22 de noviembre de 2011

Conciliación laboral....


Independientemente del color político, me ha parecido tan acertada esta entrada que directamente la enlazo.

http://molinos1282.blogspot.com/2011/11/querida.html

Con la suerte que tiene de poder quedarse embarazada...

10 de noviembre de 2011

La bolsa de "Número1"


Hay una bolsa que ha estado guardada en mi armario exactamente un año. En esa bolsa compré, en un ataque de impulsividad, toooooodas aquellas cosas de primera necesidad que iba a necesitar cuando nos asignaron el año pasado.

Madre primeriza y recién asignada, compré muchos artículos guiada por la paciente farmaceútica, cuya cuñada también fue asignada de golpe hace ya algún tiempo... Pero pasada la euforia (y 20 días de incertidumbre) ya sabéis todos los alguna vez leéis este blog lo que pasó.

La bolsa fue a parar a un cuarto de nuestra casa, pero algunas cosas caducaban, así que decidí regalar papillas, medicamentos, gasas, empapadores, el gel, el champú, la cremita de hacer masajes. Cosas que afortunadamente, a nuestra sobrina Norah le encantaron. Pero me quedé con algunas cosas que no caducaban. Biberones (de los caros, eh, de los que no dan gases), porta chupetes y chupetes y un saca-mocos de los de aspirar, con sus recambios, no fuera que "Número 1" se asustara con el ruido de los que van a pilas.

Finalmente, la bolsa pasó al fondo de mi armario, en mi desordenado caos detrás de ropa que fue acumulándose... Y la bolsa dejó de verse.

Hace unos días, limpiando el armario, no me quedó mas remedio que sacar la bolsa, abrir su contenido, visualizarlo, ponerlo en orden, en fila. ¿Cómo es posible ponerse a llorar simplemente por ver un saca-mocos?. La bolsa ahora se guarda en el altillo, a la espera de que "Número2" venga a nuestras vidas.

Ya no siento pena al escribir esto aunque sí algo de melancolía. Todo queda guardado, ya no se ve aunque a días se siente. El gel y el champú se acabaron hace tiempo y la cremita acabaron usándola Norah y su mamá. Pero hay una cosa que aún se conserva.

Aquel día en aquella farmacia, compré una colonia de bebé de lo mas "chic", francesa, con un olor mezcla frescor-polvos de talco-bebé recién nacido-primavera. Una colonia que me encantó, que yo olía (no huelo muy bien las cosas, cosas de familia) y de la que simplemente, me encapriché.

Pasados unos meses de aquello, intentando que la bolsa del armario fuera cada vez mas pequeña, llevé la colonia a casa de mi madre para que de vez en cuando la usara nuestra sobrina. Y allí está.

El frasco, poco a poco, va acabándose. En el cuarto de aseo, debajo del espejo, el frasco me contempla cada día que voy a visitar a mi familia.

Entonces, yo lo cojo, lo huelo, acaricio el frasco y me pongo un poco en el cuello, sonrío feliz ante los sentimientos tan maravillosos que me provocaron aquel día de hace un año, y me voy a trabajar con el olor de "Número1" bien cerquita de mi corazón...

15 de octubre de 2011

Ten el coraje de seguir a tu corazón...


Mi maravilloso esposo, a pesar de la dureza de estos días, me ha mandado el discurso de una persona muy famosa, multimillonaria... que dió como ponente invitado en la universidad de Stanford. Esta persona empezó hablando, precisamente, de su adopción. No empezó hablando de economía, negocios, finanzas... habla de su familia, la biológica y la que lo adoptó. Habla de lo verdaderamente importante, de los lazos familiares, de los sueños rotos, de las proyecciones que se hacen en los hijos...

Discurso de graduación que impartió Steve Jobs en 2005
para la Universidad de Stanford

"Tengo el honor de estar hoy aquí presente en la ceremonia de graduación de una de las universidades más prestigiosas del mundo. A decir verdad, esto es lo más cerca que jamás he estado de una graduación universitaria. Hoy deseo contarles tres relatos acerca de mi vida. Eso es todo. Nada del otro mundo. Simplemente tres historias.
El primer relato versa sobre “conectar los puntos”.

Abandoné la Universidad de Reed después de los primeros 6 meses, pero luego permanecí vagando por allí como oyente otros 18 meses aproximadamente antes de dejarlo completamente. Así que, ¿por qué lo dejé?
Todo comenzó antes de que yo naciera. Mi madre biológica era una joven estudiante soltera y decidió darme en adopción. Creía enérgicamente que debía ser adoptado por graduados universitarios, de modo que todo se organizó para que al nacer fuese adoptado por un abogado y su esposa. Solo que cuando nací decidieron en el último momento que lo que de verdad deseaban era una niña. Así que mis padres, que estaban en una lista de espera, recibieron una llamada en mitad de la noche que decía: “Tenemos un niño no esperado, ¿lo quieren?” Dijeron: “Por supuesto.” Mi madre biológica averiguó más tarde que mi madre adoptiva nunca se había graduado en la universidad y que mi padre ni tan siquiera había terminado el bachillerato así que se negó a firmar los papeles de adopción. Solo aceptó hacerlo unos meses después, cuando mis padres le prometieron que algún día yo iría a la universidad.
Y 17 años más tarde fui a la universidad. Pero ingenuamente elegí una universidad que era casi tan cara como Stanford, y todos los ahorros de mis padres, de clase trabajadora, se estaban destinando a mi matrícula. Después de seis meses, no le encontraba sentido alguno. No tenía idea de lo que quería hacer con mi vida y tampoco de qué manera la universidad me ayudaría a resolverlo. Y aquí me encontraba, desperdiciando todo el dinero que mis padres habían ahorrado durante toda su vida. Así que decidí abandonar los estudios y confiar que las cosas terminarían saliendo bien. Era algo que me asustaba, pero en retrospectiva fue una de las mejores decisiones que nunca he tomado. En el momento en que abandoné la universidad podía dejar de asistir a las clases que no me interesaban, y participar como oyente de aquellas que parecían interesantes.
No todo fue romántico. No tenía un dormitorio, así que dormía en el suelo de las habitaciones de mis amigos, devolvía las botellas de Coca Cola para obtener los cinco céntimos del envase para conseguir dinero para comer, y caminaba más de 10 Km cada domingo por la noche a través de la ciudad para recibir una buena comida una vez por semana en el templo de los Hare Krishna. Me encantaba. Y muchas cosas de las que me tropecé al seguir mi curiosidad e intuición resultaron no tener precio más adelante.
Les daré un ejemplo. En aquella época la Universidad de Reed ofrecía la que quizás fuese la mejor formación en caligrafía del país. En todas partes del campus, cada cartel, cada etiqueta en cada cajón, estaban bellamente caligrafiadas a mano. Dado que había abandonado los estudios y no tenía que asistir a las clases normales, decidí tomar un curso de caligrafía para aprender cómo se hacía eso. Aprendí acerca de los tipos de letra serif y sans serif, sobre cómo variar el espacio entre letras, sobre qué hace realmente grande a una gran tipografía. Era hermoso, histórico, artísticamente sutil de un modo que la ciencia no puede captar, y yo lo encontré fascinante.
Nada de esto albergaba siquiera la mínima esperanza de tener alguna aplicación práctica en mi vida. Pero diez años más tarde, cuando estábamos diseñando el primer ordenador Macintosh, todo volvió a mi mente. Y diseñamos el Mac con eso en su esencia. Fue el primer ordenador con tipografías bellas. De no haber asistido a ese curso en concreto de la universidad, el Mac no hubiera tenido nunca múltiples tipografías ni caracteres con espaciado proporcional. Y dado que Windows simplemente copió a Mac, es posible que ningún ordenador personal las tuviera ahora. De haber continuado mis estudios universitarios, no hubiera asistido a ese curso de caligrafía, y los ordenadores personales no tendrían la maravillosa tipografía que poseen.
Por supuesto que era imposible conectar los puntos mirando hacia el futuro cuando estaba en clase. Pero fue muy, muy claro al mirar para atrás diez años más tarde.
Nuevamente, no se pueden conectar los puntos hacia adelante; sólo puedes hacerlo mirando hacia atrás. Así que tienes que confiar en que los puntos se conectarán de alguna manera en el futuro. Tienes que confiar en algo, tu instinto, el destino, la vida, el karma, lo que sea. Porque creer que los puntos se unirán te darán la confianza de seguir tu corazón. Esta forma de actuar nunca me ha traicionado, y ha marcado la diferencia en mi vida.
Mi segundo relato es acerca del amor y la pérdida.

Tuve suerte… descubrí pronto en mi vida lo que realmente quería hacer. Woz y yo comenzamos con Apple en el garaje de mis padres cuando tenía 20 años. Trabajamos duro, y en diez años Apple creció de ser una empresa compuesta por nosotros dos en un garaje a una compañía valorada en dos mil millones de dólares y más de 4.000 empleados. Habíamos lanzado nuestra creación más refinada, el Macintosh, un año antes, y yo acababa de cumplir 30. Y me despidieron. ¿Cómo te pueden echar de la empresa que tú has creado?
Bueno, a medida que Apple crecía, contratamos a alguien que yo pensaba que estaba muy capacitado para dirigir la compañía junto a mí, y durante el primer año más o menos las cosas fueron bien. Pero luego nuestras visiones acerca del futuro comenzaron a diferir y finalmente nos apartamos completamente.
Cuando eso ocurrió, nuestra Junta Directiva se puso de su parte. Así que a los 30 estaba fuera. Y de forma muy notoria. Aquello en lo que me había concentrado durante toda mi vida adulta había desaparecido, y fue devastador.
Realmente no supe qué hacer durante unos pocos meses. Sentía que había decepcionado a la anterior generación de emprendedores; que había soltado el testigo en el momento en que me lo pasaban. Me reuní con David Packard (HP) y Bob Noyce (Intel) e intenté disculparme por haber echado a perder las cosas de esa manera. Yo representaba un fracaso público muy importante, e incluso pensé en huir del valle (Silicon Valley).
Pero algo comenzó a abrirse paso en mí... aún amaba lo que hacía. El curso de los acontecimientos en Apple no había cambiado eso ni un ápice. Había sido rechazado, pero aún estaba enamorado. Así que decidí empezar de nuevo.
No me dí cuenta entonces, pero resultó que el hecho de haber sido despedido de Apple fue lo mejor que jamás me pudo haber pasado. El peso del éxito fue reemplazado por la ligereza de convertirme de nuevo en un principiante, menos seguro de las cosas. Me liberó para comenzar uno de los períodos más creativos de mi vida.
Durante los siguientes cinco años, creé una empresa llamada NeXT, otra llamada Pixar, y me enamoré de una mujer asombrosa que se convertiría en mi esposa. Pixar llegó a crear el primer largometraje de animación por ordenador, Toy Story, y en la actualidad es el estudio de animación más exitoso del mundo. En un notable giro de los acontecimientos, Apple adquirió NeXT, yo regresé a Apple, y la tecnología que desarrollamos en NeXT pasó a ser el corazón del actual renacimiento de Apple. Y Laurene y yo tenemos una maravillosa familia. Estoy bastante seguro de que nada de esto habría pasado si no me hubieran echado de Apple. Creo que fue una medicina horrible, pero supongo que el paciente la necesitaba.
A veces, la vida te golpea en la cabeza con un ladrillo. No perdáis la fe. Estoy convencido de que lo único que me mantuvo en marcha fue mi amor por lo que hacía. Debéis encontrar algo que realmente os apasione. Y esto vale tanto para tu trabajo como para el amor. El trabajo ocupará una parte importante de sus vidas, y la única manera de sentirse realmente satisfecho es hacer lo que consideras un trabajo genial. Y el único modo de tener un trabajo genial es amar lo que hagas. Si no lo has encontrado aún, sigue buscando. No te conformes. Como en todo lo que tiene que ver con el corazón, lo sabrás cuando lo hayas encontrado. Y como en todas las relaciones geniales, las cosas mejorar y mejoran según pasan los años. Así que… sigue buscando hasta que lo encuentres. No te conformes.
Mi tercer relato es sobre la muerte.

Cuando tenía 17, leí una cita que decía más o menos lo siguiente: “Si vives cada día como si fuera el último, algún día tendrás razón.” Me impresionó, y desde entonces, durante los últimos 33 años, cada mañana me he mirado en el espejo y me he preguntado: “¿Si hoy fuese el último día de mi vida, querría hacer lo que estoy por hacer hoy?” Y cada vez que la respuesta ha sido “No” durante demasiados días seguidos, he sabido que necesitaba cambiar algo.
Recordar que voy a morir pronto es la herramienta más importante que he encontrado para ayudarme a tomar las grandes decisiones en la vida. Porque prácticamente todo, las expectativas de los demás, el orgullo, el miedo al ridículo o al fracaso, se desvanece frente a la muerte, dejando sólo lo que es verdaderamente importante. Recordar que uno va a morir es la mejor manera que conozco para evitar la trampa de pensar que tienes algo por perder. Ya estás indefenso. No hay razón para no seguir tu corazón.
Hace casi un año me diagnosticaron cáncer. Me hicieron una tomografía a las 7:30 de la mañana y mostraba claramente un tumor en el páncreas. Yo ni sabía lo que era el páncreas. Los médicos me dijeron que era prácticamente seguro un tipo de cáncer incurable, y que mi esperanza de vida seria de tres a seis meses. Mi médico me aconsejó que me fuese a casa y dejara zanjados mis asuntos, la forma médica de decir: prepárate para morir.
Significa intentar decirle a tus hijos en unos pocos meses todo aquello que pensabas decirles en diez años. Significa asegurarte de que todo queda atado y bien atado, para que sea tan fácil como sea posible para tu familia. Significa decir adiós.
Viví todo un día con ese diagnóstico. Luego, a última hora de la tarde, me hicieron una biopsia, en la que me introdujeron un endoscopio por la garganta, a través del estómago y hasta los intestinos, pincharon con una aguja mi páncreas y obtuvieron algunas células del tumor. Yo estaba sedado, pero mi esposa, que estaba allí, me dijo que cuando vio las células bajo el microscopio el médico comenzó a llorar porque resultó que era una forma muy rara de cáncer pancréatico que se puede curar mediante cirugía. Me operaron y ahora estoy bien.
Esto es lo más cerca que he estado de la muerte, y espero que sea lo más cerca que me encuentre de ella durante algunas décadas más. Habiendo pasado por ello, les puedo decir esto con más certeza que cuando la muerte era un concepto útil pero puramente intelectual: Nadie quiere morir. Ni siquiera la gente que quiere ir al cielo quiere morir para llegar allí. Y sin embargo la muerte es el destino que todos compartimos. Nadie ha escapado de ella. Y así es como tiene que ser, porque la Muerte es probablemente el mejor invento de la vida. Es el agente de cambio. Retira lo viejo para hacer sitio a lo nuevo. Ahora mismo lo nuevo son ustedes, pero dentro de no demasiado tiempo, de forma gradual, se irán convirtiendo en lo viejo y serán apartados. Lamento ser tan dramático, pero es realmente cierto.
Tu tiempo es limitado, así que no lo malgastes viviendo la vida de otro. No te dejes atrapar por el dogma que implica vivir según los resultados del pensamiento de otros. No dejes que el ruido de las opiniones de los demás ahogue tu propia voz interior. Y lo que es más importante, ten el coraje de seguir a tu corazón y tu intuición. De algún modo él ya sabe lo que realmente quieres llegar a ser. Todo lo demás es secundario.
Cuando era joven, había una publicación asombrosa llamada The Whole Earth Catalog (El Catálogo de toda la Tierra), una de las biblias de mi generación. La había creado un sujeto llamado Steward Brand no demasiado lejos de aquí, en Menlo Park, y la trajo a la vida con su toque poético. Esto sucedía en los últimos años 60, antes de los ordenadores personales y la autoedición, así que todo se llevaba a cabo con máquinas de escribir, tijeras, y cámaras Polaroid. Era como Google con tapas de cartulina… 35 años antes de la aparición de Google. Era idealista y rebosaba de herramientas claras y grandes ideas. Stewart y su equipo publicaron varios números de The Whole Earth Catalog, y cuando llegó su momento, sacaron un último número.
Fue a mediados de los 70, y yo tenía vuestra edad. En la contraportada de su último número había una fotografía de una carretera rural a primera hora de la mañana, el tipo de camino que podrías encontrar si fueses un aventurero haciendo autoestop. Debajo de ella aparecían las palabras: “Sigue hambriento. Sigue alocado”. Era su último mensaje de despedida. Sigue hambriento. Sigue alocado.
Y siempre he deseado eso para mí. Y ahora, cuando os graduéis para comenzar de nuevo, os deseo eso."

Os dejo el enlace, a mí me ha resultado inspirador.

http://www.applesfera.com/apple/ten-el-coraje-de-seguir-a-tu-corazon-y-tu-intuicion-steve-jobs-y-uno-de-los-discursos-mas-inspiradores-que-tendreis-la-oportunidad-de-escuchar

¿Mis hijos, con 50 años, cuando hablen a alguien de su vida, también empezarán hablando de ese periodo de sus vidas? Ser adoptado te deja marcado... para siempre.

5 de septiembre de 2011

Cada vez más cerca... en todo


Querid@ hij@,

Hoy, si cabe, estoy aún más cerca de tí, porque sufro el mismo dolor que estás sufriendo tú, el de estar sin papá. No sabes la pena que me produce que no vayas a conocer a uno de tus abuelos, pero nosotros estaremos aquí para contarte cómo era, lo bien que se portaba con todo el mundo y que sea para tí el mismo ejemplo que ha sido para nosotros.

Pero te comprendo. Hoy te comprendo. El dolor de que no esté, ese dolor lacerante que no aplaca nada, ni siquiera tu madre con su infinito amor, ni siquiera la mía (que pronto seguro que será tu abuela)... Hay días que lo sobrellevas, que te haces fuerte, que miras al frente con mirada firme... y otros que no. Hoy es uno de los que no. Quizás porque es lunes, quizás porque hace una semana de que el abuelito se marchara, quizás porque hoy soy más consciente de que no lo vas a conocer más que a través nuestro y, lo que es aún peor, él no te conoció a tí. Pero una cosa te puedo asegurar: te deseó con toda su alma, con todo su corazón. Hubiera sido el hombre más feliz del mundo al tenerte al lado. Fueras del color que fueras, tuvieras los problemas que tuvieras. Serías su primer nieto o nieta y eso era algo que deseaba por encima de todo. Solo pensar que no se va a cumplir me hace llorar.

Por cierto, que nadie te diga lo contrario nunca: llorar es bueno. Es necesario expulsar de dentro la rabia, la congoja, los miedos, la desesperación... para no estallar con quien no debes. Cuando acumulas todo eso y te lo guardas para tí, estás "contaminándote" por dentro. Así que llora, hij@ mí@, sin pudor ni miedo. Llora porque es la expresión de tu dolor y es necesario sacar esos sentimientos fuera. Y si lloras acompañado de la gente que te quiere y te comprende, mejor. De eso tu madre sabe mucho, pues ella es quien soporta mis lágrimas, mis bajones, mis salidas de tono por culpa de la acumulación... Llora. Que nadie te quite nunca ese derecho.

En fin, que espero que llegues pronto, pues aunque uno de tus abuelitos ya no está, sigue habiendo tres que te desean con locura. Y tus padres ya ni te cuento. Te queremos y te sentimos más cerca que nunca... aunque quede mucho por delante aún. Hoy te comprendemos, hij@ mí@.

30 de agosto de 2011

Gracias, papá

Gracias, papá

Gracias por darme la vida en el mayor acto de entrega y amor que puede tener una pareja, sacrificando su tiempo y subordinando su vida a sus hijos, porque mediante vuestro amor infinito y sin fronteras conseguísteis traerme al mundo y puedo estar escribiendo esto, pese a las lágrimas que afloran en mis ojos.

Gracias, papá

Gracias, porque me enseñaste cómo ser persona, cómo construir una familia, cómo creer en el Amor a base de tu ejemplo y el de mamá. Gracias por mostrarme cómo debe ser la pareja perfecta.

Gracias, papá

Gracias por hacerme comprender lo valioso de las pequeñas cosas, lo importante de disfrutar de cada instante, de cada segundo de esta vida.

Gracias, papá

Gracias por transmitirme tu amor por la naturaleza y el respeto al medio ambiente, por enseñarme que hasta la planta más pequeña puede sentir y tiene su por qué en este mundo.

Gracias, papá

Gracias por proporcionarme una pirámide de valores racional y equilibrada, donde el amor, el respeto, la generosidad, la bondad, la empatía, la moral, la fidelidad, la justicia... conforman su nucleo y hacen que todo encaje, que la vida tenga sentido y que sepa cómo debo comportarme con los demás y a comprenderles cuando actúan o, a pesar de no comprenderles, a no enjuiciarles antes de tiempo.

Gracias, papá

Gracias por hacerme distinguir entre conocidos, amigos y Amigos. Por proporcionarme, a través de vuestro ejemplo, el conocimiento suficiente para rodearme de gente que realmente merecen la pena, para tener grandes Amigos, con "A" mayúscula y engrandecer y enriquecer mi vida gracias a ellos.

Gracias, papá

Gracias por enseñarme a jugar al ajedrez: ¡gracias por jugar conmigo! El abuelo se sentiría verdaderamente orgulloso viéndonos jugar cuando aún vivíamos juntos. Ni tú ni yo merecíamos perderlo tan joven siendo, como era, la mejor persona que he conocido jamás.

Gracias, papá

Gracias por recuperar cada minuto invertido en la mar, multiplicándolo por mil cuando ese mismo minuto lo disfrutabas en casa, con nosotros. Gracias por hacerme comprender que el tiempo no vale lo mismo cuando lo aplicas a tu familia y tu entorno.

Gracias, papá

Gracias por las mil cosas que me dejo sin escribir en esta nota porque el nudo en la garganta crece. Gracias por todas ellas y por conseguir haber sido tan igual al abuelo en todo lo bueno. Gracias, gracias, gracias.

Te quiero, papá. Te querré siempre y el vacío que dejas sólo se llenará con los recuerdos de todas estas cosas buenas y esa huella imborrable que has dejado en todos nosotros. ¡Ah! Y no te preocupes nunca por mamá, la abuela... Nos toca a nosotros ahora cuidar de ellas y lo haremos gustosamente.

GRACIAS

18 de julio de 2011

¿Vodka, Sake, Mate...?


Pues sí. Esa es una de las dudas que tendremos que despejar a lo largo de los próximos meses. ¿Por qué?, te estarás preguntando... Pues porque hoy hemos estado en una "charla (des)informativa" -y sobretodo desmotivadora- en la que nos han estado hablando de la adopción nacional e internacional. Aunque realmente hemos ido por esta última, no hemos podido evitar sentir una especie de deja vu, como una vuelta atrás en el tiempo hasta el año 2009, en el que fuimos por primera vez a una charla de estas, curiosamente impartida por la misma señorita. Sí, quizás no es el primer adjetivo que me ha venido a la mente sobre ella... pero dejémoslo ahí por decoro y educación, ¿ok?. Una charla en la que, una vez más curiosamente, decían las mismas cosas que en el 2009. Idéntica. Como un calco. Incluso en los plazos, paises, confianzas, etc...

Vale, estoy de acuerdo en una cosa: hay temas que siempre se sacan en estas charlas, que son relevantes para la gente que va por primera vez y que se deben tocar (edades máximas de niños y padres, las diferentes bolsas que hay, la motivación, etc...). También está bien intentar que la gente reflexione un poco y analice sus motivaciones y por qué está en esa charla... Pero como en todo, hay grados. Hay formas de decir las cosas sin ser visceral, sin hacer daño a la gente que, por edad, queda fuera de esta aventura, sin disfrutar viendo sus caras y pensando "¡Ajá! ¡Uno menos!". Por momentos ha rozado el sadismo...

Menos mal que nosotros sabíamos ya lo que nos íbamos a encontrar y hemos prestado atención únicamente a aquello que nos interesaba. A la adopción internacional. ¿Por qué? Pues porque tu padre la primera vez estaba centrado en la adopción nacional y no quería ni oír hablar de ir a China, Rusia, Colombia o la Cochinchina. Bastante tenía con lo que tenía, pensaba yo. ¡Já!

No solo hemos prestado la máxima atención a todo aquello que nos interesaba y hemos tomado nota de todo todito todo, sino que hemos preguntado todo aquello que nos generaba dudas. Hasta el límite de ver una ligera expresión de ira al ver a "esa pareja de gorditos preguntones que levantan tanto la mano". Pues mira, dos por uno: nos aclara la duda (que para eso está ahí) y encima disfrutamos fastidiándola un poquito, jejeje. Por casi llevar al borde de la lágrima a algunas parejas de la sala...

El caso es que ahora vienen los meses de reflexión, de búsqueda de información objetiva (porque vamos, lo de hoy es lo más parecido a una versión del Club de la Comedia pero sin gracia...) y de toma de decisiones. Menos mal que tu madre saca tiempo donde yo no lo encuentro y se encargará de mucha parte de este trabajo, pero no queremos quedarnos de brazos cruzados y únicamente esperar a que llegues. Y sobre todo, no queremos privarte de la oportunidad de que tengas un hermanito o hermanita sólo porque nos decidimos tarde a iniciar esta vía. Quién sabe... lo mismo hasta os lleváis bien (a diferencia de los hermanos normales que están todo el día a la gresca, jejeje)

Así que con esto acabamos un día más, una semana más, un mes más... Aunque realmente creo que la visión que debemos aplicar es la contraria: un día menos, una semana menos, un mes menos... para que llegues a nuestros brazos.

Mientras tanto, duerme tranquil@ y sueña con los angelotes, que de la señorita de las charlas informativas ya te guardamos nosotros...

9 de julio de 2011

¿Qué?, ¿cómo? y, sobre todo, ¿cuándo?


Esas son las grandes preguntas que se hacía un profesor de matemáticas que tuve en COU, el querido Luís, y son las preguntas del millón. ¡Lo que daríamos tu madre y yo por saber qué esperarás de nosotros, cómo estarás y, sobre todo, cuándo llegarás y podremos tenerte entre nuestros brazos!

Estos días tenemos en casa a tus abuelos y tu primita. Cada vez que vemos a tu prima pensamos en tí y sentimos ese vacío, ese hueco que sólo tú puedes llenar en nuestro interior.

También nos estamos planteando muchas cosas. Desde la opción de adopción internacional (¿quién sabe? Lo mismo estás esperándonos en Colombia o cualquier otro punto del mundo y nosotros aquí, cruzados de brazos... Creo que, hoy por hoy, serías el único motivo por el cual tu madre y yo, Valium mediante, nos subiríamos a un avión...) hasta si estaremos realmente en el camino correcto y la vía del acogimiento puede ser una alternativa. Necesitamos tenerte con nosotros, y los tiempos de espera que nos ofrecen... ¡¡¡ufff!!! En fin, que estamos un poco liados, cosa harto normal a lo largo de este proceso, pero nuestro interior se resiste a la laxitud y el pasotismo y quiere, necesita pasar a la acción para intentar llegar cuanto antes a tu lado.

Ayer estuve en el concierto de RadioZ, cuyo cantante compartió conmigo no solo el año de COU, sino también las idas y venidas en autobús al instituto, las esperas en la parada del bus sentados en un portal y mil cosas más. Hacía mucho, mucho tiempo que no nos veíamos pero fue como si no hubiera hecho más de una semana. Es genial poder tener amigos así. Nos dimos un abrazo, hablamos un buen rato y de pronto llegó su mujer. Traía en brazos un precioso bebé de unos meses escasos. Disimulé como pude el nudo en la garganta, pero casi no me salían las palabras. Creo que ese fue el momento que aproveché para hacer una foto del otro grupo que estaba actuando, para evitar que una lágrima recorriera mi mejilla. ¿Envidia? No, ni muchísimo menos, no se trata de eso. ¡Estaba encantado de ver que mi amigo había logrado formar una familia tan preciosa!. Era únicamente tristeza, melancolía por no tenerte aún con nosotros y poder hacer lo mismo que hizo el con su precioso bebé: cogerte entre mis brazos, acunarte y hacerte sentir amado y deseado mientras yo sentía que era tu padre. Tenemos tanto, tantísimo que ofrecerte mamá y yo que la espera se nos hace eterna.

En fin, al margen de todo esto, tengo dos buenas noticias. Por un lado, tu madre me ha comentado que ha leído que estaba estudiándose disminuir el tiempo mínimo de espera judicial de 18 a 3 meses para evitar que estén los bebés tanto tiempo en los "hogares provinciales" (que siempre he creído que es el eufemismo cobarde de "orfanatos"). Ojalá se lleve adelante y se apruebe, aunque los motivos que los muevan a hacer esto sean económicos, da igual.

La segunda buena noticia es que tu padre ha decidido al fin olvidarse de la vorágine del día a día que le arrastró a un trabajo que no eligió sino que apareció de repente en el año 1999 haciéndole dejar de lado de golpe su verdadera vocación, la de enseñar, para intentar con todas sus fuerzas alcanzar esto último. En pocas palabras, que estoy esforzándome todo lo que puedo para hacerme profesor. Por suerte en su momento me saqué varias cosas necesarias (la carrera, el CAP...) y ahora estoy sacándome la parte de idiomas y haciendo cursos de especialista en Educación Multimedia y cosas así. Ojalá consiga cambiar algún día de mi actual trabajo a mi verdadera vocación, pues no sólo será genial para mí, sino que nos permitirá hacer coincidir los horarios y vacaciones de tu madre, los tuyos y los míos. Los tres siempre juntos, los tres haciendo de todo en verano, en semana santa, en Navidades, disfrutando cada momento y dándote lo mejor de nosotros.

Parece un sueño, pero como dice un escritor que me encanta, Albert Espinosa, "Si crees en los sueños, ellos se crearán". Espero que no se equivoque.

Te queremos y estamos deseosos de que llegues.

Cuídate, hij@ mí@.

12 de junio de 2011

Mantén el equilibrio, princesa




"No tiene mis ojos, ni puñetera falta que hace"


Así comienza una de las últimas entradas del maravilloso blog: http://mantenelequilibrioprincesa.blogspot.com/



Un blog que me cautivó hace poco más de un mes de una gran y creativa mujer que tiene la suerte de ser mamá desde hace 6 años. La entrada que copio aquí me impactó mucho, y creo que era un buen sitio para compartirla.


Princesa, espero que no te importe...

"Tengo millones de cuadros favoritos, pero hay uno que me chifla con diferencia, el retrato del Infante Felipe Prospero. Una pintura de Velazquez que refleja a un crio de unos cuatro años.

Descubrí ese cuadro en COU, buscando en la biblioteca cuando preparaba un trabajo sobre los retratos infantiles en la pintura española. Entonces no existía Internet, (que vieja soy “oh dios mio” - esto hay que leerlo con el tonillo de Janice la novia coñazo de Chandler en Friends -) y encontrarlo fue un completo flechazo.

No se que me hechiza especialmente, quizá la ternura de la expresión, la piel pálida de niño enfermizo, ese vestidito lleno de amuletos para preservar su salud que no surtieron efecto, (porque Felipe murió apenas unos meses después de ese instante) o el perrito que mira al pintor con una intensidad conmovedora.

La ultima vez que lo vi en persona fue en Madrid, en una exposición del Prado hace como unos seis o siete años. Había ido de fin de semana con Pilar, recuerdo que estaba muy triste. La adopción de M. se dilataba, porque en Ucrania había una importante revuelta política que nadie sabía cómo iba a terminar. El centro de adopciones paralizó todos los expedientes y nosotros nos sumimos en la incertidumbre. Me acuerdo incluso la ropa que llevaba aquel día y como me planté delante de la pintura y de buenas a primeras me puse a llorar.

Desde entonces Felipe Prospero tuvo la cara de mi hijo desconocido.
Con una postal del cuadro en la puerta de la nevera recorrí meses angustiosos, su carita me acompañó casi hasta la escalerilla del avión, me dio fuerza en las entrevistas psicológicas donde tuvimos que demostrar una meridiana salud mental, al hacernos análisis de sangre (que me rio de los exámenes de los deportistas de elite) o al enseñar nuestra casa en perfecto estado de revista (os burlareis pero llegué a plantearme llevar a mi gata a la peluquería, para que cuando vinieran las psicólogas todo fuera casi perfecto).

Eran sus ojos los que visualizaba al explicar que no necesitaba un hijo de mis entrañas, que iba a ser capaz de querer a un crio con secuelas, con problemas, con retrasos, con rasgos completamente ajenos a los mios. Solo me desprendí de aquella mirada el 7 de Febrero del años 2005 a las puertas del orfanato.
Desde ese día M. tomó forma y como cualquier bebé a la salida de cualquier paritorio, entró en mi vida.

Nunca hasta ahora había sido capaz de hablar de su adopción, hoy rompo el hielo por cualquiera que se lo plantee, que desee intentarlo, que tenga ganas de luchar, de amar y de ser feliz bastante a menudo.

Estoy un poco hasta las narices de esos famosos que a edades más dignas de chequeos y viajes del imserso, deciden de buenas a primeras que necesitan perentoriamente ser padres biologicos. Y con dos cojones u ovarios y muchos miles de euros, buscan una fábrica de bebes norteamericana y se compran los suyos, da igual saltarse las leyes de tu país o incluso tus principios vitales, lo que interesa es legar sus genes a la posteridad y buscan donantes de óvulos concertistas de violín, que den prestancia, pero olvidan tal vez, que no habrá una mami cuando vuelvan enfurruñados del cole, no porque no esté, sino porque nunca ha existido.

Esto me está quedando muy antiguo y yo no soy nadie para cuestionar nada, solo para animarles en la distancia cuando tengan que enfrentarse con más de 70 tacos a dos adolescentes en ebullición, creo que desde el geriátrico me reiré por lo bajini.

Solo alentar a quien no quiera fabricar niños, a quien se atreva a buscarlos en lugares recónditos, o se arme de paciencia para recorrer un camino tortuoso lleno de prohibiciones y abogados, a quien los acoja en vacaciones y les ayude a descubrir el mar, quien se convierta en mecenas de críos que sin su apoyo se perderían, sin llegar a descubrir que están llenos de talentos maravillosos. Hay tantas buenas maneras de ser padre y de gastar millones…
Críos reales que ya están en este mundo, en orfanatos, en calles, en hospitales, esperando.

M. no tiene mis ojos. Los tiene mucho más bonitos, de un color azul grisáceo como el cielo de las tardes de verano, pero os aseguro que en el fondo son clavaditos a los mios, y si no, juzgad vosotros mismos"

3 de junio de 2011

Tardaremos 1 año más en tenerte

Querid@ hij@:

Hoy tu madre anda un poco "enfadadilla" con unos señores muy simpáticos que se autodenominan "políticos" y de quienes esperamos que actúen de una manera humanitaria.

Querid@ hij@, ayer esos señores decidieron que no es necesario que trabajen tantas personas en la consellería de bienestar social, y a pesar de estar en crisis, algunas de las personas de las que dependemos para que papá, tú y yo estemos juntos, pues se van a ir de patitas a la calle.

Y no es solo eso, sino que tengo que darte el gran disgusto de que por culpa de esta decisión, tardaremos de media 1 AÑO más en tenerte (en vez de 7 años, pues 8).

Papá y mamá podemos esperar el tiempo que sea necesario, pero nos parte el alma el pensar que tu estés más tiempo del necesario en el orfanato porque a esos señores (y señoras) les ha parecido mejor gastarse el dinero en actos deportivos que en mejoras sociales.
A este paso, se va a igualar la adopción nacional a la de China, unos 9 años. Así que nada, sólo decirte que en breve queremos comenzar una colcha muy especial para tí. Está lleeena de deseos, y con el tiempo que me queda por esperarte, va a quedar chulísima.





Te quiere: mamá.

31 de mayo de 2011

Tiritas para el Alma

Hoy he entrado en el blog y he visto el tiempo que ha pasado ya desde que hicimos nuestra solicitud. Algo más de año y medio. Sé que no es mucho en comparación con otras parejas y que aún puede quedar un largo camino, pero me gustaría que todo fuera de otro modo.

Cuando hablo con Susana de esto quizás le transmito todo lo que siento "contrario" a este proceso: que estamos muy bien así, que ya llegará pero no hay prisa, que con la situación actual podría ser un mal momento, bla bla bla...

Pero dentro de mí siento que quiero que seamos padres ya, que estamos preparados para serlo y que cuanto más tiempo pase, peor para todos. Sé que puede que ya estés por ahí en el mundo, esperando a que vayamos a recogerte y que los malditos trámites y la bur(r)ocracia de este país obligan a que haya unos tiempos, tan marcados como excesivos, para que un bebé que no tiene a nadie que le quiera en el mundo pueda llegar al seno de una familia que lo va a querer como propio y lo va a cuidar y a proteger más que a nada en el mundo.

Ayer estaba desbrozando la parcela de tus tíos (algún día hablaremos de ellos... merecen capítulo aparte, aunque les queremos un montón y ellos se van a enamorar de tí al primer vistazo, estoy seguro) y al ver los postes de madera que traje para fabricarte un columpio se me hizo un nudo en la garganta y tuve que parar de hacer la faena que estaba haciendo hasta recuperar el aliento.

Sé que siempre que hemos tenido que esperar, que siempre que hemos pasado una temporada dura ha sido para mejor y que Dios guía nuestros pasos para que podamos llevar una vida plena y ser y hacer felices a los demás, pero a veces, esa espera, se hace eterna.

El caso es que, vengas cuando vengas, te querremos como a nada en este mundo. Mientras tanto, un beso y descansa mucho, hij@ mí@.


(Imagen de Mafalda de Quino)