15 de diciembre de 2014

Recibiendo a EF



Comenzó la jornada con muchos nervios. 
¡Sí, hoy es el día! 
¿Ya han pasado tres semanas desde que B. se fue a China? 
¡¡¡No puede ser!!!
 A unos se les pasó volando, para otros ha sido un viaje interminable. Para nosotros una montaña rusa emocional, en unos días en que nos llegaban pésimas noticias de nuestra LOA mientras veíamos los lugares por los que finalmente, el mes que viene estaremos. Disfrutar de la alegría de los demás es una bendición, y cada vez que nos llegaban fotos desde China, a todos se nos removía el estómago, el corazón, el hilo, la ilusión, la vida...

Así que ese día, Manolo y Maribel nos abrieron las puertas de su casa. Y su salón, su cocina, su mesa y su todo, porque esta pareja es tan buena que te dan y ofrecen lo que tienen aunque a lo mejor no sea el mejor momento. Y entre risas y nervios, y rememorando cada uno su aventura de adopción, comimos y nos pusimos manos a la obra.

Ir. tirada en el suelo terminando la pancarta, porque con una niña de un año le era imposible terminarla en casa. Y... eso fue lo mejor, porque permitió que todos disfrutáramos colaborando. En un santiamén, pusimos el comedor patas arriba, movimos sofás, sillas y mesas y con cola, lana, paciencia, risas y dos secadores de pelo, intentamos que aquel hilo verde que adornaba la pancarta se quedara pegado. ¡Lo conseguimos!

Otra parte del equipo de trabajo iba elaborando banderitas chino-españolas mientras que "el moreno" se encargaba de la guardería y J. controlaba a los niños a los que no teníamos tiempo de entretener. Y pasadas un par de horas, llegó el momento de vestirse de chinos, igual que hace unos meses lo hicimos de nicaragüenses. Y Maribel peinó y maquilló a casi todas las "chicas" y los hombres hicieron lo que pudieron. Y nos fuimos, muy nerviosos todos a la estación, mirando el reloj cada pocos minutos, calculando si llegaríamos a tiempo. ¿Por qué hemos salido tan tarde?

Llegamos y ni aparcamos bien. Allí estaba I. extremadamente nervioso mirándonos a todos con los ojos muy abiertos, el corazón latiendo a mil por hora y unas lágrimas de emoción que de vez en cuando le subían a los ojos y que arrastraba con la manga del jersey. Miraba la puerta por la que tenía que aparecer su madre y sus hermanas, nos miraba a nosotros, a su tía, a la puerta... ¡¡¡cuántas emociones para un niño tan pequeño!!!. ¿Qué habrá pasado por su cabeza?

Empezó a salir gente del tren, y pasaban por las puertas de cristal mirándonos, mirando a ese extraño grupo disfrazado que portando una pancarta esperaba a su diva, a su estrella, a su lucero, a su nuevo miembro de esta gran familia del corazón. Y salía y salía gente y ellas no aparecían. Todos cada vez nos pusimos más nerviosos. Madre mía!, con tanta maleta podrá con todo ella sola? Ojalá nos dejaran pasar.

Ya todos nerviosos, J. dio por fín la voz de alarma: ¡¡¡Que salen, que salen, ya están aquí!!! y se apartó corriendo del cristal.

Y por fin salieron afuera. Nuestras tres divas salieron por la puerta de seguridad con la sonrisa en la cara, una ojeras tremendas y una preciosa niña en los brazos. Por fín, gracias Dios mío, gracias porque todo haya salido tan bien.

En seguida la abuela abrazaba a su hija y luego abrazaba a su nieta. I. abrazaba a su madre y por fin veía con sus ojos a su nueva hermana... aunque luego no sabía que hacer. A. miraba a todos con ojos agotados y palabras incongruentes y nadie entendía nada porque todos hablábamos a la vez, todos decíamos lo guapa que estaba EF, la preciosa familia que por fín, esta mamá ha conseguido reunir. SU sueño hecho realidad. B. llorosa y agotada y feliz y al fin, relajada y ... en casa!.

Todos emocionados de que ya ella ya esté aquí, sin poder evitar los ojos lloroso y las lágrimas de emoción, y el nudo en la garganta. Y hasta los guardias de seguridad nos miraban emocionados, miraban a este loco grupo tan dispar, con hijos de 4 continentes, que se abrazaba entre sí y que no podía evitr hablar con voz alegre y elevada.

Mientras tanto, la niña de brazo en brazo, sin quejarse, sin llorar, agotada después de 32 horas de viaje. De vez en cuando abría los ojos y miraba a quien la tenía, pero el cansancio podía con ella. La cogíamos delicadamente, por miedo a que se asustara por ser unos extraños. Por fín llegó mi turno, cogí a esa pequeña y cálida criatura sin poder contener las lágrimas, mientras pensaba en esos nudos que a veces enredan algunos hilos hasta volverlos imposibles, y en este hilo verde que llegó desenredado,  y mientras miraba a B. sólo podía pensar:

Ya está con su familia, 
en casa...
 para siempre...

¡¡¡Bienvenida a la familia del corazón!!!

2 de diciembre de 2014

¡¡¡¡¡ LOAAAAAA !!!!!




Siiiiiiiiii, por fin... por fín llegó la LOA, la ansiada LOA, y por fin puedo llorar pero esta vez de alivio y felicidad.

Éste es nuestro niño, nuestro Luis Jinkang, el niño más guapo de toda China y el que más chichones tiene en la cabeza... porque es un terremotillo que corre y vuela y choca por los pasillos del orfanato.
Y como no sé todavía cómo descargarme su video, lo dejo aquí por si alguno lo quiere ver.

http://v.youku.com/v_show/id_XNzczMjU0OTcy.html

Dios mío qué felicidad!!!! 
Qué navidades nos esperan!!!! 
Qué nervios!!!! 
Qué ganas de tenerte entre mis brazos hijo mío!!!!





27 de noviembre de 2014

No news

Pensaba que con LY la espera se haria más leve, pero me equivoqué...
La ansiedad es exactamente la misma. Los nervios, impaciencia y la montaña rusa, todo en uno.
Es como hace dos años. Nada ha cambiado, excepto las noticias pesimistas que parecen confirmar un parón administrativo en China y que, nos ha tocado. Por unas semanas, nos ha tocado.

Estoy demasiado de bajón...
Espero que la montaña rusa de sentimientos me empuje nuevamente para arriba, porque ahora, lo único que me apetece es sofá, manta, una peli, algo caliente y a dormir.
Y llorar...



26 de noviembre de 2014

De bajón


http://rlv.zcache.es/pegatina_del_corazon_de_la_bandera_de_china-r14770e2ba2ab45feb0f52e6ee092722e_v9w0n_8byvr_512.jpg 

Por que sí.
Porque esta espera se hace interminable.
Porque tú no estás aquí pero tus padres y hermana sí.
Porque vemos la felicidad en la cara de Beatriz, 
   y sabemos que somos los siguientes, pero eso no consuela.
Porque te estarán saliendo las muelas y te estará doliendo, 
    y allí no estamos.
Porque Leo ha dado esta semana sus primeros pasos solo, 
   y yo los he visto, pero me voy a perder tus primeros pasos.
Porque estás solo en la noche si tienes un mal sueño... 
   o incluso si simplememte te destapas.
Porque estarás comenzando a balbucear, 
                                                          y aún no puedo oir tu voz pero otros sí..

Porque mis brazos están vacíos y no los pueden llenar ni siquiera tu hermana o papá.
Porque ha vuelto el insomnio, la ansiedad y el bloqueo.
Porque duele no tenerte aún.
Duele no saber cuándo te recogeremos.
Duele esta maldita espera sin sentido.
Duele, y a un mes de la Navidad y cerquita ya de que llegue la LOA, la ansiada LOA, yo no puedo reprimir las lágrimas.
Te esperamos Luis Jin. No puedes ni imaginar lo interminable que es esta espera... No puedes ni imaginar lo que deseo tenerte, teneros a los dos, en mis brazos junto a papá.

12 de noviembre de 2014

Hija mía... mayor

En el coche este fin de semana

- Cariño, dame la mano.
- Si mamá. Te quero mucho...
-Y yo también mi vida... ¡Hija mía bebé! (la llamo así desde hace muuuucho tiempo)
- No!. Yo "hija mía mayó".
- No Laurita, tú eres mi bebé...
- No! Yo mayó (con cara de enfado). Yo hija mía mayó, no bebé.
- Entonces Laurita, ya no te llamo más bebé?
- No mamá! Yo mayó. Mayóóóó!
- Hija mía mayor entonces? Quieres que te llame así?
- Sí.

Y se puso a mirar por la ventana mientras yo le cogía la mano a Dani.



Madre mía, que pronto se me ha hecho mayor!!! Aunque creo que cuando venga Luis Jin va a querer volver a tener el status de bebé.

13 de octubre de 2014

Tu primer cumpleaños y estás tan lejos...

video


Estuve varios días, Luisito, temiendo tu cumpleaños, temiendo cómo iba a sentirme. Sintiendo el agobio de esta dura espera. ¿Cómo ir a trabajar sabiendo que mi hijo cumple un año y aún no lo conozco? Sin embargo hijo mío, ya te quiero. Hay un rinconcito en mi corazón que día a día va creciendo y que se llena de amor aunque crece en dolor por no tenerte ya entre mis brazos. Es cierto, duele...

Pasó tu cumpleaños, lo celebramos con tu familia y tu hermana sopló la vela en tu nombre. Ella feliz, todos felices. ¿Y tú?

Y pasaron un par de días, y vino la tía Laura con tu primo Leo, con el que te llevas sólo 17 días. ¡Qué grandes amigos vais a ser!. Y yo miraba a mi sobrino, pensando: "yo tengo uno así en China". Y todo el dolor que no saqué en tu cumpleaños (ya me preocupé yo por tener un día extremedamente ocupado, para no pensar), repito, todo ese dolor empezó a aflorar de a poquito, aunque lo llevé bien.

Lo llevé bien hasta que después de comer, Leo quiso la siesta y yo me lo llevé al cuarto para dormirlo, para ayudar a mi hermana que iba agobiada.

Y así, meciendo ese cuerpecito regordete, viendo cómo se le cerraban los ojitos, y sintiendo como se quedaba profundamente dormido en mis brazos... ¡exploté!.

Y lloré...
Lloré todo lo que no lloré en la asignación.
Ni lo que no pude llorar cuando le decía a tu hermana: ¡¡¡tienes un hermano!!!
Ni lo que me guardé en el día de tu cumpleaños.


Lloré con sollozos, con desesperación, con alegría, con miedo y rabia. Porque yo tengo a mi hijo en China, y no lo puedo abrazar. Ni lo puedo besar. Ni lo puedo acariciar. Y aún no tengo ni fecha para hacerlo.

Lloré porque me siento madre.

Y también pensé en que, ese día, también habría una mamá en China, que no sé que sentimientos tendría, pero imagino que muy similares a los míos, aunque más doloroso. Mucho más doloroso.

Hay dos madres que te quieren, hijo mío. Una ya te dió la vida. La otra suspira por cuidarla y llevarte de la mano... y enseñarte a volar.

Feliz cumpleaños hijo mío. El último que pasas solo. Te lo prometo.


Papá, mamá y LY, con tu tarta de cumpleaños
¡Qué rica estaba!

21 de septiembre de 2014

Dejarla llorar: empieza la revelación


- "Mamá, do cuento, do" me dice LY en la cama hace un rato. Y es que cada noche leemos dos cuentos, ni uno más ni uno menos.  Ella elige lo que quiere que leamos y a veces, incluso hace como que nos lo cuenta con su lengua de trapo.

Esta noche los escogidos son "Los animales del bosque" y "Esperándote". 

El primero le encanta porque fue uno de los primeros libros que le enseñamos. Jugábamos a que nos pinchaba el puerco espín (aun lo hacemos), le olíamos el culo a la mofeta con cara de asco, buscábamos las bellotas para las ardillas y en silencio y suavecito señalábamos el nido de pájaros con sus huevos, mientras LY muy solemne, como siempre, nos señalaba "mía, ejte mamá, ejte papá y ejte bebé, como yo".  Aun juega a la triada de mamá-papá-bebé cada vez que ve tres objetos de diferente tamaño.

Llegamos al turno de "Esperantote". Es uno de los cuentos que hablan de adopción que tenemos por casa. Hoy en dia le chifla el de "La mejor familia del mundo", heredado de A. y desde entonces, cada vez que ve una palmera de chocolate me dice "como er cuento!!!" y se queda satisfecha si acaba zampándose la palmera en mis brazos.

"Esperándote"lo hemos leído muchas veces. Siempre terminamos con los niños del final...
- Mira Laura Yu, este niño y su familia vinieron en avión.
- Como yoooo!!!
- Si, hija, como tú. Y esta niña vino en tren, como E.
- E. Es un bebé!!!
- Si, un bebé. Y en coche fueron a buscar a A.
- ¿En checo?
-Si, en coche, porque no estaba muy lejos. 
Y como me queda un niño montado en un barco, siempre se lo dejamos a I.
 - I. vino en barco. Bueno, podía venir en barco si quería.
- Barco, que guay!

Y así están todos. Pero hoy ha sido diferente, porque hoy, LY ha visto el cuento y lo ha escuchado de otra manera. Aunque la palabra "adopción" sale en casa con frecuencia, y ella le dice a todo el mundo que "yo china", hoy miraba el dibujo de los niños que esperaban y los papás que también esperaban. Como tantas otras veces, le hacemos gestos de que papá y mamá estaban aquí, cogieron un avión a China y adoptaron a LY y la trajeron con otro avión de vuelta a casita.

Todo el libro habla de esa espera, de esa espera por parte de todos, de manera positiva y nada traumática.

Terminamos el libro, y LY se acuesta entre nosotros. La noto que me abraza fuerte, muy muy quieta. Al cabo de unos segundos comienza a sorberse la nariz. Pensando que son los moquitos que tiene estos días, enciendo la luz.  Gruesos lagrimones surcan su rostro de cara inexpresiva y mirada perdida.

Papá y yo abrazamos.. Le tocamos la frente en busca de fiebre o de algo que le duela, pero desde fuera no parece que duela nada. La abrazo, la acuno en mis brazos mientras como tantísimas veces le digo cuánto y cuánto la queremos para siempre. LY rompe a llorar. No sabe decir que le pasa pero le sale un sollozo de dentro.

Dejamos que llore porque creo que en esta cabecita de tres años y 3 meses, hoy algo ha hecho "clic" y ha empezado a intuir, a comprender algo. Creo que hoy ha sabido que hay algo diferente. La abrazamos los dos y mientras seguimos acariciandola y diciéndole cuánto la queremos, ella sesgue sollozando y llorando hasta que se duerme en nuestros brazos.

No podré quitarle su dolor, sus dudas y sus miedos. Sus futuras y temibles preguntas y la desazón de no encontrar respuestas... Hoy hemos comenzado, sin querer, con la revelación, y prometo que estaremos ahí acompañándola lo mejor posible en este camino.

Pero duele mucho verla llorar sabiendo el motivo.

9 de septiembre de 2014

VOLVEMOS A SER PADRES

Es un niño... es un niño... y tiene 11 meses.
Dios mío, un bebé. ¡¡¡Soy mamá de un bebé!!! ¡¡¡Volvemos a ser padres!!!

Por fin puedo gritarlo a los cuatro vientos, puedo dejar que las lágrimas cubran mi rostro, puedo besar al hombre que amo sabiendo que la familia está completa, puedo abrazar a Laurita mientras le enseño el video y las fotos de su hermano. Sí, LY ya tiene un hermano, y es el niño más guapo y simpático y enérgico y grandote que he visto nunca de China. Y es cabezón, tiene la frente llena de chichones de lo que corre, y lo más importante, es un niño FELIZ, que sonríe mucho, que no corre sino vuela con el tacataca por los pasillos del orfanato y tiene la misma energía y vitalidad que nuestra pequeña. ¡¡¡Dios mío que locura!!!

Somos felices, felices a rabiar. Mil mariposas revolotean por el estómago mientras la ansiedad campa a sus anchas y las lágrimas amenazan con salir a cada momento. Nuestro pequeño nos espera en China, nuestra familia se va completando.

¿Y Laurita? Laurita al ver el video de su hermano se quedó muyyyyy quieta muy quieta, y lo único que decía era: Tié pupa ahí (tiene labio leporino). Ella no entiende qué hace en China su hermano, y por qué no vamos YA a por él. No lo entiende y está muy nerviosa... como nosotros.

Bendito hilo verde, bendita locura que nos hizo volver a solicitar un pasaje verde aún con nuestros miedos. Sólo espero y deseo el momento en que por fín pueda besarle, comerme esa boquita que tiene, abrazarlo por la noche, abrazar a mis hijos... ¡a los dos! Y notar con Dani abrazados que por fín tenemos la familia con la que siempre habíamos soñado.

Bienvenido Luis Jin a tu familia.Estamos deseando tenerte en nuestros brazos.

http://3.bp.blogspot.com/-S1u8PF0D_0s/TdzIYHhkY6I/AAAAAAAAAEM/eJZq4X_ILtI/s1600/adopci%25C3%25B3n%255B1%255D.jpg

9 de julio de 2014

Desenredando el hilo verde

hoy hemos sabido que nuestro segundo expediente a China ya está en camino. Ya hace más de un mes que firmamos con la ECAI para un nuevo pasaje verde. Tenemos la corazonada de que pronto vamos a tener noticias, pues no es habitual poner necesidades sensoriales en el CI. Pero... El hilo es el hilo. 

Es normal tener preferencias ante algunas patologías de las cuales tienes más dominio, pero eso no significa que nuestro hilo sea de esas patologías. No sabemos quien está tirando del otro lado pero tengo, tenemos la sensación, desde hace tiempo, de que nuestro hilo está desenredándose desde hace tiempo. Tenemos esperanzas de que nos asignen con B. y que podamos viajar juntos al encuentro de nuestros hijos.

Hij@, dónde estarás? Quién te estará cuidando en estos momentos? Te darán besos y abrazos? Te dirán que te están buscando una mamá y un papá? Te susurrarán palabras bonitas antes de dormir mientras te dan caricias? Te estarán enseñando a hablar? A jugar? A reír?

Cuando veo las fotos de LY del orfanato, y eso que era un buen orfanato donde recibió mucho cariño y estimulación, veo las fotos de una niña con la mirada triste. Hasta LY cuando ve sus fotos dice "tiste, etá tiste". Y eso que era un 10 de orfanato.

Me mata la espera. No la nuestra. Podemos esperar el tiempo necesario, no tenemos ninguna prisa en nuestra segunda adopción, pero sé lo mal que lo pasé los meses que tuvimos que esperar hasta recoger a LY. Cinco desesperantes meses, cinco. El dia que nos asignen y tengamos que esperar de nuevo a viajar... Uf.

Al menos tendré tiempo de preparar a LY. Se aceptan sugerencias.






26 de junio de 2014

Como una moto...

Antesdeayerr LY se quedó en casa del su yayi preferida. Es la única manera de tener unas horas libres para poner algo de orden en casa porque con ella delante, es imposible ni barrer.

Esta vez la recogía papi, pero no hizo su grito de guerra acostumbrado. En vez de eso, unos lloros y lamentos desgarradores que se oyeron en todo el barrio, anunciaban la llegada de LY a casa.

- Un mm... No oigo a Dani llamarme agustiado, así que sea lo que sea no es grave.

LY llegó en brazos de su padre, al grito de: BUAHHHHH,!!!!!  PUPAAAAAAAAAAAA!!!! Y la boca abierta enseñando todos los dientes.

Se había caído en la acera y se había hecho un rasponcito en la rodilla... Sin sangre...

Hubo que sentarla en la trona y hacer el paripé de que era atendida. Le lavamos la "herida", pusimos cristalmina y una tirita.

- E agua, mamá? ( sin lloros)
- No, es cristalmina y te ayudará a curarte.
- Ah... (unos segundos) ... BUAHHHHHHHHHH.  PUPAAAAAAAAAAA

Lo bueno es que descubrimos que ya sabe saltar a la pata coja.
 Lo malo, estuvo quejándose toooda la tarde. Ayer  tenía una contrita de la piel raspada. Todo fue bien hasta que se la vió. Del drama, no quería ni tomarse la leche!

Al volver de nuevo de casa de su abuela, vino como una moto... Tocándolo todo, cambiando de juego cada minuto o minuto y medio, enfadada a ratos, a otros eufórica. Cantaba en voz alta, luego mandaba silencio, luego se iba del cuarto a otro... Pufffffff

Terminamos a-go-ta-dos. Y cuando llegó la hora de dormir, esa terrorífica hora en la que llora sólo con mencionarle la palabra "dormir", decidimos cambiar la táctica habitual. La dejamos jugar un rato en la cama, luego dejamos una luz tenue en la mesita de noche y nos quedamos hablando los tres. Finalmente, fue LY la que dijo ¡Quieo domí mamááá!

Apagamos la luz y, por primera vez en 15 meses, se quedo dormida en cinco minutos.

Demasiado bonito para ser verdad. Funcionará hoy también?




25 de junio de 2014

Tiempo de decisiones

Los días se caen y LY cambia por días. Tenemos mil anécdotas de ella que me encantaría escribir para que no se me olviden. Por ejemplo, todos los días cuando la recogemos de casa de la abuela y llegamos a la nuestra, abrimos la puerta del jardín, avanza un par de metros y se para. De repente se oye un grito de guerra: PAPIIIIIIIIIIIII, PAPIIIIIIIIIIIIII. Lo dice con tanta fuerza que se dobla por la mitad, cierra los ojos, desencaja la mandíbula. Los pájaros salen en desbandada por el estruendo y los vecinos se despiertan de la siesta. LY grita así hasta que su padre sale de casa. Entonces se echa una carrera y se va a sus brazos... Y se frena 50 cm antes de darle un abrazo para hablarle de cosas con su lengua de trapo.

Cuando es Dani la que la recoge, sucede lo mismo pero al grito de MAMIIIIIIIIIIIIIIIIII...

Toda nuestra vida gira en torno a ella, a sus horarios, necesidades, comida, atenciones... La queremos tal como es, aunque a veces saca ese carácter tan suyo que te pone de los nervios. Nuestra niña es muy muy muy cabezota.

Ahora es tiempo de decisiones. Con 3 años recien cumplidos, nos debatimos entre meterla ya en mi colegio o que siga en la guardería un poco más. Hemos cambiado ya dos veces de decisión y lo cierto es quejo es ninguna tontería. En los próximos 12 meses tendrá la "operación", la gorda, la de la mandíbula. Tendrá que estar sin ir al colegio o guardería unos dos meses, aunque lo ideal seria cuatro para que el nuevo hueso endurezca. Además, esperamos que por ahí en medio nos asignen y vayamos a China a por su hermano o hermana.

¿Añadimos a la llegada de un hermano y la operación de mandíbula, un cambio de colegio y referentes?

Si no es así, tendrá luego que comerse que el hermano vaya a la guardería que ella adora mientras que ella va a otro colé pero si decidimos que se quede en la guardería, debe quedarse al menos dos años mas, y económicamente nos supone un gran problema.

Siempre pensando en ella, siempre. Quizás no podemos tomar la decisión hasta que no tengamos noticias de la ECAI... Sea como sea, lo cierto es que por el momento, la tía disfruta de sus padres a tope. Todos los juegos son para ella, a los papis no los comparte con nadie, recibe amor en todo momento y ella está feliz feliz.

Feliz feliz... ¿Qué pasará cuando en casa seamos uno más?

13 de junio de 2014

Recibiendo a E.

El martes fue un dia especial para la familia del corazón. Recibimos a E. Que tras 4 meses de papeleo interminable, regresaba de Nicaragua con sus padres.

Nos pusimos como locos. Creamos un grupo de wassap para preparar el recibimiento y las locuras e ilusiones del momento que venía. Recibir a unos amigos que por fin han podido ver cumplido su sueño de ser padres, hace que se te remuevan las cosas por dentro. Hace un año y dos meses que éramos nosotros los protagonistas y traíamos a una LY muy asustada a nuestra tierra. Aquel dia estábamos pletóricos y el recibimiento fue simplemente espectacular y muy, muy emotivo.

A lo que iba, a nuestros amigos... A las cinco y media de la tarde, ya tenía a LY en el coche de camino a la estación de tren, toda de blanco pues intentamos imitar la vestimenta típica del país de origen de E.

Íbamos las dos tranquilas en el coche cuando Dani llamó. El tren estaba a punto de llegar y yo llevaba la pancarta en el coche.
- Por dónde vas?
- Estooo... Ya por el castillo (mentira, acababa de salir de casa)
- Chica, que está todo el mundo esperando y sólo faltáis tú y la niña. Y encima tienes la pancarta en el coche...

Rauda y veloz, en diez minutos estaba plantada en el lateral de la estación. Abrimos el maletero para sacar unas cosas, sacamos la pancarta, sacamos a la niña para que se quedara con el padre y me fui "a toda leche" al parking de la estación. Y aparqué.

Nada mas salir del coche, a unos 150 metros de la estación, ya intuí que algo no iba bien.
- Mamiiiii, mamiiiiii... ¡QUIERO MAMÁÁÁÁÁÁ!

A 150 metros de distancia y con tráfico por en medio,escuchaba perfectamente a LY. Joder, ¿Qué habrá pasado?

Cruce la calle a todo correr y tras subir la escalinata, vi a mi marido tratando de tranquilizar una situación inusual. LY se tiró a mis brazos llorando... Y siguió en mis brazos la siguiente hora. Puso cara seria, su gesto de inseguridad típico tocándose el cuello, no quiso ninguna foto o video... Todos estábamos exultasteis de alegría pero LY no lo llevó bien. Nada bien.

Conociéndola como la conozco, la dejé en mis brazos durante toda la celebración. Siguió seria, no quiso interactuar con nadie y sólo quería mami. Es increíble la de cosas que se pueden hacer con una niña de tres años en brazos. Incluso pude hacer video del momento!

Cuando ya estábamos todos mas tranquilos, y todo aquel grupo de gente empezó a marcharse hacia los coches, LY me tiró de la mano y señalándome un tren me dijo: "mami, ¿Nos amos al tren?" y empezó a tirar de mí.

Acabáramos... Ya se de que va su mosqueo y su enfado. Creía, con las prisas, que la dejaba con su padre para marcharse con un tren y yo me quedaba aquí sin ella.

Se lo intenté explicar, pero es muyyyy difícil que una niña de tres años entienda que veníamos a recibir a alguien, no a irnos de viaje, y mucho menos sin mamá...

Ya en el coche, volvió a ser la misma. Cenando con unos amigos siguió siendo la misma... Pero no

El miércoles llegamos las dos a la guardería, como cada mañana, pero esta vez con llamadas de atención.

- ¡Mami, hoy yayi Kitty (mi suegra) no! Lauaú tié tos!
Y para demostrármelo, se tiró un cuarto de hora tosiendo.
Al llegar no quiso a las profesoras. Se quedó rara toda la mañana. Luego no quiso ir con su abuela ni quiso ir a natación.

Y hoy, que parecía que la cosa estaba más normal, pues no. Al despertarnos de la siesta le digo que nos vamos al centro con papá porque tenemos revisión del audífono.
- papá noooo, papá tren nooooo!!!!

¿Tren? ¿Quien ha nombrado al tren?

Desde entonces, desde el martes, LY está de más brazos de lo normal, más sensible. Hace las cosas diferentes, se niega a hacer cosas, le pides algo y se queda quieta inmóvil sin ganas de hacerlo, o la llamas para que venga y te suela un NOOOOOOO que asusta.

Y todo es inseguridad. Y miedos. Como siempre, es tan fácil la vida de familia, que se nos olvida a veces de donde viene, su mochila, su historia.

9 de junio de 2014

Un cumpleaños poco social



Hemos celebrado tu cumpleaños, vida mía, rodeados por la familia y amigos. Por una parte esa familia del corazón que tanto entiende de estas celebraciones, y por otra con tu familia adoptiva, que te adora. LY se lo ha pasado genial, aunque haciendo alarde de su carácter.

Con A. estaba emocionada al saber que vendría, pero luego lo ignoró el resto de la tarde.
Con I. Estuvo todo el rato quitándole los juguetes con los jugaba.
Con C. Y A., que son todo amor, las ignoró.

Y al dia siguiente, con los hijos de mis primos, pues se cerró en banda y no quiso ningún tipo de relación con ellos. No quiso comer junto al resto de niños, no quiso jugar con ellos... Estuvo arisca y antisociable escepto con la familia. Cuando se fue la gente, volvió a ser la niña dulce que es siempre.

¡Vaya un cumpleaños, en que la cumpleañera no quiso saber nada de los que allí estaban! Es que la tía no quiso ni que la sacáramos una foto. Menos mal que con la vela del cumpleaños parece que se emocionó un poco.

Sé que todo esto es normal, que es de manual de padres adoptivos. Sé que ella sólo se muestra tal como es cuando se siente segura, y que se siente segura sólo con nosotros, con un círculo cerrado familiar o con algunos de nuestros amigos... Pero me da pena que los demás se lleven una impresión de ella que no es la realidad, al menos como yo la percibo


19 de mayo de 2014

LY y Yantai

Nuestros amigos conocen la aversión que tiene Dani con cualquier felino. Pero el amor es el amor y cuando nos casamos, no tardamos en tener un gato pequeño por casa. En aquel momento no teníamos ni idea de lo que implicaba y la responsabilidad que asumíamos. Llego Estrella y se hizo amiga de Luna, nuestra perra, que también era un cachorro.

En años posteriores y trabajando yo de voluntaria en un albergue de animales, y aprovechando que vivimos en el campo, vinieron con nosotros otros felinos: Chinito (que está en las últimas desde hace casi tres años), Muriel, Chanquete (sólo un mes, era muy viejito), Nela (vino a casa a vivir sus últimos días para que no muriera en el albergue... que conociera lo que era una casa... y duró dos años)... y unos 47 gatos de acogida urgente, bebés de horas a los que alimentábamos de biberón cada tres horas hasta que tenían mes y medio y podían ir al albergue en espera de familia.

La cara de Dani siempre era un poema, pero reitero que el amor es el amor, e incluso llegó a dar algún biberón de otro a los gatillos.

Con la llegada de LY, todos nuestros esfuerzos y nuestro tiempo está dedicado a ella. Ya no voy al albergue, luego ya no entran más animales en casa.

Pero el mes pasado sucedió una cosa...

Nos llamó una amiga porque había un gatito de mes y poco en una caja de cartón en la puerta del hospital, en urgencias. El gato estaba helado, ella entraba a trabajar allí y, no sabía que hacer. Le dije que lo cogíamos puesto que hacía mucho frío y podía morirse.
Dani entró en cólera. Muy enfadado diciendo que ya no somos una ONG, pegó un portazo y se fua por "el dichoso gato". Hasta LY miraba extrañada.
Tardó media hora en llegar... en ese tiempo yo ya no creía ni que lo fuera a traer a casa, pero apareció con una caja de cartón, un pack del veterinario para darle leche en polvo y una cara descompuesta. Pero lo trajo.

LY se acercó y lo miró. Estaba muertecito de frío. Lo bañamos con agua caliente y lo secamos con una mantita. Con un biberón entró en seguida en calor. LY lo cogía en brazos alucinada.

- ¡Un bebé! ¡Un miau bebé!

Sus ojos preguntaban de dónde diablos salía aquel bichejo mientras yo me apresuraba a encontrar amigos del albergue que se llevaran al gatillo.

LY seguía con él en brazos. No lo soltaba. Lo tocaba con ternura y se tocaba después el cuello en ese gesto tan suyo de desconcierto. Le tocaba la cabecita, me miraba y sonreía y se volvía a poner muy seria.

Yo seguía al teléfono cuando ella se levantó y se fue al despacho con su papi. Al cabo de unos minutos, llegó Dani:

Dani: El gato se queda.
Yo: ¿¿¿Quééé???
D: Que se queda.
Yo: ¿Y eso?
.... (unos segundos de silencio)...
D: Ha entrado LY en el despacho, me ha mirado a la cara y me ha dicho la oración más larga que jamás le había oído.
Yo: ????
D: Me ha dicho "Papi, ¿nos lo poémo quear?"

Así que ahora en la familia, somos uno más. Yantai, el gatillo, y LY se han coleguillas de travesuras y se buscan el uno al otro por toda la casa. Nosotros somos felices, LY está pletórica y nuestro sofá, pues...








27 de abril de 2014

Petición de minusvalía de LY

Agenesia total del oído externo y medio, escuchando tan sólo a partir de 75 dB (un avión al despegar). Sordera moderada.

Hipertrofia mandibular con síndrome de primer arco, faltándole huesos de la parte izquierda de la mandíbula, lo que genera una desviación de la mandíbula inferior que le impide que coincidan los dientes con problemas además a la hora de deglutir. También provoca una asimetría facial evidente, pues un lado de la cara no crece al mismo ritmo que la otra.

Hemiparesia en el lado de la cara afectado debido al tamaño más corto de lo normal de los nervios faciales.

Parálisis facial en el otro lado del rostro.

Nevus en sien de unos 3 cm.

Apnea del sueño con 260 paradas respiratorias por noche. Una de ellas de 115 segundos de duración.

Varias operaciones futuras amén de logopedas, odontólogos y un largo etc.




Resultado: 4% de minusvalia


No entiendo nada...

21 de abril de 2014

6 tallas de zapato...

LY ha pasado de un 19 a un 25 de pie.
Ha engordado casi  4'5 kilos y ya anda por los 13'2.
Vino con 78 cm de altura. La última vez que la medimos estaba por los 92, y ya hace dos meses.

Su cara sigue siendo medio coreana, con unos mofletes para comérselos.
Ya no tiene cuerpo de bebé, ni barriga que empieza debajo del pecho. Ahora comienza a tener cuerpo de niña más mayor. 
Tiene unos ojos negros preciosos. Me pierdo en ellos. Son tan negros que cuesta verle el iris.
Y un pelo negro fuerte. Sigue siendo estropajosillo y necesita mucho aceite.

Los dedos de los pies son como los de mamá y papá, con índice más grande que el pulgar. Hubo un tiempo en que me obsesionó que los dedos fueran de mayor a menor altura, diferentes a nosotros. Pero ganó la genética. Afortunadamente este rasgo lo compartimos la familia biológica y la adoptiva.
Los dedos de las manos son largos, ágiles, con destreza. Es capaz de hacer una pulsera insertando cuentas diminutas, algo realmente difícil para unas manos de una niña de dos años.

Anda, salta, ríe y crece. Crece en cariño, en carácter, pero también en inseguridad.

La inseguridad... qué gran problema. Durante una gripe de mamá que se complicó, estuvo unos días en casa de la yayi a la que adora. Vino como siempre... pero con miedo... ¡no!, ¡con pánico a dormir!. Casi siempre se nos hacen las 11 o las 11:30 de la noche. Estamos agotados, pero ella no puede dormir. Se asusta. Y nosotros la acompañamos con caricias y besos, pero no podemos suplir sus miedos, sus inseguridades. Sólo podemos hacer que note que seguimos aquí. Que siempre estaremos aquí.

Parece que lleve toda la vida con nosotros, y a veces nos olvidamos de su mochila: 9 meses en un orfanato, otros 6 en una casa de acogida, de nuevo 6 meses más en el orfanato. 7 días en un hotel, otros 2 en otro. Un vuelo muy largo en avión, un trayecto más corto en tren. Un recibimiendo apoteósico en la estación con caras desconocidas y con sol, con mucho sol, con todo el sol, la luz y el calor que puede brindar el Mediterráneo. Papá y mamá por fín en casa, pero Ly tiene que acostumbrarse. Aún no es la casa de LY. 

Y poco a poco se ha adaptado, y nos ha adoptado, igual que nosotros a ella, y cuando todo parece ir sobre ruedas: PLAF. De repente, 6 días en casa de la abuela.

¿Me volverán a abandonar?. No, no quiero volver a ver a la yayi. Si me lleváis a su casa lloro. Lloro sin consuelo cuando antes eran todo risas. Y ya no quiero siestas con la yayi, ni dormirme en otra casa. Ni quiero dormir con papá y mamá. Y se tira al suelo, y llora y grita. Y sólo con palabras dulces y firmes y con abrazos fuertes se calma y sube a dormir. Y así durante semanas hasta que hoy, por fin, se ha dormido poco antes de las 10.

Y ahora que mami está de baja, no quiere salir de casa. Y si salimos, me mira. Me mira por el retrovisor del coche, cuando vamos al parque, en casa de los abuelos. Y me hace el gesto de si me voy a trabajar.

- ¡Mami trabajar no!
- No mi vida. Mami está de vacaciones. Hoy todo el día con Laura Yu.
- ¡Trabajar no!
- No. Tooodo el día con Laura Yu.
- Vamos a casa.
- No, comemos aquí hoy, con los iaios.
- Pero mami trabajar no.
- Que nooooo, que mami hoy toooooooooodo el día con Laura Yu (acompañado de un besazo y un abrazo)

Y esta conversación se repite 3 veces más en el transcurso de media hora. 

También ha comenzado a ver la tele con atención. Esa gran enemiga nos está ayudando con los miedos de dormir. A veces la siesta la hace mirando "Buscando al memo" como lo llama ella, o por la noche se sube a la cama con la promesa de ver un par de capítulos de Peppa Pig. Se queda más calmada. No leemos cuentos pero es que ahora necesita motivación para subir arriba, y los cuentos la activan.


Hay tantas cosas para contar de ella que escribiría líneas y líneas y líneas... Pero mejor dejo unas fotos del día de su aniversario y del cumpleaños de su prima, y así seguiremos otro día.











22 de febrero de 2014

Todo amor...

Cada vez que ve a un niño más pequeño...
Cuando se levanta y nos da un beso...
Al vernos llegar del trabajo...
Jugando tirados en el suelo...

Miles de besos, abrazos, buenas caras y gestos.
Y un sinfín de "gasiasss"
Y otro tanto de "pofavooo"
Y mucho de "colate"
Y a veces "tié tos? Ta agua"
 Y cada dos por tres "ñam ñam mamá"

Y lloros para conseguir los que quiere (o al menos intentarlo)

Y muuuucha mamitis. Mucha, mucha mucha!

Pero al final del día, cuando la veo dormir, aún me arrepiento de no haber jugado un poquito más con ella.


9 de febrero de 2014

"Madre" no es "madre biológica". ¿o si?

video

Sé que me lloverán las críticas, que pensaréis que es un pensamiento mío egoista, que no pienso en el bien de nuestra hija, que cómo puedo decir estas cosas con la formación adoptiva que tengo, etc etc etc. Lo cierto es que llevo tiempo relexionando sobre lo que voy a escribr, y aunque aún no tengo una idea formada, ni estoy convencida, lo cierto es que es un pensamiento que me ronda la cabeza, sobre todo después de ver este video que, sinceramente, recomiendo.

Al hilo de nuestra anterior entrada, y después de ver este video, estuve reflexionando mucho sobre los términos, las palabras que se emplean y la confusión que generan.

Quede bien claro por delante que nuestra hija tendrá toda la información de la que disponemos adaptada a su edad evolutiva y que queremos llamar a cada cosa por su nombre...

...pero para mí, el concepto de "madre biológica", sinceramente, no me cuadra.

Porque madre, para mí, tiene un significado muy amplio, pero es a quien se quiere, quien te ha protegido, cuidado, amado, respetado, y quien te ha dado todas las herramientas y valores para ser feliz. Quien está en lo bueno y en lo malo y quien, de verdad, daría la vida por tí, como yo la daría YA por nuestra hija si fuera necesario.  La palabra "madre" siempre la he asociado a cuidados, mimos, abrazos, tiempo, paciencia... Idem con "padre".

Y no dudando de que las circunstancias que conocemos, nos llevan a pensar que LY fue querida y cuidada hasta la fecha de su abandono, lo cierto es que yo, a fecha de hoy, no puedo considerar a la madre biológica de LY como madre.

Fue madre, no lo dudo, pero por circunstancias muy duras para ella, renunció a ese derecho. Ya no es madre. Lo fue. ese es el quid de la cuestión. Y seguro que en cada cumpleaños de LY su corazón se remueve, seguro que se acuerda de ella todos los días de su vida. No lo dudo.

Pero renunció a su derecho. 

Un vientre de alquiler, por ejemplo. A un niño que viene de adopción subrogada no se le dice que tu madre biológica te "donó" a otra familia... El niño que viene de vientre de alquiler, tiene claro que sus padres son los que son y que nació del vientre de una mujer que, aunque lo quiso y se cuidó en el embararazo, siempre tuvo claro que no iba a ser hijo suyo y que ayudaba a otra familia a cumplir su sueño de ser padres.

Tengo que decirle a una niña que quien la parió es "su madre" aunque la abandonara?

Me recuerda a una discusión que leí hace años, acerca de una madre que perdió a su hijo. Esta mujer se lamentaba de que no existía una palabra que pusiera nombre a su situación a la de la madre al que se le muere un hijo, pero si la hay en el caso de perder a tu pareja (viudo/a) o perder a tus padres (huérfano/a).

Para mí es el mismo caso. Me falta una palabra apropiada para definir a la mujer que dió a luz a nuestra hija. Existiera o no amor (que no dudo de la existencia en nuestro caso). No me cuadra la palabra "madre"... pero a falta de una palabra que a fecha de hoy no existe, siempre le hablaremos a LY de su "madre" biológica, y no de la mujer que la llevó en su vientre, y que renunció a la maternidad por un motivo al que no tenemos respuesta.

Si miramos el video... si vemos los ojos llenos de lágrimas de esa madre, que sacrifica muchas cosas por el bienestar de su hija... esa madre, cuando le explica la verdad a su hija, tiene que llamar "madre" biológica a la que la abandonó en una maleta al lado de un contenedor de basura? No sería mejor que existiera una palabra que, reflejando el cariño y el amor que representa la palabra "madre", pudiera sustituirla para hablar de los orígenes biológicos?

Ummm,  me da que ésta entrada soy capaz de borrarla en breve porque me arrepienta de lo que acabo de escribir.

31 de enero de 2014

Feliz Año Nuevo, pequeña LY...


31 de Enero de 2014. Hoy es la Fiesta de la Primavera, el Año Nuevo Chino, y con él se inician un montón de celebraciones, reuniones, comidas tradicionales, mucha pirotecnica y jolgorio y millones de desplazamientos de gente que quiere reencontrarse con amigos y familiares que viven lejos y a quienes muchas veces sólo ven en esta celebración.

Si la vida te hubiese deparado otro camino, hoy estarías mirando con cara de alucine el colorido de las calles, los farolillos rojos, los dragones bailando y los fuegos de artificio. Quizás incluso estarías jugando con otros niños que, al igual que tú, estarían disfrutando de estas espectaculares fiestas que hoy se inician.

Hoy, sabiendo todo esto, me duele un poquito el alma. Hoy tomo más conciencia si cabe de que te hemos arrancado de tus orígenes y de tu gente hasta el punto de ser extranjera en tu propia tierra. Sí, sé que lo hicimos por amor, que nosotros queríamos tener una preciosa hija como tú y tú estabas necesitada de una familia que te ofreciera todo aquello de lo que carecías, pero me empiezo a dar cuenta de que el precio pagado es muy alto, vida mía.

Hoy, más allá de una simple fiesta, veo el enorme desarraigo que hemos provocado dentro de tí y que, a buen seguro, en el futuro saldrá a relucir. Sólo espero que encontremos el camino para calmar el dolor que eso te generará y que podamos ayudarte a encontrarte a tí misma, vida mía. Ojalá podamos estar a la altura de tus necesidades, pues tú ya estás sobradamente a la altura de las nuestras.

Por el momento disfruta del sueño junto a nosotros, mientras en China resuenan los petardos, la música y la alegría de un pueblo que hoy celebra el Año Nuevo Lunar. Feliz Año del Caballo, mi amor.


新年快樂!



28 de enero de 2014

Aprendiendo a dormir

1 hora y 40 minutos es el máximo de tiempo que nos ha costado conseguir que durmieras, aunque tu cara se contraía con profundos bostezos y tus ojos estaban llorosos de sueño. Siempre te ha costado dormir. Siempre... desde que llegamos.

Ni siquiera el colecho ha evitado o permitido que tuvieras la suficiente tranquilidad para intentar conciliar el sueño. Y lo hemos probado todo:
- Las rutinas para ir a la cama...
- Bajar el ritmo 1 hora antes de ir a la cama...
- Un bañito caliente... hasta que descubrimos que te activaba.
- Un biberón de última hora, calentito...
- Leer cuentos en la cama, abrazaditos, tapaditos con la manta...

Y mil cosas más, pero nunca funcionaba. Raro era el día que conseguíamos que te durmieras antes de las 11 y media de la noche. Un desastre para todos, pero sobre todo para tí, pues al día siguente, mi vida, estás destrozada y muerta de sueño.

Hemos probado a ver la tele un rato antes, a poner baby einstein por la noche en el Ipad y ver dos capítulos para cansar la vista. Hemos probado a activarte haciéndote cosquillas a ver si así acababas agotada. A cerrar puertas/ventanas/persianas para que no entrara nada de luz que te desvelara... pero nada.

Y desde hace tres días, benditos tres días, sólo has tardado 25 minutos en dormirte. Hoy, 22 minutos. Desde hace tres días te hemos quitado la tele, el Ipad y otros estímulos. Hoy te hemos dado una duchita antes de ir a la cama y no te ha desvelado. Desde hace tres noches, tú has impuesto otra rutina:
- Nos pides ir a la cama, y no al revés.
- Nos pides lavarte los dientes.
- Ayudas a ponerte el pijama? No, en eso sigues siendo una gamberra. Pero forma parte de la nueva rutina.
- Luego sacas 3, 4, 5 o más cuentos y nos obligas a leértelos mientras tú señalas con los dedos las letras aún sin saber que dicen.
- Bajas la persiana (es eléctrica)
- Nos quitas las gafas y las dejas en la mesita de noche
- Pides beber agua.
- Apagas la luz, y no nos dejas apagarla a nosotros.
- Te acurrucas entre nosotros y... ¡empiezas a hablar!. No te pillamos casi nada de lo que dices, pero tú no paras, y con tu lenguaje chino-español, nos vas contando el día, con quién has estado, has comido, has visto... incluso nos haces imitaciones. Papi y yo contestamos con un ¡vale! ¿Ah, sí? ¡Claro mi vida! ¡Vaya! ¡Mañana...! mientras te damos masajes en la espalda para relajarte.

Chapurreas unos 5/10 minutos mientras nos morimos de risa con tu alegre monólogo en tu idioma, y de repente te callas. Tu respiración se hace más fuerte, más rítmica. Empiezas a tocarte el cuello, ese gesto tan tuyo que haces cuando tienes sueño. Abres la boquita en un bostezo, nos tocas la cara. La respiración se hace más acompasada. E incluso a veces, ya pides irte a tu camita, y duermes del lado izquierdo.

La respirtación fuerte se para y de repente, todo es silencio. Te ilumino con el Ipad porque tanto silencio me asusta, y veo como tu pecho se mueve acompasado de tu dulce respiración.

De noche, a veces todavía haces un lamento, como cuando tenías pesadillas, pero alargo la mano y te toco, y vuelves a dormirte de un tirón toda la noche.

Cada hora me desvelo y compruebo con la luz del Ipad que estás tapada (y que respiras). Te tapo. Meto las sábanas debajo del colchón para evitar que te desabrigues, y acabo haciendo lo mismo varias veces en la noche. A veces incluso, no te has destapado. Simplemente apareces encima del nórdico en una posición extraña durmiendo plácidamente pero heladita de frío.

Da igual qué pijama te ponga. Si te lo pongo fino para que sientas frío y no destapes, o si te abrigo como si estuvieras en la nieve. En ambos casos acabas destapada y con los pies y las manos heladas. Así que, a las 7 de la mañana, a veces, te vuelvo a meter en nuetsra cama, te acurruco en mi lado izquierdo y te abrazo de manera que tu carita queda enfrente de la mía y tu pie izquierdo se queda bailando un vals encima de mi barriga gracias a mi respiración.

 Te abrazo, siento tu calor. y disfruto de los pocos minutos que quedan para que suene el despertador, maldiciendo las rutinas laborables tan necesarias y que nos han permitido realizar nuestro sueño de construir contigo una familia. Construyendo una familia...

20 de enero de 2014

Miedos de LY

A menudo se habla de los miedos que tenemos los padres con los hijos, sobre todo si son adoptados.  Antes de ir en busca de LY, yo estaba aterrorizada de que nos pasara algo, o de que LY tuviera algo muy grave. Luego, los miedos han sido a los problemas de vinculación, a una maldita neumonía atípica en leno verano, a los picos de fiebre de madrugada y a las futuras operaciones que están por venir, pero... ¿Y los miedos de nuestra pequeña?

Nuestra bichito es TAN feliz y está TAN adaptada, que parece que esté con nosotros toda la vida. Eso ha hecho que nos relajemos mucho, y que la tratemos en la actualidad como si toda la vida hubiera estado con nosotros. Pero lo cierto es que 22 de sus 31 meses, no los pasó con nosotros y sí con un montón de personas que le dejaron huella.

¿Por qué cuento esto? Porque LY, ayer, no actuó nada normal.

Haciendo el cambio de sábanas en la cama, aprovechando que el colchón estaba desnudo, con LY mirando, me dejé caer encima del colchón dando un grito de gusto. Esto con ella lo he hecho varias veces, con LY cogida a mis brazos. Automáticamente, papi se dejó caer encima del colchón también siguiendo la gracia. 

De repente, LY se puso a llorar y a sollozar. Se puso roja y salió gritando de la habitación hasta su cuarto, huyendo de nosotros. Inmediatamente, como si tuviéramos un muelle debajo, saltamos en su busca. La encontramos con la mirada perdida en su cuarto, con una mano en la boca, con gruesas lágrimas que le recorrían la cara y la cara congestionada. La lleve en brazos de nuevo a nuestro cuarto, le dije que eran juego como tantas otras veces, que yo estaba bien, que papi me quería y nunca me iba a hacer daño, a ninguna de las dos.

LY no podía ver a mi marido. Rechazaba su contacto físico y visual y aunque yo le acariciaba a él y daba muestras de cariño, era Imposible calmarla. A todo esto, su padre también estaba muy afectado de verla así, con los ojos enrojecidos. Que tu propia hija te rechace, no da gusto, la verdad.

LY se calmó tras barios minutos y muchas distracciones, y seguimos nuestros planes. Pasaron un par de sucesos más que la alteraron esa tarde y por la noche volvimos a casa con uña niña muyyy impresionada y asustada. Ufff.

Analizando todo, Dani y yo siempre hemos visto como LY, cuando en los dibujos de la tele se pelean dos personajes, ella mira atentamente y dice: No,no, no, no... Mientras hace gesto de negación con el dedo. Le altera mucho ver que dos se pelean. No sabe reaccionar, y no le gusta. Aunque sean dibujos.

¿Formará ésto con lo que pasó ayer, una parte de la mochila de su pasado? ¿Será que recuerda algo, o ha visto algo? Desde luego, la reacción no fue nada normal. Lo único que puedo hacer, por el momento, es normalidad y evitar situaciones que ella pueda malinterpretar, pero llegará un día en que  pueda y deba hablar con ella,en su lenguaje, para tratar este tema. 

Uff...

17 de enero de 2014

Aceptación

Acabo de leerlo y no puedo resistirme a la tentación de compartirlo, pues me ha encantado, y ya de paso obligarnos a tener este decálogo siempre presente en nuestras vidas.

Está extraído de esta fantástica entrada del blog Buenos Tratos, del enorme Jose Luís Gonzalo. Gracias, Jose Luís, por este regalo. Aquí lo dejo:


"Acepta mi persona incondicionalmente, con independencia de mis conductas, características, sexo, raza, creencias y forma de ser.
Acepta que los motivos de mi conducta externa no siempre coinciden con las interpretaciones que tú haces. Pregúntame que siento y pienso por dentro para comportarme del modo en el que lo hago y, si no lo sé, ayúdame a tomar conciencia. Escúchame antes de aplicarme ninguna consecuencia. Enséñame calmadamente. Repara tus equivocaciones conmigo.
Acepta que tengo dificultades para aprender y que yo soy el primero que lo sufre aunque a veces me tenga que defender desde la indiferencia o con otro mecanismo de defensa, y que hago lo que puedo.
Acepta que no puedo ser como tú, que soy diferente. Y que muchas veces no puedo alcanzar el nivel de exigencia que tú me marcas.

Acepta que tengo un pasado que muchas veces influye en el presente y prospectivamente en el futuro.

Acepta que pueda tener sentimientos que no te gusten ni agraden como la ira, el odio hacia ti, el temor, la inseguridad… Si los contienes y les das forma y palabra con reflexión, podré ir canalizándolos.

Acepta que como padre y madre has de revisar y reflexionar sobre tu propia historia de apego y el modo en el que te influye a la hora de educarme y vincularte conmigo.
Acepta que mi mente puede no estar bien organizada aún y que me has de ayudar, apoyar y tener mucha paciencia para que pueda estabilizar y organizar adecuadamente muchas de mis buenas intenciones
Acepta que las relaciones sociales me evocan experiencias de vínculos pasados y que no me resultan fáciles porque a veces las puedo querer pero las rechazo porque las temo; otras veces las desprecio porque no conocí lo que es la emoción sentida. Y en otros casos, no sé dirigirme porque no conozco los códigos o entro en caos por mi activación interna o mi desconocimiento de cómo hay que relacionarse.

Acepta que has de volcarte en mí, que no tuve infancia, que me la robaron... Reconoce mi dolor para empatizar no con el fin de justificarme. Recuerda que si me das un punto de apoyo incondicional el tiempo que lo necesite, transformaré mi mundo y conoceré la resiliencia.

Estos diez principios se encierran en dos: aceptarás (y respetarás) al niño/a sobre todas las cosas y circunstancias y le acompañarás (ni dos pasos por delante de él/ella, ni dos por detrás) en todas las cosas y circunstancias.

Trabajemos por ello y para ello."
 
Que no lo olvidemos nunca y podamos tenerlo en mente en cada ocasión que podamos aplicarlo.

13 de enero de 2014

Guardería y "guardería"

Hace tiempo que quería escribir esta entrada del blog. Quiero que esta página sea un pequeño diario de nuestra hija, para que el tiempo no borre los recuerdos, sentimientos y vivencias que vivimos ahora mismo.

Cuando llegó el mes de septiembre, decidimos que era un buen momento para que empezara a relacionarse con otros niños. Habíamos pasado 5 maravillosos meses y medio juntos, disfrutando del sol, de la tranquilidad, de los vínculos que se estaban formando entre nosotros tres.

Pero lo cierto es que los niños que vienen de un orfanato, están acostumbrados a escuchar mucho ruido. Ruido de los niños de las otras cunas cuando se despiertan, cuando juegas, cuando lloran, cuando ríen... y ese sonido y la presencia de otros niños, se echaba en falta. Así que decidimos comenzar nuestra búsqueda.

La búsqueda, en principio culminó con un colegio de "estilo libre" de muy buena fama, al que van hijos de famosos en Madrid, y que nos pillaba muy cerca del trabajo. Casi todo era perfecto desde fuera, peroooo...

Lo primero fue una entrevista a la familia. Vale, lo entiendo, aunque es para un aula de año y medio hasta 3 años, bueno, lo entiendo. Sin explicarme nada de las rutinas del centro, empezo un torbellino de preguntas relacionadas con LY que terminó con una cara de rechazo total cuando iba explicando las características de mi hija.

Cole: A los niños aquí,que son diez por aula, les damos frutos secos sobre la una...
Yo: Bueno, pues a mi hija no le hemos dado todavía, pues dice el pediatra que hasta los tres años, no deberían tomar por peligro de atragantamiento.
C: Ya, pero... y si le doy avellanas? Puedes probar en casa a darle avellanas?
Yo: A ver, nuestra hija tiene un problema mandibular que hace que se atragante con facilidad. Sólo puede morder por un lado de la boca, en el otro lado los dientes no coinciden.
C: (cara de shock...) Pero yo doy avellanas a los que lloran. Y si se lo parto en trozos muy pequeños?
Yo: Preferiría que le dieras una galleta, la verdad.

Los siguientes 10 minutos fueron hablando de su mandíbula. Yo le decía que actuara con normalidad, que ella es una niña más, pero todo era darle vueltas.

C: Entonces, ya habla?
Yo: Ojalá... lleva 5 meses con nosotros y es muy pronto. Además, apenas ha cumplido los dos años...
C: Ya, pero... te entiende? A mí me va a entender?
Yo: Yo creo que los niños captan muy bien toda la información que es ofrecida con cariño. En casa no tenemos ningún problema.
C: Pero podrá hablar con su mandíbula?
Yo: Por supuesto, ella habla continuamente... ¡pero no sabemos qué dice! Creo que aún chapurrea en su idioma natal.
C: Ya...
Yo: de todas maneras, esperamos que en breve le pongan un audífono en la orejita que le falta, con lo cual oirá aún mejor y seguro que desarrolla con más facilida el lenguaje.
C: ¿Cómo? ¿Un audífono? ¿Y si se cae?
Yo: Bueno, pues son niños, es normal que se muevan. Esperemos que no se rompa...
C: Ya pero... es una niña "normal", verdad?
Yo: ¿Qué entiendes por normal?

Ay madre, ya está, no nos la cogen en el cole. Un momento... de verdad quiero que entre en un  colegio donde la pueden discriminar por faltarle una oreja?

Yo: LY es una niña corriente, como todos los niños, que sólo tiene dos pequeños problemas. Uno, que se atraganta con facilidad, así que no se le puede dar frutos secos. Y dos, necesita un audífono en un lado. Por el otro lado oye perfectamente, pero estaría bien que cuando los colocaras para hablarles, la pusieras de manera que su oreja buena esté cera de tí...
C: Bueno, ya veo. Creo que hay lista de espera para entrar, ya te llamaré.

Pasaron varios días, hasta que finalmente me llamó la secretaria para decirme que habían llamado a los que estaban en la lista pero que se habían dado de baja los dos que tenía delante: ¿Qué suerte verdad?- me dijo. Yo sólo sé que el día que fui a la entrevista, la misma secretaría me decía que no había nadie delante.

El primer día estuve con ella hora y media. En el aula. LY miraba a su alrededor con curiosidad. Todo era extraño, todo nuevo. Todos los juguetes de madera, los muñecos sin cara (para que ellos le pongan rostro, me explicaron). Yo estaba en un rincón mirando intentando mostrarme relajada y que ella viera que aquella situación era lo más normal del mundo. Al cabo de media hora, LY empezó a jugar con una muñeca mientras me miraba de reojo. Ay, esa hipervigilancia!!!

La profesora, mientras, fregaba los cubiertos del desayuno, recortaba papeles... no había contacto con los niños. Ay mi niña, la niña de las caricias, la que sólo se duerme si la tocas y te toca!. AL parecer, la primera hora y media era juego libre sin contacto con el adulto. Yo ya no sabía donde meterme. A los 40 minutos, llegó un nene nuevo. Nada más entrar, se puso sus zapatillas de estar por casa (sí, los niños se quitan los zapatos y se quedan de estar por casa) y empezó a llorar desconsoladamente. Lloró más de diez minutos mientras se agarraba a la falda de su profesora que en ningún momento lo tocó, lo calmó, lo tranquilizó, lo animó... Simplemente, lo ignoró.

Yo ya no pude más, y una que también es profesora, se acercó así suavemente y le dije: ¿Qué le pasa a este nene?. A lo que me respondió que llora mucho, que había que ignorarlo, que ya se le pasaría. Al ver que yo me acercaba al niño, la profe por fin lo cogió, lo acercó a la ventana y lo distrajo. En apenas 30 segundos dejó de llorar y en unos minutos estaba jugando con los demás. ¿Tanto le costaba hacer esto desde el principio?

Al cabo de un rato ya nos fuimos de allí, no sin antes observar otros detalles que, sinceramente, no podía consentir que se reprodujeran en mi hija. ¿cómo es posible que hayamos trabajado tanto la vinculación para luego "abandonarla" en un sitio donde si llora, ni siquiera la consuelen? Por el amor de Dios, estamos hablando de una niña que ha sido abandonada, que está en un país extraño, con gente-aromas-cultura-sabores extraños... y me estás diciendo que si sufre, no la vas a consolar para favorecer su autonomía???? Venga ya.

Con mucha desazón y con la sensación de que estábamos cometiendo un error, nos fuimos a casa a quella tarde. Pero, la vida te da sorpresas. Al día siguiente, la familia del padrino de LY nos dijo de un nuevo sitio que acababa de abrir, de dos maravillosas profesoras que trabajan en un proyecto fantástico, también escuela libre, y nos dieron muy buenas referencias.

Ese mismo día, fuimos a ver el sitio. Con un amplio jardín y una casa de muy fácil acceso en la que rebosa la luz y los libros, LY entró, conoció a las profesoras, inspeccionó todo y, en 5 minutos nos abandonó para explorar. Unos minutos más tarde, ella estaba jugando feliz en un cuartito y al despedirse, se abrazó a una de las profesoras, que le hablaban dulcemente, que la trataban como a una personita, que la tocaban y acariciaban...









Dos mujeres creativas, jóvenes, que rebosan amor por todas partes y que son muy activas con los niños. LY va al cole feliz, sale agotadoramente feliz, le desarrollan y potencia su autonomía con mucho amor y cariño y trabajan en todo momento el centro de interés que tiene nuestra hija en cada momento. En el caso de LY, los bichos. Ya sabes, la cabra tira al monte y ella es un pequeño bicho también.







Yo duermo feliz, LY está contenta. No está siendo mimada pero sí potenciada. En cuanto a su audífono y a su mandíbula... se comentó y se quedó como una anécdota. Ahora, cuando LY se cansa del audífono o hace alguna actividad movida, simplemente se lo quitan un rato y luego, pues se lo vuelven a poner.






Y con su mandíbula??? Pues ellas mismas van probando alimentos con LY, pero nada de frutos secos, aunque sí mucho pan. -¡le encanta el pan!- me dicen. Je, en casa también.

Aquí dejo algunas fotos de nuestra peque en su nuevo cole-ludoteca.











9 de enero de 2014

Felices Reyes

Primeros Reyes Magos de nuestra niña. A principio mucha ilusión y algo de miedo. ¿Quiénes son esos tres señores con barba que están ahí sentados?

 De repente, empiezan a llamar a los niños por su nombre. ¡Los Reyes Magos han traído un regalo a cada uno!. Hay unos 100 niños, y el primer nombre que dicen: ¡¡¡nuestra Laura Yu!!!


Los Reyes le han regalado una bicicleta. Aún tiene que crecer un par de centímetros pero está encantada con ella.


De repente viene la tía Laura, que no ha podido acercarse antes porque el primito tenía hambre. Las dos se vuelven locas de alegría.


La prima Norah también quiere bracitos, así que intercambiamos a las niñas, y todos tan contentos.


Ya en casita de la abuela, LY practica su deporte favorito: dar mimos, caricias y besos a su primito bebé.

¡¡¡Me la como!!!

5 de enero de 2014

Nuestra hija ya oye en estéreo

EL mejor regalo que Papá Noel ha podido traerle a LY fue que el mismo día de Nochebuena, nos acercamos los tres a comprar y ajustar el audífono de nuestra pequeña. Entró en la tienda oyendo por un lado y salió con prácticamente el 100% de audición. Simplemente... ¡magia!.

A lo largo de estos últimos meses, nuestra niña se ha sometido a múltiples pruebas en el hospital. Lo primero, para saber si tenía oído medio o interno y, además, para conocer el estado del mismo. La primera noticia buena fue que, aunque no tiene ni oído externo ni medio, sí estaba toda la estructura del interno. La siguiente prueba consistió en saber si ese oído interno era funcional y tenía todo lo que tiene que tener. Hemos tenido la gran suerte de que todo estaba en su sitio y con el tamaño adecuado. Y lo más importante, el nervio auditivo estaba intacto.

Tras otras pruebas de potenciales evocados craneales, Tacs, RM y un largo etc, nos dieron luz verde a ponerle a LY un vibráfono que transmita las vibraciones del sonido a través del craneo hasta su oído interno. Demasiado bonito para ser cierto.

Así que pedimos cita con Gaes y nos acercamos a por su audífono. Después de un buen rato escuchando el uso y cuidado del mismo, se instaló en una diadema que viene preparada para sujetarlo y la audiometrista se acercó a nuestra niña. Yo la advertí de que odia las diademas, de que jamás ha consentido ponerse una, pero ella con una sonrisa en la boca y con mucha práctica y rodaje con niños, se la colocó a LY. La verdad... ¡¡¡no esperaba la reacción de LY!!!

Yo pensaba que al oir por uno de sus lados, apenas sería consciente de que empezaba a oir por el otro lado, pero estaba muy equivocada. Fue ponerse el audífono en su sitio cuando LY cambió la expresión de su rostro. Se quedó mirando al infinito con la boca abierta, la mirada descentrada. La chica le hablaba: -¡Oye!, ¿viene Papá Noel esta noche? ¿te va a traer muchos regalitos?- LY contestaba sí con la cabeza pero los ojos seguían mirando el infinito. De repente se volvió, me miró y se tocó su orejita izquierda sorprendida. Dios mío, es cierto... ¡¡¡por primera vez, ella escucha desde ese lado!!!.

Salimos de allí cantando. LY estaba exultante de felicidad. Fue en el carro moviéndose de un lado para otro y no se quiso quitar la diadema en horas. ¡Y yo que pensaba que tardaríamos semanas en acostumbrarla a llevarla un ratito al día!.

Por la noche lo llevó sin problemas. Lo enseñamos a toda la familia pero ella, muy celosa, nos miraba enfadada y nos decía: - noooo, e míííííííoooooo- y nos lo intentaba arrancar de las manos. ¡Esa es mi chica!.


Con suerte, en unos años, le pondrán el audífono definitivo, pero esa es otra historia.



El año pasado, en noviembre sabíamos de nuestra asignación. Un día antes de conocerla y ver su foto al fin, llamaba a mi hermana muy emocionada, que se encontraba en Chile, diciéndole que estábamos asignados, que era tía al fin,  pero que no sabíamos nada más: ni sexo, ni edad, ni patología...

La tía Laura compró un regalito allí. No sabíamos cuándo vendría LY a casa ni teníamos claro su nombre. Mi hermana tampoco sabía que le íbamos a poner su nombre en caso de que fuera niña. Su tía guardó su regalo más de un año, esperando las primeras navidades que pudiera disfrutar de su sobrina en casa. 


Ella estuvo sufriendo muchos meses pensando que le había comprado una cosa que a lo mejor no podría oir... una pandereta. La compró cuando no sabía que su patología era sensorial. Cuando lo supimos, ella ya estaba de regreso en el avión. 

Pero lo realmente importante es haber tenido la fuerza de voluntad de guardar ese regalo más de un año en el armario esperando que llegara el momento apropiado. Un detallazo. ¿Cuántas veces lo habrá visto y deseado que llegaran estas fiestas?