal tener preferencias ante algunas patologías de las cuales tienes más dominio, pero eso no significa que nuestro hilo sea de esas patologías. No sabemos quien está tirando del otro lado pero tengo, tenemos la sensación, desde hace tiempo, de que nuestro hilo está desenredándose desde hace tiempo. Tenemos esperanzas de que nos asignen con B. y que podamos viajar juntos al encuentro de nuestros hijos.

Hij@, dónde estarás? Quién te estará cuidando en estos momentos? Te darán besos y abrazos? Te dirán que te están buscando una mamá y un papá? Te susurrarán palabras bonitas antes de dormir mientras te dan caricias? Te estarán enseñando a hablar? A jugar? A reír?

Cuando veo las fotos de LY del orfanato, y eso que era un buen orfanato donde recibió mucho cariño y estimulación, veo las fotos de una niña con la mirada triste. Hasta LY cuando ve sus fotos dice "tiste, etá tiste". Y eso que era un 10 de orfanato.

Me mata la espera. No la nuestra. Podemos esperar el tiempo necesario, no tenemos ninguna prisa en nuestra segunda adopción, pero sé lo mal que lo pasé los meses que tuvimos que esperar hasta recoger a LY. Cinco desesperantes meses, cinco. El dia que nos asignen y tengamos que esperar de nuevo a viajar... Uf.

Al menos tendré tiempo de preparar a LY. Se aceptan sugerencias.






26 de junio de 2014

Como una moto...

Antesdeayerr LY se quedó en casa del su yayi preferida. Es la única manera de tener unas horas libres para poner algo de orden en casa porque con ella delante, es imposible ni barrer.

Esta vez la recogía papi, pero no hizo su grito de guerra acostumbrado. En vez de eso, unos lloros y lamentos desgarradores que se oyeron en todo el barrio, anunciaban la llegada de LY a casa.

- Un mm... No oigo a Dani llamarme agustiado, así que sea lo que sea no es grave.

LY llegó en brazos de su padre, al grito de: BUAHHHHH,!!!!!  PUPAAAAAAAAAAAA!!!! Y la boca abierta enseñando todos los dientes.

Se había caído en la acera y se había hecho un rasponcito en la rodilla... Sin sangre...

Hubo que sentarla en la trona y hacer el paripé de que era atendida. Le lavamos la "herida", pusimos cristalmina y una tirita.

- E agua, mamá? ( sin lloros)
- No, es cristalmina y te ayudará a curarte.
- Ah... (unos segundos) ... BUAHHHHHHHHHH.  PUPAAAAAAAAAAA

Lo bueno es que descubrimos que ya sabe saltar a la pata coja.
 Lo malo, estuvo quejándose toooda la tarde. Ayer  tenía una contrita de la piel raspada. Todo fue bien hasta que se la vió. Del drama, no quería ni tomarse la leche!

Al volver de nuevo de casa de su abuela, vino como una moto... Tocándolo todo, cambiando de juego cada minuto o minuto y medio, enfadada a ratos, a otros eufórica. Cantaba en voz alta, luego mandaba silencio, luego se iba del cuarto a otro... Pufffffff

Terminamos a-go-ta-dos. Y cuando llegó la hora de dormir, esa terrorífica hora en la que llora sólo con mencionarle la palabra "dormir", decidimos cambiar la táctica habitual. La dejamos jugar un rato en la cama, luego dejamos una luz tenue en la mesita de noche y nos quedamos hablando los tres. Finalmente, fue LY la que dijo ¡Quieo domí mamááá!

Apagamos la luz y, por primera vez en 15 meses, se quedo dormida en cinco minutos.

Demasiado bonito para ser verdad. Funcionará hoy también?




25 de junio de 2014

Tiempo de decisiones

Los días se caen y LY cambia por días. Tenemos mil anécdotas de ella que me encantaría escribir para que no se me olviden. Por ejemplo, todos los días cuando la recogemos de casa de la abuela y llegamos a la nuestra, abrimos la puerta del jardín, avanza un par de metros y se para. De repente se oye un grito de guerra: PAPIIIIIIIIIIIII, PAPIIIIIIIIIIIIII. Lo dice con tanta fuerza que se dobla por la mitad, cierra los ojos, desencaja la mandíbula. Los pájaros salen en desbandada por el estruendo y los vecinos se despiertan de la siesta. LY grita así hasta que su padre sale de casa. Entonces se echa una carrera y se va a sus brazos... Y se frena 50 cm antes de darle un abrazo para hablarle de cosas con su lengua de trapo.

Cuando es Dani la que la recoge, sucede lo mismo pero al grito de MAMIIIIIIIIIIIIIIIIII...

Toda nuestra vida gira en torno a ella, a sus horarios, necesidades, comida, atenciones... La queremos tal como es, aunque a veces saca ese carácter tan suyo que te pone de los nervios. Nuestra niña es muy muy muy cabezota.

Ahora es tiempo de decisiones. Con 3 años recien cumplidos, nos debatimos entre meterla ya en mi colegio o que siga en la guardería un poco más. Hemos cambiado ya dos veces de decisión y lo cierto es quejo es ninguna tontería. En los próximos 12 meses tendrá la "operación", la gorda, la de la mandíbula. Tendrá que estar sin ir al colegio o guardería unos dos meses, aunque lo ideal seria cuatro para que el nuevo hueso endurezca. Además, esperamos que por ahí en medio nos asignen y vayamos a China a por su hermano o hermana.

¿Añadimos a la llegada de un hermano y la operación de mandíbula, un cambio de colegio y referentes?

Si no es así, tendrá luego que comerse que el hermano vaya a la guardería que ella adora mientras que ella va a otro colé pero si decidimos que se quede en la guardería, debe quedarse al menos dos años mas, y económicamente nos supone un gran problema.

Siempre pensando en ella, siempre. Quizás no podemos tomar la decisión hasta que no tengamos noticias de la ECAI... Sea como sea, lo cierto es que por el momento, la tía disfruta de sus padres a tope. Todos los juegos son para ella, a los papis no los comparte con nadie, recibe amor en todo momento y ella está feliz feliz.

Feliz feliz... ¿Qué pasará cuando en casa seamos uno más?

13 de junio de 2014

Recibiendo a E.

El martes fue un dia especial para la familia del corazón. Recibimos a E. Que tras 4 meses de papeleo interminable, regresaba de Nicaragua con sus padres.

Nos pusimos como locos. Creamos un grupo de wassap para preparar el recibimiento y las locuras e ilusiones del momento que venía. Recibir a unos amigos que por fin han podido ver cumplido su sueño de ser padres, hace que se te remuevan las cosas por dentro. Hace un año y dos meses que éramos nosotros los protagonistas y traíamos a una LY muy asustada a nuestra tierra. Aquel dia estábamos pletóricos y el recibimiento fue simplemente espectacular y muy, muy emotivo.

A lo que iba, a nuestros amigos... A las cinco y media de la tarde, ya tenía a LY en el coche de camino a la estación de tren, toda de blanco pues intentamos imitar la vestimenta típica del país de origen de E.

Íbamos las dos tranquilas en el coche cuando Dani llamó. El tren estaba a punto de llegar y yo llevaba la pancarta en el coche.
- Por dónde vas?
- Estooo... Ya por el castillo (mentira, acababa de salir de casa)
- Chica, que está todo el mundo esperando y sólo faltáis tú y la niña. Y encima tienes la pancarta en el coche...

Rauda y veloz, en diez minutos estaba plantada en el lateral de la estación. Abrimos el maletero para sacar unas cosas, sacamos la pancarta, sacamos a la niña para que se quedara con el padre y me fui "a toda leche" al parking de la estación. Y aparqué.

Nada mas salir del coche, a unos 150 metros de la estación, ya intuí que algo no iba bien.
- Mamiiiii, mamiiiiii... ¡QUIERO MAMÁÁÁÁÁÁ!

A 150 metros de distancia y con tráfico por en medio,escuchaba perfectamente a LY. Joder, ¿Qué habrá pasado?

Cruce la calle a todo correr y tras subir la escalinata, vi a mi marido tratando de tranquilizar una situación inusual. LY se tiró a mis brazos llorando... Y siguió en mis brazos la siguiente hora. Puso cara seria, su gesto de inseguridad típico tocándose el cuello, no quiso ninguna foto o video... Todos estábamos exultasteis de alegría pero LY no lo llevó bien. Nada bien.

Conociéndola como la conozco, la dejé en mis brazos durante toda la celebración. Siguió seria, no quiso interactuar con nadie y sólo quería mami. Es increíble la de cosas que se pueden hacer con una niña de tres años en brazos. Incluso pude hacer video del momento!

Cuando ya estábamos todos mas tranquilos, y todo aquel grupo de gente empezó a marcharse hacia los coches, LY me tiró de la mano y señalándome un tren me dijo: "mami, ¿Nos amos al tren?" y empezó a tirar de mí.

Acabáramos... Ya se de que va su mosqueo y su enfado. Creía, con las prisas, que la dejaba con su padre para marcharse con un tren y yo me quedaba aquí sin ella.

Se lo intenté explicar, pero es muyyyy difícil que una niña de tres años entienda que veníamos a recibir a alguien, no a irnos de viaje, y mucho menos sin mamá...

Ya en el coche, volvió a ser la misma. Cenando con unos amigos siguió siendo la misma... Pero no

El miércoles llegamos las dos a la guardería, como cada mañana, pero esta vez con llamadas de atención.

- ¡Mami, hoy yayi Kitty (mi suegra) no! Lauaú tié tos!
Y para demostrármelo, se tiró un cuarto de hora tosiendo.
Al llegar no quiso a las profesoras. Se quedó rara toda la mañana. Luego no quiso ir con su abuela ni quiso ir a natación.

Y hoy, que parecía que la cosa estaba más normal, pues no. Al despertarnos de la siesta le digo que nos vamos al centro con papá porque tenemos revisión del audífono.
- papá noooo, papá tren nooooo!!!!

¿Tren? ¿Quien ha nombrado al tren?

Desde entonces, desde el martes, LY está de más brazos de lo normal, más sensible. Hace las cosas diferentes, se niega a hacer cosas, le pides algo y se queda quieta inmóvil sin ganas de hacerlo, o la llamas para que venga y te suela un NOOOOOOO que asusta.

Y todo es inseguridad. Y miedos. Como siempre, es tan fácil la vida de familia, que se nos olvida a veces de donde viene, su mochila, su historia.

9 de junio de 2014

Un cumpleaños poco social



Hemos celebrado tu cumpleaños, vida mía, rodeados por la familia y amigos. Por una parte esa familia del corazón que tanto entiende de estas celebraciones, y por otra con tu familia adoptiva, que te adora. LY se lo ha pasado genial, aunque haciendo alarde de su carácter.

Con A. estaba emocionada al saber que vendría, pero luego lo ignoró el resto de la tarde.
Con I. Estuvo todo el rato quitándole los juguetes con los jugaba.
Con C. Y A., que son todo amor, las ignoró.

Y al dia siguiente, con los hijos de mis primos, pues se cerró en banda y no quiso ningún tipo de relación con ellos. No quiso comer junto al resto de niños, no quiso jugar con ellos... Estuvo arisca y antisociable escepto con la familia. Cuando se fue la gente, volvió a ser la niña dulce que es siempre.

¡Vaya un cumpleaños, en que la cumpleañera no quiso saber nada de los que allí estaban! Es que la tía no quiso ni que la sacáramos una foto. Menos mal que con la vela del cumpleaños parece que se emocionó un poco.

Sé que todo esto es normal, que es de manual de padres adoptivos. Sé que ella sólo se muestra tal como es cuando se siente segura, y que se siente segura sólo con nosotros, con un círculo cerrado familiar o con algunos de nuestros amigos... Pero me da pena que los demás se lleven una impresión de ella que no es la realidad, al menos como yo la percibo


19 de mayo de 2014

LY y Yantai

Nuestros amigos conocen la aversión que tiene Dani con cualquier felino. Pero el amor es el amor y cuando nos casamos, no tardamos en tener un gato pequeño por casa. En aquel momento no teníamos ni idea de lo que implicaba y la responsabilidad que asumíamos. Llego Estrella y se hizo amiga de Luna, nuestra perra, que también era un cachorro.

En años posteriores y trabajando yo de voluntaria en un albergue de animales, y aprovechando que vivimos en el campo, vinieron con nosotros otros felinos: Chinito (que está en las últimas desde hace casi tres años), Muriel, Chanquete (sólo un mes, era muy viejito), Nela (vino a casa a vivir sus últimos días para que no muriera en el albergue... que conociera lo que era una casa... y duró dos años)... y unos 47 gatos de acogida urgente, bebés de horas a los que alimentábamos de biberón cada tres horas hasta que tenían mes y medio y podían ir al albergue en espera de familia.

La cara de Dani siempre era un poema, pero reitero que el amor es el amor, e incluso llegó a dar algún biberón de otro a los gatillos.

Con la llegada de LY, todos nuestros esfuerzos y nuestro tiempo está dedicado a ella. Ya no voy al albergue, luego ya no entran más animales en casa.

Pero el mes pasado sucedió una cosa...

Nos llamó una amiga porque había un gatito de mes y poco en una caja de cartón en la puerta del hospital, en urgencias. El gato estaba helado, ella entraba a trabajar allí y, no sabía que hacer. Le dije que lo cogíamos puesto que hacía mucho frío y podía morirse.
Dani entró en cólera. Muy enfadado diciendo que ya no somos una ONG, pegó un portazo y se fua por "el dichoso gato". Hasta LY miraba extrañada.
Tardó media hora en llegar... en ese tiempo yo ya no creía ni que lo fuera a traer a casa, pero apareció con una caja de cartón, un pack del veterinario para darle leche en polvo y una cara descompuesta. Pero lo trajo.

LY se acercó y lo miró. Estaba muertecito de frío. Lo bañamos con agua caliente y lo secamos con una mantita. Con un biberón entró en seguida en calor. LY lo cogía en brazos alucinada.

- ¡Un bebé! ¡Un miau bebé!

Sus ojos preguntaban de dónde diablos salía aquel bichejo mientras yo me apresuraba a encontrar amigos del albergue que se llevaran al gatillo.

LY seguía con él en brazos. No lo soltaba. Lo tocaba con ternura y se tocaba después el cuello en ese gesto tan suyo de desconcierto. Le tocaba la cabecita, me miraba y sonreía y se volvía a poner muy seria.

Yo seguía al teléfono cuando ella se levantó y se fue al despacho con su papi. Al cabo de unos minutos, llegó Dani:

Dani: El gato se queda.
Yo: ¿¿¿Quééé???
D: Que se queda.
Yo: ¿Y eso?
.... (unos segundos de silencio)...
D: Ha entrado LY en el despacho, me ha mirado a la cara y me ha dicho la oración más larga que jamás le había oído.
Yo: ????
D: Me ha dicho "Papi, ¿nos lo poémo quear?"

Así que ahora en la familia, somos uno más. Yantai, el gatillo, y LY se han coleguillas de travesuras y se buscan el uno al otro por toda la casa. Nosotros somos felices, LY está pletórica y nuestro sofá, pues...