19 de mayo de 2012

De celebraciones...

    Varias cosas importantes han pasado esta semana. Acontecimientos que nos han marcado a todos, aunque de manera totalmente diferente.
   
   Ayer fue el "día de las celebraciones". A las diez de la noche fueron descorchadas dos botellas de espumante que acompañaban una tarta. Cada elemento tenía su propia celebración, y no las voy a decir por orden de importancia, porque todas han sido costosas: econímicamente, anímicamente... y todos los "...mente" que queráis añadir. Algún elemento incluso, en determinados momentos, parecía imposible...

    La tarta fue para el grupo de "Vinculalia". Por atreverse a montar lo que era necesario e imprescindible, y que ha sido recortado en tiempos de crisis (por no decir casi-suprimido). Despertamos nuestras emociones, lloramos mucho, reflexionamos, nos conocimos un poco más... y conocimos a gente estupenda que nos contará sus experiencias y nos acompañará en este camino. Estos cursos prometen y las lágrimas terminaron de manera dulce. Gracias chicas por arriesgaros tanto en un momento social tan malo.

   Una de las botellas fue para Silvia, la mamá todoterreno, llena de energía, vitalidad, preparada... y a su "maridín", que es también una fuente de tranquilidad para tanta energía desbordada. Tiku es el culpable de la celebración. Esa maravillosa historia nos sirve a todos: padres, madres, hijos... haya adopción o no por en medio. Junto con sus otros dos libros forman parte de nuestra biblioteca imprescindible.

   La botella que llevaba meses enfriándose en la nevera eran para los que llevan meses esperando con paciencia (no pongo sus nombres por prudencia). Sin confirmación oficial (es imposible sonsacar nada a los de consellería) todos hemos sacado nuestras conclusiones. El día que los conocimos pusimos esa botella a enfriar en la nevera a la espera de la asignación; pero ese momento es algo tan íntimo y familiar que, cuando llegue (creo que no esperarán mucho, tengo un pálpito... y muchos sueños) todos sobraremos menos su núcleo familiar. Así que el brindis fue por ellos, por conseguir lo que en muchos momentos me pareció casi imposible. No por falta de preparación o maduración. Dejémoslo ahí. Felicidades, chicos!.

   ¿No hubo brindis ni tarta para Dani o para mí?. No. Estamos demasiado abrumados con nuestro actual proceso de valoración. Hemos decidido celebrarlo todo cuando acabemos las entrevistas, limpiemos la casa a fondo para la visita domiciliaria y nos digan si creen que somos idóneos o no. En ese momento cogeremos la caravana un fin de semana y lo celebraremos de manera absolutamente indecente.

   Y para terminar el día, un mensaje de última hora, de madrugada. Lo he leído hoy y lo acabo de contestar. Para ella no hay tarta ni espumante. La distancia y la prudencia lo impiden. Pero hoy, mi esposo y yo descorcharemos una botella en la comida para unirnos a su celebración. Va por tí, compañera de viaje... 


14 de mayo de 2012

Un pasito más hacia tí...


Imagen bajo licencia CC (Stephanie)
Querid@ hij@

Hoy tu padre ha recibido al fin la esperada llamada para hacer la valoración de internacional. Comenzamos esta semana y esperamos que no se prolongue mucho (mamá ya me decía hoy que había oído de gente que había estado dos meses con la valoración...), porque así podrás estar antes con nosotros y no tendrás que estar tanto tiempo solit@, esperando.

Me ha dado mucha alegría recibir la llamada, pues es volver a notar que el proceso avanza, que nos movemos de forma lenta pero inexorable a tu encuentro y eso nos llena de felicidad. Mamá y yo estamos deseosos de ver tu carita y poder estrujarte, hacerte mimos, pasear, irnos con la caravana de los iaios a disfrutar de la naturaleza y mil cosas más... Va a ser genial, ya lo verás.

Hoy es posible que ya estés esperándonos, que ya hayas nacido y estés solit@ en algún lugar perdido, muert@ de miedo y de aburrimiento. Sé que no te sirve de consuelo, pero mamá y yo también tenemos miedo. Miedo a no saber cómo nos sentiremos los primeros días, a no saber transmitirte desde el principio la seguridad y el amor que te mereces, a no tener los recursos necesarios para afrontar la carga que traes a tus espaldas y poder ayudarte a llevarla y a comprenderla en toda su magnitud, a no saber cómo hacerte entender que tu no eres el culpable sino la víctima y que tus padres seguramente no eran malas personas, sino gente sin recursos que no supieron o no pudieron cuidarte. Pero desde hace ya más de dos años y medio te esperamos oficialmente (aunque te deseamos desde que nos conocimos), así que superaremos todos nuestros miedos, aprovecharemos la larga espera para formarnos y nos mantendremos a tu lado incluso en los momentos más difíciles. Cuanto más feas se pongan las cosas, más cerca de tí estaremos, más amor te daremos y más comprensión pondremos a tu disposición. Porque seremos tus padres y esa es nuestra labor en la vida: tu felicidad.

Además, ¿sabes qué? Este camino largo y sinuoso hacia tí deja por en medio cosas muy buenas. Estamos conociendo a personas maravillosas, con una energía y un optimismo desbordante, con ganas de ayudar y de "hacer piña" para que nuestras respectivas familias tengan todo lo que necesiten... Son gente especial, gente que, al igual que nosotros, quieren formar una familia y no les importa de qué barriga han salido sus hijos: son sus hijos y lo serán siempre. Esta parte del camino es muy bonita y nos está cambiando un poco la forma de ver las cosas. Algún día, si te apetece, los conocerás y nos reiremos juntos de las mil y una anécdotas que estamos viviendo.

Te queremos, hij@. Aguanta, que ya queda menos.

10 de mayo de 2012

Locamente enamorada...

Este mensaje no va dirigido a tí, hij@ mío, aunque estás presente en él en todo momento. Este mensaje va para papi, porque sí, porque se lo merece. ¿Cómo expresar lo que siento? ¿Cómo transmitir tanta felicidad sin menospreciarla con palabras? ¿Cómo he tenido tanta suerte de encontrarte y echarte el anzuelo? Mi vida es plena, feliz, pausada cuando estoy contigo. Eres un hombre lleno de contrastes. Puedes estar serio y al momento ser el alma de la fiesta. Eres creativo, organizado pero desordenado, caótico en algunos momentos. De mente cuadriculada pero fácilmente manipulable. Muy sensible pero muy fuerte, siempre mirando hacia delante. Empático con todos los que te rodean, sufridor por naturaleza, perseverante, a veces inquebrantable y otras amsioso. Te gusta caminar sólo, pero al mismo tiempo acompañado por mí. Tú eres mi sol, mi norte, mi fuente de paz, mi sosiego en los momentos de ansiedad. El hombro en el que lloro, el primero al que le cuento mis problemas ( pero no me des la solución, porfa. Solo es por desahogarme) el primero al que le cuento mis alegrías. La persona ante la cual es imposible ponerse una máscara porque me conoces tan bien... El que sube las escaleras todos los días para bajarme el libro al anochecer. El que me deja cargando la batería del iPad sin que se lo pida. El que me da un beso de buenos días todas las mañanas para despertarme, el que ronca a mi lado cada noche. La persona con la que no existen los secretos ( sólo uno o dos que acabarás sabiendo algún día y nos reiremos juntos). La persona que pone sus valores por encima del qué dirán o qué pasará. Mi vida. No eres perfecto, y por eso te quiero y amo profundamente, con tus virtudes y con tus Defectos, porque siempre he sido la primera en tu lista de prioridades. ¿Cómo corresponder tanto amor cuando mi corazón está que rebosa? Gracias vida mía, por acompañarme en este camino de la maternidad, por pensar como yo e implicarte 100 veces más en una sola tarde. Gracias por dejarme traer a casa a toda mi desgraciada fauna. Gracias por valorar lo que hago, te guste o no. Por respetar mis decisiones aunque no las compartas. Gracias por haber comenzado el camino de las NE conmigo, aunque estemos los dos muertos de miedo. Gracias por ser capaz de recorrer la mitad del globo terráqueo para buscar a tu hijo aunque te aterrorice volar. Y así podría continuar líneas y líneas... Y me faltaría papel.

14 de abril de 2012

Diario... Y alterofilia


Llevo días con una idea loca en mi cabeza. Aunque es muy posible que alguno de mis hijos haya nacido ya, también cabe la posibilidad de que ese maravilloso momento aún no haya ocurrido.

Siempre me ha llamado la atención lo que hicieron mis padres el dia que nací. En mi caso, mi madre había lavado las cortinas del comedor cuando de noche empezó a sentir las contracciones. Puesto que era su segundo parto, se lo tomó con tranquilidad y empezó a planchar todas las cortinas. Una vez que estuvieron bien planchadas y puesto que las contracciones eran aun muy tardías, decidió subirse a una escalera y, entre contracción y contracción, ir colocandolas en su sitio. El comedor de la casa incluía un pequeño faldón superior que por supuesto, también planchó y colgó con ayuda de su escalera. (para haberse matado).

Una vez que tuvo las cortinas bien puestas, y visto que las contracciones eran ya cada 10 minutos, decidió despertar a mi padre para que llevara a mi hermana a casa de la abuela materna, y así poder ir al hospital con tranquilidad.

Un 11 de septiembre de hace casi 36 años, a las 7 y cuarto de la mañana y con 5 kilos de peso, nacía en la clínica Vistahermosa. Mi hermana no me conoció hasta pasados dos días y mi padre se encargó de lucir con orgullo a su nueva hija y a su nuevo coche, un Simca 1200 con el que aprendió a conducir casi toda la familia y que se convirtió en mi primer coche, allá cuando era más joven, iba a la universidad, y Dani y yo nos besábamos durante horas.

Dentro de unos años, espero que pocos, un día yo me preguntaré...¿Qué hacía yo el día que nació mi hij@? Solo tengo un modo de averiguarlo... Escribir poco a poco, aunque sea brevemente, lo que he hecho cada día. Así podré decir...¡Mira hij@ mí@, el día que tú naciste tu padre y yo estábamos de vacaciones en Almería. Era nuestro último día, la una de la madrugada y sin saber por qué, ambos estábamos muy ansiosos. Después de hablar un rato, escuchar la naturaleza al abrir la ventana de la caravana y comernos un sandwich, tu padre y yo sintonizamos lo único interesante que daban por la tele y que veíamos en el iPad... Un campeonato de alterofilia. Así, entre un levantamiento de pesas y otro, fuimos quedándonos dormidos hasta que, abrazados el uno al otro, dedicamos nuestro último pensamiento del día hacia tí!

Suena poco romántico, lo sé, y este no es un blog diario. Es un blog dedicado a nuestro proyecto de familia. Pero debo confesar que la idea me atráe, así que intentaré escribir los días que pueda en otro blog que tengo por ahí al cual le suelo contar algunos secretillos.

Hoy, por ser el primer día que lo haré, lo voy a escribir aquí. Quien sabe, lo mismo estás naciendo mientras escribo estas líneas...

Viernes 13 de abril
Esta mañana nos levantamos inquietos. Quizá el hecho de usar la caravana del abuelo ha hecho que esté muy presente en todo el viaje, aunque no hayamos hablado del tema entre nosotros. A mí particularmente me hizo un nudo en el estómago, pero creo que le hubiera gustado mucho que usáramos su "casa" para poder ver mundo.

Recogimos nuestras cosas. ¿Como es posible tanto desorden en un sitio tan pequeño?. Seguíamos nerviosos. Nos íbamos del camping, de nuestras primeras vacaciones después de dos años. Nos levantamos muy temprano aunque en realidad habíamos dormido muy poco (un campeonato de pesas que nos hizo gracia fue la culpable). Recogimos con ayuda de un vecino y volvimos a nuestra tierra. Por el camino nos pilló un rato de vendaval y de lluvia fuerte, pero mamá condujo muy bien. A mitad de camino y ya con el tiempo despejado fue papá quien se decidió a seguir ruta. aprovechamos la ocasión para hablar de tí, de tu país... Ahora surge la duda de Bulgaria. Papá, bendito sea este ángel por estar en mi camino, escuchó pacientemente mis inquietudes y cambios de opinión y, cuando los aceptó, decidió que el momento es, como ya suponía, el idóneo para hablar de todas estas cosas. Espero que lo hagamos antes de que terminen las vacaciones.

Al llegar a casa nos esperaba, por supuesto, el iaio. Tenía las puertas del garage abiertas y los animales controlados. Le dimos dos buenos besos y sacamos a Rayo y a Luna, que estaban excitadísimos. Chinito, Muriel y Estrella vinieron a vernos en seguida. El primero Chinito, nuestro gato asmático al que le encantan los coches. Ojalá lo conozcas algún dia.

El iaio se fue y nos comimos las lentejas de la iaia. Después de un rato fuimos a ver a la abu Magda para contarle el viaje y darle su imán de San José, que nos había pedido. Era el único recuerdo que no tenía de unas vacaciones con el abuelo. Estuvimos con ella un buen rato, escuchando sus aventuras con el patchwork y luego nos fuimos a ver la nueva tienda de nuestros amigos. "SanviTartas". Nos gustó mucho y esperamos con ilusión que todo les vaya muy bien. De hecho, mañana queremos ir a ayudarles a limpiar y adecentar el local, ya que quieren abrir esta semana.

Volvimos a casa muy cansados, pero satisfechos. Hoy ha sido un día lleno de energía. No hemos parado ni un momento pero estamos satisfechos.

Faltan 10 minutos para las dos de la mañana. Papi, a mi lado, ronca un poquito y yo me dedico, como cada noche desde hace un año y medio, a pensar en tí, a buscar información y a escribirte unas líneas por si, Dios quiere, resulta que hoy es tu cumpleaños.

Y tú, ¿Qué has hecho hoy?¿Qué te ha pasado?¿Con quién has estado?¿Qué me he perdido?

4 de abril de 2012

VACACIONES!!!


Las necesitamos, de verdad.
Aprovecharemos estos días para desconectar del mundo
y refugiarnos en el nuestro como pareja.
Sacar fotos...
ver amanecer...
ver anochecer...
madrugar...
hacerse una siesta...
comer una barbacoa...
andar por el campo...
hacer muchas cosas...
no hacer nada

14 de marzo de 2012

"Sed mis padres" de David Azcona

Decidme que vais a ser mis padres para siempre.
Decidme que me quereis mucho.
Decidme porque me adoptasteis.
Decidme que pasasteis miedo y llorasteis en la espera.

Contadme cómo un juez hizo un documento que nos une para siempre.
Contadme otra vez porque me adoptasteis en vez de tener un hijo biológico.
Contadme que sentisteis cuando os dijeron que erais idóneos.
Contadme lo que tuvisteis que aprender y formaros para poder adoptarme.

Habladme de abandono porque necesito poner nombre a lo que siento.
Habladme de mi madre biológica, no de una señora que me llevo en la tripa.
Habladme de cómo era mi orfanato, mi centro o el lugar de donde vengo.
Habladme de los años que tuvisteis que esperar desde que os
ofrecisteis para adoptarme.

Explicadme quién soy.
Explicadme porque mis ojos son diferentes a los vuestros.
Explicadme porque yo no nací de tu tripa.
Explicadme aunque yo no pregunte, porque me dará miedo haceros daño.

Entendedme cuando lloré por miedo a quedarme sólo.
Entendedme cuando me sienta mal por sentirme diferente y contadme como
os sentirías vosotros.
Entendedme cuando os pregunte por mi madre biológica.
Entendedme si hay veces que os cuestiono si sois mis padres.

Acompañadme en mi infancia y adolescencia, haga lo que haga, diga lo que diga.
Acompañadme cuando quiera buscar, cuando quiera entender.
Acompañadme en los buenos momentos pero también en los malos.
Acompañadme aunque yo os diga que sobrais.

Ayudadme a entender que si tengo raices.
Ayudadme a buscar las piezas de mi puzzle y a construir las que no esten.
Ayudadme a entender y elaborar mis sentimientos y mi rabia.
Ayudadme a superar mi miedo al rechazo y al abandono.

Sed mis guias.
Sed mis compañeros.
Sed mi ayuda.
Sed mis padres.

5 de marzo de 2012

Esperando cinco años... Otra vez

Querid@ hij@:

Te extrañará que tus padres hayan decidido no escribir tan a menudo como lo hacíamos antes. La verdad, a estos nuevos tiempos hay que acostumbrarse y necesitamos que haya un poco de armonía en casa y en la familia para que te encuentres bien a gusto.

Pensamos el mes pasado que habías llegado, otra vez. Tuvimos una reunión en conselleria que hizo saltar las alarmas, pero ha pasado un mes y no tenemos noticias, así que imaginamos que hay otra familia que ahora está muy pero que muy feliz porque su espera ha terminado. Dios hace bien las cosas y, si aún no estás aquí, por algo será. Siempre que hemos tenido que esperar nos han sucedido cosas buenas, así que no veo por qué esta vez vaya a ser diferente... Pero te extrañamos mucho.

Últimamente me despierto cada dia pensando en ti. Intento no hablar del tema con papá, pero me es imposible. Me asaltan mil dudas e inquietudes y a veces, todo la situación me da un poco de vértigo. No sabemos cómo ni de donde vendrás, cual habrá sido tu historia y como podremos empatizar contigo para ayudarte a que forme parte de ti sin que te traumatice. El dia que llegues a casa, pase lo que pase y ocurra lo que ocurra, estarás con nosotros para siempre, y espero llegar a transmitirte este sincero mensaje aunque, aun no se como.

No me importa la edad que tengas cuando vengas a casa, pero me dolerá mucho si has estado años esperando a tu familia. Pensar que puedes estar ya solo en un orfanato simplemente esperando, me deja si armas, sin argumentos. Pensar que puedes estar esperando simplemente porque hay recortes del personal que hace que no tengamos los papeles pronto me da, simplemente escalofríos. Pero pensar que puede que, de aquí a un año, nos enseñen una foto tuya y aun tengamos que esperar varios meses a recibir una carta que nos autorice a entrar en tu país, sinceramente, me parece demencial. Pero la vida es así de injusta y no piensan que, la principal víctima de todo esto, eres tú.

Así que no pienses que por no escribir no hablamos ni pensamos en ti. Lo hacemos cada dia, porque incluso el dia que no hablamos de ti, acabas saliendo hasta en la radio, o en la prensa o en la película que estemos viendo en ese momento. Últimamente parece que todo gira a tu alrededor sin que nosotros nos lo propongamos.

No se cuanto tiempo mas tendremos que esperar. En España hace dos años nos dijeron que había que esperar cinco años. Ahora hemos vuelto a preguntar y resulta que nos siguen quedando cinco años. En Colombia son también cinco años y en China, un tiempo indeterminado. Hij@ mi@ no nos importa esperar, pero lo que no podemos soportar es pensar que, a lo mejor, el que ya está esperando eres tú.

13 de febrero de 2012

Padres son los que engendran... y los que crían y aman a sus hijos

Hoy, después de estar con tu abuela viviendo su dolor por la falta del abuelito, he llegado a casa y al conectarme a Facebook, entre las múltiples tonterías que siempre me envían he visto esta foto. Y como tu padre es un escéptico que nunca ha creído en las casualidades, aquí estoy colgándola y compartiéndola con todo el que quiera verla (espero que no tenga derechos de autor, jejeje), porque creo firmemente en una parte de la frase que la acompaña y estoy seguro de que va a ser así contigo y con nosotros, aunque para mí la frase correcta al 100% sería la siguiente: "Padres son los que engendran... y los que crían y aman a sus hijos". Porque a pesar de lo que pienses, te digan o escuches, tus padres biológicos son los que te trajeron a este mundo en un acto de amor y gracias a los que algún día (que será "hoy" cuando estés leyendo esto) estarás con nosotros. Te queremos y así será siempre, de forma incondicional. Ojalá nunca lo olvides.

9 de febrero de 2012

Un buen ejemplo...

http://www.youtube.com/watch?v=eTmJAN0PbDM&feature=share

17 de enero de 2012

El edificio del reloj

Hay en Alicante un edificio que ha girado en torno a mi vida desde que tengo uso de razón. Desde bien pequeñas, mi hermana y yo con mis padres jugábamos a adivinar la temperatura que marcaba aquel reloj a espacios intermitentes. Mi padre conducía el coche por la explanada y cuando llegaba a su altura reducía la velocidad. Todos mirábamos por la ventanillas extasiados mirando a ver quien era el afortunado ganador del "número". El edificio era alto, estaba al final de una avenida y hacía esquina. Un juego alucinante para los tiempos que corrían.

Años después, hace exactamente 17, mi marido y yo nos dimos nuestro primer beso (primero para los dos) en las escaleras cercanas a aquel edificio. Continuamos nuestro noviazgo en los pub irlandeses de alrededor del edificio del reloj, hasta que un día Alicante se nos quedó pequeña cuando sacamos el carnet de conducir y mi padre nos cedió su viejo Simca 1200.

Hace 7 años que visito a mi ginecólogo , que tiene su consulta en la misma manzana que ese edificio y fue allí donde empecé a comprender que mis hijos nacerían del vientre de otra madre, no de mí. Y lo asumimos sin problemas.

Hace dos años y cuatro meses decidimos iniciar la adopción. Y fue ese día cuando me enteré que el edificio del reloj, es también el edificio donde algún dia conoceré a mis hijos. Es el edificio de bienestar social.

Hoy, mientras me dirigía al curso de internacional ( Colombia y China, temblad, vamos para allá...) pues me he parado en un semáforo de la explanada. Un nuevo semáforo. Al mirar a la derecha estaba el edificio con su reloj, que me iba indicando dos cosas: que llegaba tarde y que hacía un frío del carajo.

Hace dos semanas decidimos llevarnos de reyes a nuestros ahijados con la cabra loca de mi hermana y me temo que con la también cabra loca de su hija. Fuimos con tres niños y mi hermana nos obligó a callejear por parte de la barriada asegurandonos que íbamos a ver la cabalgata de los reyes magos desde un lugar inmejorable... Acabamos a 10 metros del edificio, con mi ahijado de tres años sentado en mi cuello intentando coger los pocos caramelos que los "reyes" tiraban este año.

Entre cabalgata y cabalgata yo miraba. Miraba enfrente, el sitio de nuestro primer beso. Miraba atrás, uno de los pubs donde nos refugiábamos de novios. Miré a la izquierda. Bajaba una de sus majestades en su real y muy iluminada cabalgata, pero yo no la veía. Mis ojos subieron por las plantas ese edificio, y contaba: 1, 2, 3, 4.... ¡7!. En la séptima planta de ese edificio se guardan mis tres expedientes de adopcion. Mis tres hijos... O al menos dos de ellos.

Miraba y miraba, y miraba los ojos iluminados de mi ahijado, y luego miraba a aquel edificio que sin saberlo, es tan importante en mi vida y que ha estado en mi mente desde bien pequeña. Y miraba y lloraba, pero de felicidad, porque algún dia volveré a ese sitio y quien estará destrozándome el cuello en la cabalgata será mi hijo.

Hace una semana volvimos a reunirnos con gente de la séptima planta. Información, entrevistas, preguntas, indirectas... Mucho dolor de cabeza, mucha ilusión y también mucha tensión. El edificio sigue en mi vida, pero ahora ya no miro su reloj.